Capítulo 13: Venganza y Nicolás Flamel

 



Capítulo 13: Venganza y Nicolás Flamel 

-yo leo- dijo el director curiosamente- con su permiso Sirius- sacó su varita y atrajo el libro hacia el- el capitulo se llama: Venganza y Nicolás Flamel- Albus miró de soslayo a Emily al cual hizo una mueca.


-esto va a estar bueno- dijo Sirius iban a ver la broma a Quejicus y de paso a  saber de una vez por todas quién


 era ese tal Nicolás Flamel de una vez por todas.


 Lily se limitó a rogar por qué no los expulsaran.


Dumbledore había convencido a Harry y Emily de que no buscaran otra vez el espejo de Oesed.


-gracias a Merlín- dijo Hemione, pensando que no podía dejaros mucho tiempo solos.


 Harry deseaba poder olvidar lo que había visto en el espejo, pero no pudo. Comenzó a tener pesadillas.


-pobre mi niño- dijo Lily tomando la mano de su hijo el cual se sonrojo levemente.


 Una y otra vez, soñaba que sus padres desaparecen en un rayo de luz verde, mientras una voz aguda se reía. 


Varios pensaron que era sumamente injusto que un niño tuviera que sufrir tanto.


Emily por su parte no dejaba de soñar con calaveras en las cuales salían horribles serpientes que se movían (todos, incluyendo a algunos profesores hicieron una mueca de miedo sabían perfectamente lo que eso significaba)  y la peor parte era que podía jurar que había visto esa imagen antes y más de una vez, pero desgraciadamente no sabía de dónde,(la mayoría dejó pasar esa frase como si nada, salvo Remus el cual frunció el ceño con preocupación ¿Cómo que ya la había visto varias veces? eso no tenía sentido, pensó preocupado )   aunque tampoco estaba muy segura de querer recordarlo, lo bueno era que con la venganza que planeaban hacerle a Snivellus no le dejaba mucho tiempo para dormir. 


Severus miro a la chica con desagrado era una pena que los genes del idiota de Potter hubieran arruinado los de Lily.


— ¿Te das cuenta? Dumbledore tenía razón. Ese espejo te puede volver loco —dijo Ron, cuando Harry le contó sus sueños.


-solo diré que te lo dije- dijo Jennifer ahogando un bostezo.


-¿han dormido últimamente?- preguntó Ron a Emily y Jennifer.


-si- respondieron a la vez, con cara de muertos vivientes.


-Es que ya  no contaba con las horas de sueño de historia y eso me dejaba así- se excuso Jennifer, Binns frunció su fantasmal rostro con desapruebo.

 

Harry hizo una mueca porque estaba convencido de que la falta de sueño de las chicas no era precisamente por insomnio, si no por la capa, deberían haberse recorrido la mitad del colegio.


-Esas son mi ahijada y sobrina- dijo Sirius feliz.


-que conste que yo te pregunte si estabas seguro- dijo Emily, Harry puso los ojos en blanco aunque en el fondo no se arrepentía, de todo, lo haría de nuevo.


La que sí se arrepentía por parte de Harry era McGonagall.


Y a decir verdad Harry no se equivocaba, recorrieron gran parte del castillo para encuadrar los artículos necesarios para su venganza contra el profesor Snape, la cual iba a realizarse antes de fin de año, pero al tener la capa esto les habría muchas más posibilidades y decidieron hacer algo mucho más divertido todo estaría listo para el primer día clases.


Los merodeadores sonrieron, Lily suspiró ¿qué posibilidades tendría de deshacerse de esa capa? Ninguna. 


Hermione, que volvió el día anterior al comienzo de las clases, consideró las cosas de otra manera. Estaba dividida entre el horror de la idea de Harry y Emily vagando por el colegio tres noches seguidas (« ¡Si Filch los hubiera atrapado!») 


-poco a poco te fuiste adaptando a la idea-dijo Emily.


-por fuerzas mayores- dijo Hemione.


-si claro esa es tu excusa pero en el fondo te divertías- respondió Emily, Hermione puso los ojos en blanco y calló sabía de sobre que era inútil discutir con Emily.  


Y desilusionada porque finalmente no hubieran descubierto quién era Nicolás Flamel.


El primer Martes del reinicio de clases la mayoría de los alumnos estaba de mal humor ya que nadie quería que las clases reiniciará


Varios asintieron inconscientemente. Remus, Lily y Hermione no los entendían, para ellos no había nada más divertido que ir a clases y empaparse de nuevos conocimientos.


, o bueno casi todos exceptuando a Hermione la cual estaba de un ánimo excelente completamente emocionada por el reinicio escolar.


 En clase de en encantamientos Emily estaba  haciendo grandes esfuerzos para no quedarse dormida, llevaba casi una semana durmiendo cuatro horas diarias


-Emily eso es muy poco, acepto que recorras el colegio de noche de vez en cuando pero debes dormir- dijo Lily.


 Emily estaba dispuesta a  disculparse pero luego razón no mejor lo que su madre acababa de decir.


-alto, ¿me estás dando permiso para salir de noche por el colegio? – pregunto Emily


-lo harás con o sin él pero sí- dijo Lily mientras el gran comedor abrió los ojos como platos.


-eres la mejor- dijo Emily feliz, Lily le devolvió la sonrisa a su hija.


, aun que todo eso se vería recompensado apenas terminara esa aburrida e inútil clase (¿como si a alguien podría interesarle aprender un hechizo para hacer que las cosas cambiara de color?)(esta vez a Flitwick fruncir el ceño), la única razón de que todavía no se hubiera dormido era porque apenas tocara el timbre debían poner en marcha el plan, una que claro Jennifer si podía dormir plácidamente.


Emily le dedicó una mala mirada a su amiga.


-sin mis planes se irían al demonio- dijo Emily.


-si bueno tu carga con el crédito, mientras yo pueda dormir- dijo Jennifer sonriendo.


-¿alguien quiere responder la pregunta?- preguntó el profesor Flitwick, la única mano que se alzó en el aire fue la de Hermione, Emily desvió la vista, un que pudo sentir los ojos del profesor en la nuca, (por favor no, rogó mentalmente)


-siempre pasa eso- dijo James- no entiendo para que se molestan en pregunté si ya saben que no les vas a responder.


-por que la esperanza es lo último que perdemos señor Potter-dijo McGonagall.

 

- BLACK- gritó la susodicha se despabiló al instante.


-¿Qué?- dijo la chica desconcertada.


-¿estaba durmiendo en mi clase? – preguntó Flitwick, con el ceño fruncido. 


-si- dijo Jennifer con sinceridad- anótese otro castigo- dijo y volvió a apoyar la cabeza.


Todo el gran comedor estalló en carcajadas.


-y luego te preguntas porqué te odia tanto- dijo Harry.


-Mínimo yo soy sincera- dijo Jennifer. 


Emily tuvo que morderse el labio para no reír, miro a su alrededor la mayoría tuvo la misma reacción que Ron ósea reírse a carcajadas, otros como Harry trataron de disimular un poco y se taparon a boca con la mano y luego estaba Hermione cuya mirada le recordaba mucho a McGonagall cuando se enojaba, el profesor Flitwick suspiro.


-siglo pasado que ustedes dos deben ser parientes- comentó Emily.


-dígale a Black que está castigada, señorita Evans- dijo Flitwick-  y de paso ¿podría responder a la pregunta?


-emmm… ¿Qué pasó?-dijo Emily algo dubitativa, algunos ahogaron una risa.


Pobre profesor pensó Lily.


Ese fue el colmo para el profesor, pensó Harry al ver cómo su rostro empezaba a adoptar un color rojizo y muy a su pesar debía reconocer que tenía sus motivos. 


-le hubiera preguntado a Hermione y todos hubiéramos sido felices- dijo Jennifer.

 

La clase terminó con un castigo para Emily, cosa no muy peculiar y una gran cantidad de tarea que Harry estaba seguro que se la habían dado por su culpa, debía reconocer que eso le molestaba un poco pero no dijo nada.


 Emily golpeó a Jennifer con el libro para despertarla, 


-sabes que los golpes en la cabeza dañan el cerebro- dijo Jenny


-Sí pero como en tu caso no hay nada que conservar, no me preocupa- respondió Emily y para sorpresa de varios chocó los cinco con Hermione la cual se reía con ganas, necesito nuevas amigas pensó Jennifer.


la muchacha despertó y estaba dispuesta a gritarle pero captó la mirada de Emily que le decía “llegó la hora” y en vez de gritarle embozo una sonrisa poco amigable.


-chicas vamos- dijo Ron el cual  les sonreía divertido.


Al ver la cara de los todos supo que Hermione estaba verdaderamente molesta, Emily suspiró, caminó hacia donde estaban los otros tres y le sonrió a Hermione la cual no le devolvió el gesto, pero al contrario de alejarse, sonrió una más ampliamente y  pasó su brazo  por el hombro de Hermione y empezaron a caminar. Si bien la chica no le dirigió la mirada ni una vez y tenía los brazos cruzados, tampoco se deshizo de su agarre lo cual era una buena señal.


Hermione suspiro siempre le costaba mantenerse enojada mucho tiempo con Emily, era por así decirlo su debilidad.


-y cuéntame ¿qué tal tus vacaciones?  Y no me digas que lo único que hiciste fue leer- dijo Emily y tal como lo suponía Hermione no le contesto- ¿vas a aplicar la ley del hilo?


-eso es un método muy infantil para ti- dijo Emily.


-tal vez, pero es muy efectivo- dijo Hemione.

 

Nada, bien habría que probar otra cosa.


-sabes he empezado a leer, el libro que me diste y está muy interesante- y no mentía de hecho ese era otro motivo por el cual había estado durmiendo tan poco,(Lily sonrió un poco, mínimo tenia lago de ella a parte de los físico) espero algo, mínimo un gesto pero nada, suspiro devuelta, bien ya se le estaban acabando las ideas


-¿tan rápido?-preguntó Harry con sorpresa.


-recuerda que llevaba tiempo sin dormir, eso afecta mis ideas- dijo Emily.


, soltó a Hermione y antes de que esta pudiera darse cuenta de algo empezó a hacerle cosquillas, aguanto unos segundos sin hablar.


-Evans para…lo digo enserio ya- decía entre risas tratando de zafarse.

 

-bien me hablaste- dijo Emily parando, Hermione frunció el ceño.


-eso no quiere decir que esté todo bien- dijo con severidad aunque Emily notó que empezaba a ceder.


-Vamos no seas mala—dijo Emily picándole la mejilla una y otra vez- perdóname.


-Luego yo tengo métodos infantiles- dijo Hermione.


-Está bien pero deja de hacer eso- dijo Hermione irritada.


- sí pero como tu dijiste muy efectivo – dijo Emily.


-entonces ¿Qué tal tus vacaciones, Herms?- volvió a preguntarle.


-Bien fue lindo volver a ver a mi familia –dijo Hermione -  gracias por el libro me ha encantado.


-¿ya lo terminaste?- preguntó Emily asombrada eran como novecientas páginas.


-eso es el cuádruple de la que he leído en toda mi vida- dijo Sirius, James lo apoyó y Remus puso los ojos en blanco.


-si –respondió esta- lo malo es que todavía no sale el segundo, hasta el año que viene.


-ya sé que regalarte para tu cumpleaños- dijo Emily, y esta vez Hermione si le sonrió.


Llegaron a la  preciada biblioteca en la cual Emily y Jenny podían volver a entrar, un que Pince no les tenía mucho cariño, 


-Mínimo en esa época no los odiaba tanto como unos años después- comentó Ron.


Ambas sonrieron recordando alguna travesura.  


 Harry, Ron y  Hermione se sentaron.


-adiós- dijo Emily.


-¿A dónde van?-pregunto Harry con cierta desconfianza.


-a hacer algo más interesante que buscar a Flamel- dijo Jenny- pero ustedes diviértanse- acto seguido le revolvió el pelo a Harry, el cual se lo volvió a acomodar o mínimo hizo un intento.


Ambas se encaminaron a la salida, pero antes de llegar doblaron, vigilaron que nadie las estuviera viendo.


-¿trajiste la capa?-preguntó Jenny 


-por quién me tomas por un principiante- respondió la Emily actual con arrogancia.


-solo me cercioro teniendo en cuenta tu pésima memoria- dijo Jennifer.


-Hay cosas que es imposible olvidarse- respondió Emily. 

 

-por supuesto-respondió Emily sacándola de adentro de su mochila-  ¿trajiste la cosa verde?


Jennifer iba a realizar la misma pregunta pero, Hermione la callo con una mirada.


-claro- dijo Jenny truncando su mochila.


-prefecto- dijo Emily sonriendo las cubrió a la dos con la capa y salieron de la biblioteca sin que nadie lo notara.


Ambas ya lo habían planeado todo perfectamente, se dirigieron a las mazmorras, esquivando a todas las personas que pasaban con cuidado y por fin llegó el ansiado momento por el cual habían estado esperando prácticamente desde el primer partido de Quidditch, llegaron al despacho del profesor Snape,(unas sonrisas malvadas se formaron en el rostro de James y Sirius)  y tal como esperaba no estaba, se sacaron la capa de encima y sin intercambiar palabras cada una empezó hacer lo que habían acordado Emily sacó el hilo y lo ató a una pata de la silla de Snivellus, Jennifer por su parte sacó un frasco  el cual contenía un líquido verdoso lo abrió lo apoyó el recipiente con cuidado sobre la mesa y sacó una pequeña pipeta la cual contenía un líquido azul brillante colocar tres gotas, exactamente tres y el líquido empezó a moverse creado burbujas en su interior


-una poción de hodor - dijo Lily algo asombrada.


, frunció la nariz  el olor era peor que el que debía tener el alentó de Filch por la mañana 


Varias chicas hicieron una mueca


-gracias por la imagen olfativa- dijo Emily, Hermione encarnó las cejas esa oración no tenía mucho sentido.


Jenny sonrió, Emily ató la otra punta del hilo en el borde del frasco, sacó su varita murmuró las palabras adecuadas y el frasco quedó encima de una estantería.


Muy a su pesar Flitwick, se alegró de que supiera hacer el hechizo. 


-¿de dónde habrá sacado tantos bichos asquerosos?- preguntó Emily mirando a su alrededor todas las cosas asquerosas que responsable en las estanterías, eran como extraños bichos disecados.


-para sentirse como en casa- dijo James con petulancia.


-yo que se le harán recordar a su familia-dijo Jenny encogiéndose de hombros, Emily se rió e iba a agregar algo pero escucharon los paso que se acercaban a el lugar donde se encontraban rápidamente Emily volvió a cubrir a ambas con la capa se acercaron al rincón cerca de la puerta para disfrutar del show.


-esto va a estar bueno- murmuró Sirius


Lily cruzó los dedos para que no las descubrieran, era todo lo que podía pensar.


El profesor Snape entró abriendo la puerta de forma brusca, Emily se preguntó ¿y ahora por qué estaría de mal humor? , 


-ni quien lo culpe que pobrecillo debe hacer mucho tiempo que no tiene algo de acción eso te genera más humor constante- murmuró James.


un qué tal vez esa era su forma normal de abrir las puertas.


Severus camino a  paso rápido llegó hasta su asiento, lo corrió y… el frasco se tumbó dejando caer todo su contenido sobre él.


-¿PERO QUÉ DEMONIOS? – grito, el asqueroso y viscoso líquido de olor repugnante le recorrió todo el cuerpo.


-eso fue épico- dijeron varios


-hubiera pagado por ver su cara- dijo otro 


-felicitaciones- dijo James que estaba llorando de la risa


A Severus no la importo ya estaba acostumbrado.


Emily y Jennifer aprovecharon que Snivellus estaba distraído tratando de sacarse el líquido de la cara para escabullirse por la puerta, apenas salieron empezaron a correr rápidamente en dirección hacia un aula vacía todavía con la capa puesta, por suerte no había mucha gente por los pasillos.


Lily suspiró aliviada no estaba de acuerdo con lo que habían hecho pero estaba feliz de que n la hayan descubierto.


-Valió la pena la espera- dijo Emily entre risas.


-eso tardará días en salir- acotó Jennifer.


Se quedaron allí un rato largo, para tratar de recuperar la compostura. 


Estando en la sala común  Harry observaba un par de hechos peculiares, primero varios alumnos cuchicheaban de una forma particular como si estuvieran contando un secreto a voces y en más de una ocasión había escuchado que nombraban al profesor Snape


-eso sí que es velocidad- dijo Frank.

 

-Es que solo basta que alguien escuche algo para que el resto del colegio se entere-dijo Alice.


 y la última era que no había visto a Emily y Jenny desde hacía horas y él estaba completamente seguro que todos esos acontecimientos definitivamente no tenían nada de coincidencia. 


-¿porque todo le asocias con nosotras?-preguntó Jennifer y antes de que alguien responda- podrían haber sido los gemelos.


Eso dejó sin excusas al resto, por cierto.


Entonces llegaron ambas con una enorme sonrisa en el rostro.


-¿peso algo bueno?- preguntó Ron al verlas.


-digamos que dejaremos de tener la genial presencia de Snivellus por un par de días- respondió Emily, Harry y Hermione abrieron los ojos.


-si una lástima- dijo James con sarcasmo.


-una lástima- dijo Jennifer con evidente sarcasmo.


Ambos se miraron algo sorprendidos. 


-¿Qué hicieron?-pregunto Harry con cierta preocupación si le habían hecho una broma a Snape seguramente las expulsaron y no podían expulsarlas, ¿Qué haría él sin ellas dos allí?  Morir de aburrimiento es seguro.


Entre susurros y con grandes sonrisas Emily y Jennifer les contaron lo que habían hecho, Ron estaba más que fascinado y se lamentaba profundamente no haber podido ver su rostro, 


-bienvenido al club- dijo Sirius con  cierta amargura.


Harry está entre la diversión y la preocupación, miró a Hermione la cual curiosamente no tenía una  expresión de enfado 


-¿te sentías bien?-preguntaron varios.


-estaba preocupada por que podían llegar a expulsar a mis mejores amigas- respondió Hemione.


-aaaaaaaaa- dijo Jennifer- yo te dije que en el fondo nos quería.


-.Quién lo hubiera dicho detrás de todo ese odio, esas regañinas-dijo Emily.


Hermione rodó los ojos.


como Harry había pensado sino al contrario su rostro reflejaba preocupación, tal vez pensaba lo mismo que él.


-Así que fueron ustedes- dijo una voz detrás suyo


-hay no- dijeron Lily  los merodeadores.


-si es el aguafiestas de Percy, nos va a ir mal- dijo Sirius.


-¿Qué dijiste?- preguntó Molly.


La verdad pensó Sirius.


-Nada, primita- dijo.


-¿Por qué prima?-preguntó Molly sin entender.


-todos los sangre pura están relacionados entre sí- respondió Sirius.


-Lo malo es que era pariente de él, lo bueno es que también lo era de ella- dijo Remus señalando primero a Sirius y luego a Jennifer.


-gracias Reus- dijo Sirius con sarcasmo.


Molly sonrió, no le molestaría agregarlos a ambos a su familia. 


, Harry sintió como su corazón dejaba de latir


-Esa fue una de las mejores bromas que he visto- dijo Fred sonriendo, Harry soltó el aire sostenido al mirar a los gemelos.


George se sentó entre medio de  Ron y el, Fred por su parte se sentó entre Jennifer y Emily,(James frunció el ceño, Molly y Arthur miraron a Emily con una media sonrisa) ese simple gesto hizo que Harry frunciera el ceño últimamente Fred  no le estaba cayendo nada bien


-te entiendo- dijo James.


, lo había estado observando desde el día del partido y empezó a notar que miraba a Emily de una forma algo particular, en los entrenamientos de Quidditch pasaba la mayor parte del tiempo hablando con ella y haciendo bromas, riendo y la mayoría de veces no estaba George en eso momentos de hecho era las únicas veces que los veía separados, la otra era que Fred tampoco parecía tenerle mucha sobre todo cuando estaba junto a Emily ( ósea la mayor parte del día), le dedicaba una disimulada mirada de pocos amigos.


-Harry tu hermana tiene derecho a pasar su tiempo con quien desee- dijo Lily con tono severo.


Harry asintió aunque a regañadientes.


En eso Harry noto como Fred levantaba el brazo


-cuidado con donde pongas ese brazo porque  te lo amputo- dijo James.


, eso sí que no lo pensó y rápidamente pasó su brazo derecho por los hombros de SU hermanita


-muy bien- lo felicito Sirius.


Remus sonrió.


, Emily lo miró algo sorprendida


-la única vez que era cariñoso y era para esto- dijo Emily algo molesta. 


Harry hizo una mueca de disculpas y se disponía a pasarle el bazo ahora pero Emily fue más rápida tomó la mano de Jennifer y se pasó su brazo por los hombros, esta miró a Harry y se encogió de hombros, dejó el brazo en esa posición por un rato. 


, pero luego le sonrió con cariño, Harry noto los ojos castaños de Fred lo miraron con desagrado, Harry sonrió inmensamente. 


Emily rodó los ojos y con los años la cosa iba a empeorar.

 

Al final la broma no tuvo repercusiones para nadie, ya que no había pruebas para acusar a alguien (gracias a Merlín pensó Lily) y la mejor parte era que el profesor Snape estuvo ausente por una semana


-Es como un hermoso regalo de Navidad atrasada – dijo Frank.


, lo malo era que como no podía ser de otra manera sus principales sospechosos era Harry y Jennifer, en la última tenía razón, por lo cual en la primer clase de pociones de lo otra semana había sido la peor para ambos,  pero Emily sentía las ganas de gritarle “eres idiota o que no te das cuenta que fui yo” 


Bueno eso puede que iría mejorando un poco con los años pero no del todo es que a veces el hombre era medio idiota, pensó Emily.


, pero no lo hacía por dos motivos uno por qué si se lo decía estaría muy cerca de la expulsión y no quería eso ya que debería separarse del mundo mágico, sus amigos, de su hermano y segundo Harry no lo permitiría pero en el fondo sentía algo culpable, cosa que no pasaría si Snape se la agarrara con ella, pero pare él seguía siendo invisible.


Harry ya casi había abandonado la esperanza de descubrir a Flamel en un libro de la biblioteca 


-Es por eso que yo james entró, nunca hay nada útil allí- dijo Sirius.


y se veía tentado a seguir los pasos de Emily y Jennifer y dejar de buscar de una vez por todas algo que evidentemente no estaba allí. Aunque no podía dejar de pensar que estaba seguro de haber leído el nombre en algún lado. 


-a mí también me suena- dijo Remus pensativo. 


Harry tenía menos tiempo que Ron y Hermione, porque los entrenamientos de Quidditch había comenzado. Wood los hacía trabajar más duramente que nunca. Ni siquiera la lluvia constante que había reemplazado a la nieve podía doblegar su ánimo.


-Este chico tiene una obsesión poco saludable- dijo Lily.


Los Weasley se quejaban de que Wood se había convertido en un fanático, pero Harry estaba de acuerdo con Wood


-concuerdo en el Quidditch no importa el clima hay que entrenar si uno quiere ganar-dijo James.


Lily se preguntó qué le vería a ese juego.


, Emily por su parte se dedicaba a hacerle muecas o comentarios por lo bajo para lograr que el equipo se ría, lo cual conseguía levanta el mal humor generalizado, eso sí apenas Wood se daba vuelta para ver qué les parecía tan gracioso Emily ponía su mejor cara de absoluta seriedad y concentración


-Me sorprende que no te echara-dijo Hermion.


-no había reemplazo- dijo Emily.


, lo cual conseguía que Wood se desconcertara y enojara bastante.  

 

Si ganaban el próximo partido contra Hufflepuff, podrían alcanzar a Slytherin en el campeonato de las casas, por primera vez en siete años. 


-no puedo creer que por siete años- dijo James- ¿Qué clase de idiotas no sucedieron? 


Además de que deseaba ganar; Harry descubrió que tenía menos pesadillas cuando estaba cansado por el ejercicio, Emily prácticamente nunca se cansaba ya que ella amaba volar en las condiciones climáticas que tocasen. 


-Siempre dije que tus gustos no eran normales—dijo Jennifer.


-es divertido sentir el agua en tu cara- dijo Emily.


-no-respondieron varios.


Entonces, durante un entrenamiento en un día especialmente húmedo y lleno de barro, Wood les dio una mala noticia. Se había enfadado mucho con los Weasley, que se tiraban en picado y fingían caerse de las escobas. 


Por más que el chico no le cayera bien debía reconocer que tenía estilo, pensó James.


— ¡Dejad de hacer tonterías! —gritó—. ¡Ésas son exactamente las cosas que nos harán perder el partido! ¡Esta vez el árbitro será Snape y buscará cualquier excusa para quitar puntos a Gryffindor! 


¿Qué?- el grito se extendió por todos lados.


-Eso es completamente injusto- dijo James.


-cualquiera sería menos imparcial que él- se quejó Sirius.


Las protestas continuaron.


- cálmense- gritó Dumbledore, logró que todos se callaran y continuó pero las protestas mentales continuaron.

  

George Weasley, al oír esas palabras, casi se cayó de verdad de su escoba, Emily se puso pálida y empezó a sentirse mareada.


— ¿Snape va a ser el árbitro? —Escupió George—. ¿Cuándo ha sido árbitro en un partido de Quidditch? No será imparcial, si nosotros podemos sobrepasar a Slytherin.


El resto del equipo se acercó a George para quejarse. 


—No es culpa mía —dijo Wood—. Lo que tenemos que hacer es estar seguros de jugar limpio, así no le daremos excusa a Snape para marcarnos faltas.


-como si eso fuese a detenerlo- dijo James.


Todo aquello estaba muy bien, pensó Harry; pero él tenía otra razón para no querer estar cerca de Snape mientras jugaba al Quidditch.


-no haría algo en frente de todo el colegio quedaría muy obvio- dijo Sirius.


-y por su bien más le valga no hacer nada- dijo James con odio.


Emily rodo los ojos, pero si será idiota este chico, como si Snivellus necesitara una escusa para ponerles falta, suspiro y se agarro más fuerte del mango de la escoba, por si las dudas. 


 Los demás jugadores se quedaron, como siempre, para charlar entre ellos al finalizar el entrenamiento, pero Harry y Emily  se dirigieron directamente a la sala común de Gryffindor


-Los siento, es mi culpa- dijo Emily, Harry el cual estaba mirando sus pies miró a su hermana la cual estaba algo pálida.


 Emily pensó que si no fuese por el hecho de que cada vez que le hacía una broma a Snape se la agarraba contra Harry, a lo largo de su estadía en Hogwarts hubiera hecho muchas más bromas.

 

-No es tu…- empezó a decir Harry pero se vio interrumpido.


-Sí lo es, si yo no le hubiera tirado esa cosa, ahora no estaría buscando venganza ¿y si te hace algo?- preguntó Emily con preocupación.   


-no es tu culpa- volvió a decir Harry- él ya quería matarme desde antes que tú hicieras eso.


-Sabes eso no es muy alentador- dijo Emily.


-además- siguió Harry como si no hubiera sido interrumpido-  el no intentaría nada estando todo el colegio presente.


Sirius asintió en concordancia y si no era así el muy idiota paria irse despidiendo de su vida y le importaba muy poco que estén todos los profesores presentes.

 

Emily hizo un mueca no del todo convencida pero se tranquilizo un poco, Harry rogaba mentalmente por que eso sea cierto.

 

En la sala común se encontraron a sus tres amigos allí, Ron y Hermione jugando al ajedrez, por la expresión de Hermione era obvio que iba perdiendo y Ron tenía una gran sonrisa de satisfacción, 


-la única vez que puedo ganarte en algo tengo que disfrutarlo- dijo Ron.

 

Jennifer bostezaba del aburrimiento de estar viendo ese “aburrido juego de ancianos”. El ajedrez era la única cosa a la que Hermione había perdido, algo que Harry y Ron consideraban muy beneficioso para ella.


Hermione los miró con el ceño fruncido.


-Es que no puedes ganar en todo, es bueno aprender  a perder de vez en cuando- dijo Harry.


-yo sé perder- dijo Hermione molesta.


-si claro- murmuró Ron y para su suerte su novia no lo oyó.


-al fin- dijo Jennifer contenta de verlos- juro que la siguiente vez que entrene iré a verlos así caigan sapos del cielo, cualquier cosa entes de ver a esto dos juera es estúpido juego…- Jennifer dejo de hablar al ver sus caras - ¿están bien? 


Esa pregunta hizo que Ron y Hermione voltean a verlos y dejarán su partida momentáneamente.


En tono bajo, para que nadie más los oyera, Harry y Emily les explicaron el súbito y siniestro deseo de Snape de ser árbitro de Quidditch. 


-ese maldito- murmuró Jennifer.


—No juegues  Harry—dijo de inmediato Hermione.


 —Diles que estás enfermo —añadió Ron.


—Finge que se te ha roto una pierna —sugirió Hermione.


—Rómpete una pierna de verdad —dijo Ron.


Varios rieron.


-rompámos una pierna a Snape- dijo Jennifer


-Esta idea me gusta más- apoyo Sirius.

 

Más risas.


, los cuatro voltearon a mírala- que me van a decir que la idea no es tentadora.


Emily iba a decir algo pero Harry la interrumpió y le dedicó su ya clásica mirada  sé ni siquiera lo pienses.


—No puedo, no jugar—dijo Harry—. No hay un cazador suplente. Si no juego, Gryffindor tampoco puede jugar.


- Harry, tu vida es más importante que un partido de Quidditch- dijo Alice.

 

Lily no comentaba nada ya que creía que Severus sería incapaz de hacer algo así.


-¿no pueden jurar los cazadores? -dijo Hemione, Harry negó con la cabeza.


 En aquel momento Neville cayó en la sala común. Nadie se explicó cómo se las había arreglado para pasar por el agujero del retrato, porque sus piernas estaban pegadas juntas


-mi pobre bebe- dijo Alice.


, con lo que reconocieron de inmediato el Maleficio de las Piernas Unidas.


Había tenido que ir saltando todo el camino hasta la torre Gryffindor. Todos empezaron a reírse, salvo Hermione, (los padre de Neville le dedicaron una mirada de gratitud) que se puso de pie e hizo el contra maleficio. Las piernas de Neville se separaron y pudo ponerse de pie, temblando. 


— ¿Qué ha sucedido? —preguntó Hermione, ayudándolo a sentarse junto a Harry y Ron. 


—Draco Malfoy 


-Estaba siendo un buen hasta que llegaron estos aprecio este idiota- murmuro James.


—respondió Neville temblando—Lo encontré fuera de la biblioteca. Dijo que estaba buscando a alguien para practicarlo.


Frank le dedicó una mirada de odio al chico, aunque este no se percató ya que estaba recibiendo con una mueca las felicitaciones de su padre.


 — ¡Ve a hablar con la profesora McGonagall! —Le instó Hermione—. ¡Acúsalo!-  


Neville negó con la cabeza. 


—No quiero tener más problemas —murmuró. 


-si quieres yo le enseño un par de cosas, al muy idiota- dijo Jennifer entrecerrando los ojos, Neville se alejo un poco instintivamente negando con la cabeza.


-Me quede con las ganas- se lamentó Jennifer.


-¿y no te bastó con las 742389471923058 bromas que le hiciste después?- preguntó Harry.


- no- respondió


-¡Tienes que hacerle frente, Neville! —dijo Ron—. Está acostumbrado a llevarse a todo el mundo por delante, pero ésa no es una razón para echarse al suelo a su paso y  hacerle las cosas más fáciles.


-Muy bien hijo-lo felicito Arthur.


 —No es necesario que me digas que no soy lo bastante valiente para pertenecer a Gryffindor; eso ya me lo dicen los  Malfoys —dijo Neville, atragantándose.


Los padres de Neville se sintieron mal al oír esas palabras. 


-Es que todas los de estas generaciones salieron con la autoestima  baja- dijo Sirius.


-tal vez porque Emily y Jennifer se lo robaron a todos- murmuró Ron, pero no lo suficientemente bajo


-te escuche Weasley- dijo Emily entrecerrando los ojos- y te aviso que me vengare.

Ron empalideció tal vez había algo que lo asustaba más que su madre y Hermione enojadas y eso era una venganza de Emily o Jennifer, un que eso no se que se diera muy seguido pero las veces que si…


-¿q-que ha-aras? –tartamudeo Ron.


- ya verás, ya verás- respondió Emily sonriendo.


Automáticamente ron empezó a mirar a todas partes  con algo de paranoia.


-Hey- dijo Emily apoyando una mano sobre el hombro de Neville- si lo dice Malfoy es obvio que es una mentira, ya los conocen lo único que quien hacer es hacerte sentir mal y tu no debes permitir que sus estúpidas palabras te afecten.


-sabias palabras- la apoyo Remus.


Neville hizo un amago de sonrisa.


Mientras Emily hablaba Harry buscó en los bolsillos de su túnica y sacó una rana de chocolate, la última de la caja que Hermione le había regalado para Navidad. Se la dio a Neville, que parecía estar a punto de llorar. 


Un par de Slytherin rieron con burla. 


—Tú vales por doce Malfoys —dijo Harry—. ¿Acaso no te eligió para Gryffindor el Sombrero Seleccionador? ¿Y dónde están ellos? En la apestosa Slytherin.


-así se habla- lo apoyó James.


 Neville dejó escapar una débil sonrisa, mientras desenvolvió el chocolate. 


—Gracias, chicos... Creo que me voy a la cama... ¿Quieres el cromo Harry? Tú los coleccionas, ¿no? –


-a decir verdad fue muy irónico como paso todo ¿no creen?-dijo Emily.


-si- respondieron los otros tres, Ron solo asintió con la cabeza.


Emily estaba conteniendo las ganas de reírse, no estaba molesta por el comentario de Ron pero hacía mucho tiempo que no realizaba una broma y se estaba empezando a aburrir.


Los del pasado no entendían nada de lo que pasaba.


Mientras Neville se alejaba, Harry miró el cromo de los Magos Famosos. 


—Dumbledore otra vez 


-No te quejes yo tengo 6009 veces a Salazar Slytherin, y no exagero las conté- dijo Jennifer.


—Dijo— Él fue el primero que... 


Bufó. Miró fijamente la parte de atrás de la tarjeta. Luego levantó la vista hacia Emily, Jennifer, Ron y Hermione. 


— ¡Lo encontré! —susurró—. ¡Encontré a Flamel! (¿Qué? Se preguntó la mayoría) Os dije que había leído ese nombre antes. Lo leí en el tren, viniendo hacia aquí. Escuchad lo que dice: «El profesor Dumbledore es particularmente famoso por derrotar al mago tenebroso Grindelwald, en 1945, por el descubrimiento de las doce aplicaciones de la sangre de dragón ¡y por su trabajo en alquimia con su compañero Nicolás Flamel!».


-¿en serio? Tanta espera y estaba detrás de un cromo-dijo Sirius indignado como si él hubiera sido el que tuvo que buscar todo eso.


-bien, si fue muy irónico- dijo Remus.


Hermione dio un salto. No estaba tan excitada desde que le dieron la nota de su primer trabajo. 


James no pudo evitar hacer una mueca.


— ¡Esperad aquí! —dijo, y se lanzó por la escalera hacia el dormitorio de las chicas. 


-alto, eso quiere decir que desperdicie horas de mi vida en esa aburrida biblioteca para nada- se quejo Jennifer.


-estuvimos buscando a ese tipo por meses, lo encontramos ¿y eso es lo mejor que tienes para decir?- preguntó Hermione.


Jennifer se encogió de hombros.


-bha ni que te hubieses esforzado mucho- respondió Emily


-Hey leí- se quejó Jenny.


Emily rodó los ojos, si leer, lo que se dice leer, lo hizo dos o tres páginas. 


- para mí eso es mucho- se defendió Jennifer.

 

-¿Qué creen que haya ido a buscar?-preguntó Harry cambiando de tema, al que se suponía que debían estar hablando.  


Pero no hubo tiempo para responder, ya que ya estaba allí de nuevo, con un enorme libro entre los brazos. 



— ¡Nunca pensé en buscar aquí! —susurró excitada—. Lo saqué de la biblioteca hace semanas, para tener algo ligero para leer. 


— ¿Ligero? —dijo Ron


-lo creas o no cuando te enganchas con un libro es muy difícil soltarlo- dijo Hemione, Ron solo asintió, sin mirarla, Hermione no entendía por qué.


Hermione le dijo que esperara, que tenía que buscar algo y comenzó a dar la vuelta a las páginas, enloquecida, murmurando para sí misma, Emily la miró impresionada porque había tenido tiempo de leer esos dos libros en las vacaciones ¿habrá ido al baño?  Al fin encontró lo que buscaba. 


— ¡Lo sabía! ¡Lo sabía! –


— ¿Podemos hablar ahora? —dijo Ron con malhumor. Hermione hizo caso omiso de él.


-Ya desde ahí actuaban como un viejo matrimonio- dijo Jennifer.

 

 —Nicolás Flamel —susurró con tono teatral— es el único descubridor conocido de la Piedra Filosofal. Aquello no tuvo el efecto que ella esperaba.


-¿la que?-preguntaron James, Sirius y un par más.


-¿No sabe que es la piedra filosofal?-preguntaron Lily y Remus con incredulidad.


-No las personas normales no viven en la biblioteca- dijo Sirius


 — ¿Qué? —dijeron Emily, Harry y Ron. 


— ¡Oh, no lo entiendo! ¿No sabéis leer? Mirad, leed aquí. 


-tranquilízate Granger -le pidió Jennifer algo preocupada por la salud mental de su amiga.


-cuando te emocionas asustas- respondió Jennifer a la pregunta que iba a realizar su amiga.


Emily suspiró agarró el libro y empezó a leer en voz lo suficientemente alta para que sus amigos la escuchen pero lo suficientemente baja para que nadie más lo haga.


Todos trataron de oír con atención. 


 “El antiguo estudio de la alquimia está relacionado con el descubrimiento de la Piedra Filosofal, una sustancia legendaria que tiene poderes asombrosos. La piedra puede transformar cualquier metal en oro puro. También produce el Elixir de la Vida, que hace inmortal al que lo bebe. Se ha hablado mucho de la Piedra Filosofal a través de los siglos, pero la única Piedra que existe actualmente pertenece al señor Nicolás Flamel, notable alquimista y amante de la ópera. El señor Flamel, que cumplió seiscientos sesenta y cinco años el año pasado, lleva una vida tranquila en Devon con su esposa Perenela (de seiscientos cincuenta y ocho años)”


- guauuu- exclamaron varios.


-Pobre Flamel aguantar a alguien por más de medio siglo- dijo Sirius horrorizado.


-¿Tú crees que sigan haciéndolo?- preguntó James- porque sería medio repugnante.


-puaj aleja esa imagen mental de mi- dijo Sirius 


-Pues yo creo que es adorable que después de tantos años se sigan eligiendo- dijo Remus.


Sirius y James se miraron. 


-Eres un cursi Lunático- exclamaron a la vez.


-sí que debe estar arrugado- dijo Emily al terminar de leer.

 

— Ese no es el punto —le recrimino Hermione—. El perro debe de estar custodiando la Piedra Filosofal de Flamel. Seguro que le pidió a Dumbledore que se la guardase, porque son amigos y porque debe de saber que alguien la busca. ¡Por eso quiso que sacaran la Piedra de Gringotts!


-Con ayuda de Quirrell- acotó James, todo rodaron los ojos.

 

— ¡Una piedra que convierte en oro y hace que uno nunca muera! —dijo Harry—. ¡No es raro que Snape la busque! Cualquiera la querría. 


—Y no es raro que no pudiéramos encontrar a Flamel en ese estudio del reciente desarrollo de la hechicería —dijo Ron—. Él no es exactamente reciente si tiene seiscientos sesenta y cinco años, ¿verdad? 


Varios rieron.


A la mañana siguiente, en la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras, mientras copiaban las diferentes formas de tratar las mordeduras de hombre lobo


Remus hizo una mueca, eso no funcionaba, James y Sirius le palmearon la espalda con disimulo. 


Harry y Ron seguían discutiendo qué harían con la Piedra Filosofal si tuvieran una.


Hasta que Ron dijo que él se compraría su propio equipo de Quidditch y Harry recordó el partido en que tendría a Snape de árbitro. 


-Yo a destruiría ya que vivir para siempre me parece aburrido y ya tengo todo lo que quiero en la vida- dijo Jemas


Ganándose un beso de su novia y varios suspiros.


Sirius rodó los ojos ¿Dónde estaría Peter? Estaba seguro que él no era tan cursi como estos dos.


—Jugaré —informó a Jennifer, Ron y Hermione—. Si no lo hago, todos los Slytherins pensarán que tengo miedo de enfrentarme con Snape. Les voy a demostrar... les voy a borrar la sonrisa de la cara si ganamos.


Lily miró a padre e hijo y suspiró.


—Siempre y cuando no te borren a ti del terreno de juego —dijo Hermione. 


Emily hizo una mueca.


-si sabes que tu vida es más importante que un partido- dijo Jennifer preocupada, pero Harry no dio el brazo a torcer.  


Sin embargo, a medida que se acercaba el día del partido, Harry se ponía más nervioso, pese a todo lo que les había dicho a sus amigos. El resto del equipo tampoco estaba demasiado tranquilo. La idea de alcanzar a Slytherin en el torneo de la casa era maravillosa, nadie lo había conseguido en siete años, pero ¿podrían hacerlo con aquel árbitro tan parcial? Harry no sabía si se lo imaginaba o no, pero veía a Snape por todas partes.


James rodó los ojos ¿es que el hombre no tenía nada mejor que hacer con su vida?


 Por momentos, hasta se preguntaba si Snape no lo estaría siguiendo para atraparlo. Las clases de Pociones se convirtieron en torturas semanales para Harry, por la forma en que lo trataba Snape (varios gruñeron). ¿Era posible que Snape supiera que ellos habían averiguado lo de la Piedra Filosofal?


-ya estás siendo algo paranoico- dijo Emily, por más que no le simpatizaba mucho Severus.


 Harry no se imaginaba cómo podía saberlo... aunque algunas veces tenía la horrible sensación de que Snape podía leer los pensamientos.


Harry supo, cuando le desearon suerte en la puerta de los vestuarios, la tarde siguiente, que Jennifer, Ron y Hermione se preguntaban si volverían a verlo con vida, Emily le tomo la mano para darle fuerzas y se propuso encontrar la Snitch lo más rápido que pudiera entre menos jugarán manos oportunidades tendría Snivellus de tratar de hacerle algo a Harry y si lo hacía la broma que le abrí hecho, sería un simple juego de niños a comparación de lo que le haría si llegaba a lastimar a su hermano, Harry le sonrió a Emily para tranquilizarla, le parecía raro pero ella estaba más preocupada que el.


-si fuese contra mi incluso lo consideraría divertido, pero no si es tu vida la que está en peligro- dijo Emily.


-gracias, pero debería preocuparte tu vida- dijo Harry.


-si yo fuera tu no me le hubiera despegado en todo momento volaría por su alrededor solo para fastidiar mientras busco la snitch-dijo Emily y por un breve instante ambas miradas se cruzaron, pero Severus apartó la vista.

   

 Harry casi no oyó las palabras de Wood y Emily no hizo ninguna mueca lo cual hizo el ambiente aún más serio, después del discurso corto y poco alentador se pusieron las túnicas de Quidditch y cogieron sus Nimbus 2.000. 


Ron, Jennifer y Hermione, entre tanto, encontraron un sitio en las gradas, cerca de Neville, que no podía entender por qué estaban tan preocupados, ni por qué llevaban sus varitas al partido. Lo que ni Harry, ni Emily no sabían era que Jennifer, Ron y Hermione habían estado practicando en secreto el Maleficio de las Piernas Unidas. Se les ocurrió la idea cuando Malfoy lo utilizó con Neville, y estaban listos para utilizarlo con Snape  si daba alguna señal de querer hacer daño a Harry. 


-gracias- dijeron los mellizos.


Lily y James sonrieron porque sus hijos tenían muy buenos amigos.

 

—No se olviden, es locomotor mortis —murmuró Hermione, mientras Ron deslizaba su varita en la manga de la túnica. 


—Ya lo sé —respondió enfadado—. No me des la lata. 


-Hey – dijo Jennifer para llamar su atención, mientras veía a dos cabezas rubias que se acercaban


-Hablando de gente que aparece más de lo necesario- dijo Sirius.


- y si practicamos con los Malfoys- dijo Jennifer sacando su varita, Ron apoyó la idea.


-No-dijo Hermione en tono serio, aguafiestas pensó Jenny.


Jennifer sonrió recordando lo que seguía.


Mientras tanto, en el vestuario, Wood había llevado aparte a Emily.


 —No quiero presionarte, Evans; pero si alguna vez necesitamos que se capture en seguida la snitch, es ahora. Necesitamos terminar el partido antes de que Snape pueda favorecer demasiado a Hufflepuff.


-ya lo había pensado, era justo lo que iba a hacer- dijo Emily, Wood la miró sorprendido. 


— ¡Todo el colegio está allí fuera! —Dijo Fred Weasley, espiando a través de la puerta—. Hasta... ¡Vaya, Dumbledore ha venido al partido!


- Dumbledore- dijeron varios.


-listo ya no hay de qué preocuparse- dijo James.


El corazón de Harry dio un brinco. 


— ¿Dumbledore? —dijo, corriendo hasta la puerta para asegurarse. Fred tenía razón. Aquella barba plateada era inconfundible. Harry tenía ganas de reírse a carcajadas, del alivio que sentía. Estaba a salvo. No había forma de que Snape se animara a hacerle algo si Dumbledore estaba mirando, tal vez por eso Snape parecía tan enfadado mientras los equipos desfilaban por el terreno de juego.


 Emily también se acercó y suspiro de alivio, ahora sí que Hufflepuff se prepare, aunque eso le hizo pensar en algo que hasta ese momento no había hecho iba a competir contra Cedric,(James hizo una mueca sí ni era uno era el otro) no definitivamente no podían perder. 


-esa es la actitud- la felicito Remus


Los de las grandes también notaron la mala cara del profesor Snape.


 —Nunca vi a Snape con esa cara de malo —dijo a Hermione—Mira, ya salen.

 

-pues no lo has mirado con mucha detención- dijo Jennifer- aunque no te culpo con esa cara.


-¡Eh! -Alguien había golpeado a Ron en la parte de atrás de la cabeza. Eran los Malfoys.


 —Oh, perdón, Weasley, no te había visto- Draco Malfoy sonrió burlonamente a Abby, Crabbe y Goyle. —Me pregunto cuánto tiempo durará Potter en su escoba esta vez. ¿Alguien quiere apostar? ¿Qué me dices, Weasley? 


-Apuesto a que más que tu padre- dijo James con sorna, provocando risas y que Lucius se sonrojara.


-Pero qué vas a apostar con él si no tiene dinero- dijo Abby con petulancia, provocando risas de parte de sus amigos.


Ron no le respondió, Jennifer iba a alzar su varita pero Hermione no la dejó, Snape acababa de pitar un penalti a favor de Hufflepuff, porque George Weasley le había tirado una bludger.


Varios Gryffindor trataron de contenerse.


 Hermione, que tenía los dedos cruzados sobre la falda, observaba sin cesar a Harry, quien está tratando de conseguir que Nicole le pasara la Quaffle como de costumbre.  


-díganme que esa chica ya no estará en el equipo el año que viene- pidió James molesto.


-no, no lo está- respondió Jennifer sonriendo. 


— ¿Sabéis por qué creo que eligen a la gente para la casa de Gryffindor? —dijo Draco Malfoy en voz alta unos minutos más tarde, mientras Snape daba otro penalti a Hufflepuff, sin ningún motivo—. Es gente a la que le tienen lástima. Por ejemplo, está Potter; que no tiene padres


-Eso es caer bajo- dijo Lily.


, luego los Weasley, que no tienen dinero... Y tú, Longbottom, que no tienes cerebro.


-Te confundiste en vez de Longbottom deberías haber dicho tu apellido- dijo James.


Neville se puso rojo y se volvió en su asiento para encararse con Malfoy


 —Yo valgo por doce como tú, Malfoy —tartamudeó.


Los padres de Neville sonrieron al ver que se estaba defendiendo.


 Los Malfoys, Crabbe y Goyle estallaron en carcajadas, pero Ron, sin quitar los ojos del partido, intervino.

 

-contéstale Neville-dijo


-que alentador- dijo Hemione, pero Ron seguía en su mundo.


. —Longbottom, si tu cerebro fuera de oro serías más pobre que Weasley, y con eso te digo todo.


 La preocupación por Harry estaba a punto de acabar con los nervios de Ron y estaba a punto de abalanzarse hacia Draco pero Jennifer se la adelantó. 


-bien tú te lo buscaste imbécil- dijo Jennifer movió su varita murmuró la palabra adecuadas y Draco terminó con la pernas unidas


-Esa es mi sobrina- dijeron los tres merodeadores.

 

— ¡Ron, Jenny! —Dijo de pronto Hermione—. ¡Emily...!


 — ¿Qué le pasa?- preguntaron los dos alterados.


Emily había salido en un espectacular vuelo, que arrancó gritos de asombro y vivas entre los espectadores, la había visto luego de haber estado buscando desesperadamente todo el partido.  Hermione se puso de pie, con los dedos cruzados en la boca, mientras Emily se lanzaba velozmente hacia el campo, como una bala. 


-vamos- murmuraron varios conteniendo el aliento.


Jennifer y Ron también miraban obnubilados hasta que Jenny vio una luz roja que casi le daba en la cara, Abby Malfoy estaba intentando atacar


-por la espalda, como buena serpiente cobarde- dijo Sirius.


, bien que empiece la función, sacó su varita y le dedicó una sonrisa torcida. Ron miraba la pelea con atención Jennifer iba ganado


-eso es obvio, cualquier imbécil le gana a Abby- dijo Emily y de la nada saco su varita  y evitar que la luz azul impactara con su cara, varios abrieron los ojos sorprendidos- buen intento Malfoy, tal vez dentro de algunos años lo logres-Ambas intercambiaron una  mirada de puro odio mutuo.


, pero en eso notó que Draco iba a intervenir, maldito tramposo pero antes de que este pudiera hacer algo Ron se abalanzó hacia él, aunque tenía cierta ventaja ya que Draco tenía todavía las piernas junta, pero taimen tenía a Crabbe y Goyle como guarda espalda, para sorpresa de Ron, Neville se unió a la pelea.

.

-Muy bien- dijeron sus padres


-no lo alientes a pelear eso nunca resuelve nada- dijo Molly.


 — ¡Vamos, Emily! —gritaba Hermione, subiéndose al asiento ajena a la pela que se desarrollaba a pocos metros de distancia


-pensé que no te emocionaba mucho el Quidditch-dijo James.


-no pero yo apoyo a mi casa y amigos- dijo Hemione.


, sin darse cuenta de que Draco y Ron rodaban bajo su asiento y sin oír los gritos y golpes de Neville, Crabbe y Goyle, sin ver las luces de todos los colores que salían de la de las varitas de Jennifer y Abby.


 En el aire, Snape puso en marcha su escoba justo a tiempo para ver algo escarlata que pasaba a su lado, y que no chocó con él por sólo unos centímetros. Al momento siguiente Emily subía con el brazo levantado en gesto de triunfo y la mano apretando la snitch.


-granamos- estalló en gritos el gran comedor.


-muy bien cariño- dijo James abrazando a su “hijita”.


-felicidades- dijo Lily.


Las tribunas bullían. Aquello era un récord, nadie recordaba que se hubiera atrapado tan rápido la snitch.


 — ¡Ron! ¡Jenny! ¿Dónde están? ¡El partido ha terminado! ¡Hemos ganado! ¡Gryffindor es el primero! —Hermione bailaba en su asiento y se abrazaba con Parvati Patil


-Está bien que te emocione pero tampoco es para abrazar a Patil- dijo Jennifer.


, de la fila de delante, Jennifer que estaba a puto de realizar otro a hechizo contra Abby, la cual ya tenía las piernas juntas, el pelo erizado y el uniforme dado vuelta


-¿te desquitaste?-preguntó Harry divertido.


-no del todo- respondió esta.


, pero al escuchar esas palabras volteo y abrazo a Hermione la cual soltó a Parvati y le devolvió el gesto. 

Harry saltó de su escoba, a centímetros del suelo. No podía creer lo rápido que Emily había atrapado la Snitch, está feliz pero le hubiera gustado tener más tiempo, para poder anotar otro gol…pero a quién le importaba que hubieran ganado. 


Más victorenses de la mesa de Gryffindor se oyeron.


Lo habían conseguido... El partido había terminado y apenas había durado cinco minutos. Harry iba a felicitar a Emily la cual bajo con una sonrisa, pero alguien se la adelantó y no fue precisamente Fred, si no Diggory…


-ya tenía que llegar a arruinar el buen momento- dijo James.


Apenas había bajado de la escoba Emily sintió una presencia a sus espaldas. 


-debo admitir que eso fue genial pelirroja- dijo una voz a sus espaldas.


-gracias, tú en cambio si lo hiciste pésimo- dijo Emily sonriendo


Los merodeadores también sonrieron.


-Tus métodos de seducción son fantásticos- dijo Jennifer.


-tenía 11- dijo Emily.

 

, Cedric frunció el rostro, pero le tendió la mano la cual esta acepto.


-el año que viene obtendré mi venganza- respondió.


-Sigue soñando, dicen que es bueno- respondió Emily.


-Bien hoy estamos con todas la pilas puestas, que te parece si mañana celebramos tu y yo en el jardín, a las tres- dijo Cedric.


-idiota-murmuro Sirius.


-celebra tu derrota solo- dijo James.


-¿celebrar qué?-preguntó Emily, sin entender, después de todo ellos habían perdido.


-Que Slytherin no ganara la copa este año- dijo con una encantadora sonrisa.

  

-hecho- respondió Emily, apenas se macho, volteo para ver a Harry el cual no parecía muy feliz, raro no se supone que acaban de ganar, se estaba a punto de acercar, pero otra vez la detuvieron.


-no deberías confraternizar con el enemigo, Evans- dijo Fred, colocándose a su lado.


-Oh  vaso es enserio- dijo James poniendo los ojos en blanco.


-no lo hago, el solo vino a felicitarme por lo bien que había jugado y yo le dije ya lo sabía y que no era necesario resaltar lo obvio- dijo Emily con arrogancia, Fred río.


-muy bien, peor que el chico es un idiota, lo único que sabe hacer es lucir sus músculos- dijo Fred imitándolo poniendo los brazos de una forma para que sus músculos se lucieran, Emily sonrió había que reconocer que era una buena imitación- ¿quiere ir a pasear por ahí con migo mañana?


-¿Es el día de invitar a salir a alguien menor que tú?-preguntó Sirius con sarcasmo.


-¿puede ser pasado mañana?- preguntó Emily.


-está bien- aceptó Fred sonriente- a las cuatro en la sala común.


Emily sonrió sería un fin de semana divertido  entre dos de sus segundos  mejores amigos


-inocente criatura- dijo Jennifer


-con los años he aprendido no como otros- dijo Emily señalando con “disimulo” a Harry.


 ya que claro el primero era Ron, esta vez por fin se acercó a Harry el cual tenía la vista perdida.


-ganamos- dijo Emily y se abalanzó hacia él.  


-Lo hiciste estupendo -dijo Harry olvidando por un momento a los dos imbéciles. 


Entonces Harry y Emily sintieron una mano en sus hombros y, al darse la vuelta, se encontraron con el rostro sonriente de Dumbledore.


 —Bien hecho —dijo Dumbledore en voz baja, para que sólo ellos los oyeran. Muy bueno que no buscaran ese espejo... que se mantuvieran ocupados... excelente... 


Snape escupió con amargura en el suelo. Emily al notarlo se alegró aún más ya que ver la cara de amargura de Snape no tenía precio. 


-Amén- dijeron varios.


Un rato después, Harry y Emily salieron del vestuario para dejar sus Nimbus 2.000 en la escobera. Ambos no paraban de hablar del partido de la cara de Snape. Hacía tiempo que Harry no se sentía tan feliz y orgulloso de su hermana.


Ambos hermanos se miraron con simpatía.

 

 El aire del anochecer nunca había sido tan dulce. Anduvieron por la hierba húmeda, reviviendo la última hora en sus mentes, en una feliz nebulosa: Ron, Jennifer  y Hermione en la distancia, saltando como locos, Ron vitoreando en medio de una gran hemorragia nasal...


-Ronald eso te pasa por meterse en peleas- dijo Molly enojada y preocupada a la vez.


 Pero Ron seguía sin hablar.


Harry y Emily llegaron a la cabaña. Se apoyaron contra la puerta de madera y miraron hacia Hogwarts, cuyas ventanas despedían un brillo rojizo en la puesta del sol ya que Harry en el fondo no quería volver a la cancha dónde está Fred. 


-Sabes es tierno que eres un sobreprotector pero a veces te exageras- dijo Emily, y decía aves por ser generosa.


Emily ya le estaba doliendo la cara de tanto sonreír había llevado a Gryffindor a la cabeza. 


-Sabes lo mejor del día fue ver la cara de Snape…- decía Emily pero se detuvo en seco al ver una figura encapuchada bajó sigilosamente los escalones delanteros del castillo.


-genial- murmuró Lily la cual ya estaba pensando que por fin iba a poder terminar un capítulo en paz,en el que no hubiera pasado nada malo.


-¿Qué pasa?-preguntó Harry, Emily le hizo un ademán con la cabeza para que Harry volteara. 


 Harry lo hizo y también la vio, era evidente que no quería ser visto dirigiéndose a toda prisa hacia el bosque prohibido.  

 

-¿Cómo hacen para estar siempre en los lugares menos indicado y en el momento preciso?- preguntó Frank


-ni idea- respondieron los dos a la vez.


La victoria se apagó en la mente de ambos mientras observaban. Reconocieron a la figura que se alejaba. Era Snape, escabulléndose en el bosque, mientras todos estaban en la cena... ¿Qué sucedía? 


Varios miraron a Severus con acusación.


-sigámoslo- dijo Harry y Emily asintió.


-porque no se mantendrán al margen, como lo haría cualquiera- dijo Lily.


Ambos montaron sus escobas  y se deslizaron silenciosamente sobre el castillo, vieron a Snape entrando en el bosque. Lo siguieron. Los árboles eran tan espesos que no podían ver adónde había ido Snape. Volaron en círculos, cada vez más bajos, rozando las copas de los árboles, hasta que oyeron voces. Se deslizaron hacia allí y se detuvieron sin hacer ruido, sobre un haya. Con cuidado se pusieron en una rama, sujetando su escoba y entre ellos para no caer ya que era un espacio reducido, trataron de ver a través de las hojas. Abajo, en un espacio despejado y sombrío, vieron a Snape. Pero no estaba solo. Quirrell también estaba allí.


-sabía que trabajaban juntos- dijo James.


Harry no podía verle la cara, pero tartamudeaba como nunca, Emily frunció el rostro sus dos enemigos juntos. Harry  y Emily se esforzaron por oír lo que decían.


 —... n-no sé p-por qué querías verme j-justo a-aquí, de entre t-todos los l-lugares, Severus... 


—Oh, pensé que íbamos a mantener esto en privado —dijo Snape con voz gélida—. Después de todo, los alumnos no deben saber nada sobre la Piedra Filosofal. 


Harry se inclinó hacia delante. Quirrell tartamudeaba algo y Snape lo interrumpió.


Todos estaban completamente atentos a lo que el director leía, no se escuchaba ningún ruido. 


 — ¿Ya has averiguado cómo burlar a esa bestia de Hagrid? 


—P-p-pero Severus, y-yo...


 —Tú no querrás que yo sea tu enemigo, Quirrell —dijo Snape, dando un paso hacia él. 


—Y-yo no s-sé qué... 


—Tú sabes perfectamente bien lo que quiero decir.


Una lechuza dejó escapar un grito y Harry casi se cae del árbol pero por suerte Emily lo tenía bien sujeto. Se enderezaron a tiempo para oír a Snape decir:


 —... tu pequeña parte del abracadabra. Estoy esperando. 


—P-pero y-yo no... 


—Muy bien —lo interrumpió Snape—. Vamos a tener otra pequeña charla muy pronto, cuando hayas tenido tiempo de pensar y decidir dónde están tus lealtades.


-lo sabía- dijo Sirius.


- en realidad no aclara de qué lado está cada uno- dijo Lily.


-¿ahora sospechas de Quirrell?-pregunto Remus.


Lily se encogió de hombros ya no sabía qué pensar.


Se echó la capa sobre la cabeza y se alejó del claro. Ya estaba casi oscuro, pero Harry y Emily pudieron ver a Quirrell inmóvil, como si estuviera petrificado. 


— ¿Harry, Emily  dónde estaban? —preguntó Hermione con voz aguda. 


— ¡Ganamos! ¡Ganamos! ¡Ganamos! —Gritaba Ron y Jennifer al tiempo abrazaba a los mellizos


-¡Y yo le puse un ojo negro a Draco Malfoy y Neville trató de vencer a Crabbe y Goyle él solo! Todavía está inconsciente


-muy bien hijo- lo felicito Arthur.


-no alientes es comportamiento tan brutal- dijo Molly


-sí cariño- respondió.


, pero la señora Pomfrey dice que se pondrá bien.-dijo Ron.


- qué pena –dijo Sirius al escuchar la última parte.


-Y deberían haber visto lo que le hice a Abby- dijo Jennifer- tenemos que ir a la sala común donde hay una fiesta.

Fred y George robaron unos pasteles y otras cosas de la cocina... 


-¿de dónde sacaron…?-empezó a preguntar McGonagall- mejor no quiero saberlo


—Ahora eso no importa —dijo Harry sin aliento—. Vamos a buscar una habitación vacía, ya veréis cuando oigáis esto...


Se aseguraron de que Peeves no estuviera dentro antes de cerrar la puerta, y entonces les contaron lo que habían visto y oído.


. —Así que teníamos razón, es la Piedra Filosofal y Snape trata de obligar a Quirrell a que lo ayude a conseguirla. Le preguntó si sabía cómo pasar ante Fluffy y dijo algo sobre el «abracadabra» de Quirrell... Eso significa que hay otras cosas custodiando la Piedra, además de Fluffy, probablemente cantidades de hechizos, y Quirrell puede haber hecho algunos encantamientos anti-Artes Oscuras que Snape necesita romper...- dijo Harry


Snape frunció el ceño como si el necesitar que un idiota la dijera algo sobre fuerzas oscura.


 — ¿Quieres decir que la Piedra estará segura mientras Quirrell se oponga a Snape? —preguntó alarmada Hermione. 


—En ese caso no durará mucho —dijo Ron.


-estamos fritos – dijo Jennifer.


Varios pensaron lo mismo por muy bueno que fuera Quirrell no era muy valiente que digamos.


Bien evidentemente se había equivocado  pensó Emily era obvio Snape y Quirrell no trabajaban para el mismo bando, era solo Snape el que quería la piedra, pero aun así el profesor Quirrell no le terminaba de cerrar.  


-fin del capítulo- dijo Albus  


-¿En serio sigues desconfiando de Quirrell?-pregunto Alice.


-no me agrada- se limitó a responder Emily.


-yo también tengo mis dudas- dijo James sorprendiendo a todo el mundo incluso al propio Severus.


Un grito por parte de Ron hizo que todos  desviaran su atención hacia él.


-¿Qué te pasa?-preguntó Harry alarmado.


-me pica- fue todo lo que puedo decir Ron mientras se rascaba y su piel se ponía roja-EMILY POTTER  ¿QUE ME HAS  HECHO?


La susodicha estalló en carcajadas.

 

-te dije que me vengaría- respondió.


-Hermione ¿cómo parar esto?- preguntó Ron


-agua- respondió y Ron salió corriendo hacia el lago.


-eso no ayuda- dijo Jennifer.


-lo sé- respondió Hemione sonriendo.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Capítulo 17: El hombre de dos caras y ¿dos Potters?

Prólogo

Indice