Capítulo 4: El guardián de las llaves y un esperado reencuentro

 

Capítulo 4: El guardián

de las llaves y un esperado reencuentro.



-Bueno creo que es hora de almorzar- dijo Dumbledore, con la vista algo perdida, su mente no dejaba de rondar en las cicatrices de los niños, en qué relación podían tener con Voldemort, y lo que más le preocupaba era que estaba completamente seguro de que él seguía vivo en alguna parte.

-¿Ya?- dijo James el cual por primera vez en sus 17 años de vida no tenía ni las más mínimas ganas de comer- ¿No podemos seguir leyendo?

- Nunca pensé que viviría suficiente para escucharte decir esa frase- dijo Remus fingiendo emoción, por lo cual James puso los ojos en blanco.

- luego de que termines de comer podremos seguir leyendo- dijo Albus y al mismo tiempo hacía aparecer en la mesa de cada casa un verdadero festín. Todos atacaron la comida con rapidez pues eran las 3 de la tarde y no habían probado bocado desde el desayuno, pero el más rápido fue James apenas 5 minutos después ya había terminado y agarrado el libro, el cual se encontraba al lado suyo.

- capítulo 4: el....-no alcanzo a terminar la frase.

- James tienes que esperar a que todos terminen de comer- lo reprendió Lily.

- en realidad Dumbledore dijo" luego de que termines de comer podremos seguir leyendo"- recito James imitando la voz del director, ante la mirada ceñuda de Lily, James le preguntó directamente a Dumbledore -profesor, termine, ¿puedo empezar a leer?

- Por supuesto James, la curiosidad me está matando- le respondió este.

James miró a Lily con cara de "te he ganado por una vez en mi vida Evans", y luego la beso.

-Empieza a leer Potter que quiero saber quien es ese guardián- dijo Sirius o eso intento ya que tenía la boca llena y solo se entendió algo como "hfpottter fbfbio fhshhffh".

- mastica Black que no se supone ¿Que eres de la realeza?- dijo James y por fin dio comienzo a la lectura.

”El guardián de las llaves y el espedo reencuentro”

-¿Reencuentro?, ¿Crees que nuestro niños se conozcan por fin?-Dijo Lily tan emocionada que parecía una niña pequeña.

- Eso es pero - Dijo James y empezó a leer con gran entusiasmo.


BUM. Llamaron otra vez. Dudley se despertó bruscamente.

— ¿Dónde está el cañón? —preguntó estúpidamente.

-Estúpido como es- murmuro Sirius, ahora sin comida en la boca.

Se oyó un crujido detrás de ellos y tío Vernon apareció en la habitación. Llevaba un rifle en las manos: ya sabían lo que contenía el paquete alargado que había llevado.

— ¿Quién está ahí? —gritó—. ¡Le advierto... estoy armado! 

Hubo una pausa. Luego... ¡UN GOLPE VIOLENTO!

Todos dejaron de masticar como si estuvieran viendo una película de misterio, en donde estaban por descubrir a él asesino.

La puerta fue empujada con tal fuerza que se salió de los goznes y, con un golpe sordo, cayó al suelo. Un hombre gigantesco apareció en el umbral.

-Que no sea nada malo- Pidió Lily en un susurro.

Su rostro estaba prácticamente oculto por una larga maraña de pelo y una barba desaliñada, pero podían verse sus ojos, que brillaban como escarabajos negros bajo aquella pelambrera. El gigante se abrió paso doblando la cabeza, que rozaba el techo. Se agachó, cogió la puerta y, sin esfuerzo, la volvió a poner en su lugar. El ruido de la tormenta se apagó un poco. Se volvió para mirarlos.

—Podríamos preparar té. No ha sido un viaje fácil...

-¿té?- preguntó la mayoría eso le quitaba el efecto terrorífico.

-¿té? ¿En medio de la noche?- dijo James.

-¿un gigante?- dijo Sirius.

-Es muy obvio...- dijo Remus.

-Es Hagrid- dijeron los tres sonriendo, Harry estaba en excelentes manos.


El nombrado sonrió.

Se desparramó en el sofá donde Dudley estaba petrificado de miedo.

—Levántate, bola de grasa —dijo el desconocido.

-Esa es la actitud- felicito Jenny por fin alguien ponía en su lugar ese cerdo.

Dudley se escapó de allí y corrió a esconderse junto a su madre, que estaba agazapada detrás de tío Vernon.

-Cobarde- dijeron varios Gryffindor.

— ¡Ah! ¡Aquí está Harry! —dijo el gigante. Harry levantó la vista ante el rostro feroz y peludo, y vio que los ojos negros le sonreían.

-La primera vez que ves a Hagrid es medio aterrador pero sus ojos demuestran la verdad- dijo Lily coincidiendo con su hijo.

—La última vez que te vi eras sólo una criatura —dijo el gigante—. Te pareces mucho a tu padre, pero tienes los ojos de tu madre.

James sonrió con orgullo y Lily con ternura.

Tío Vernon dejó escapar un curioso sonido.

— ¡Le exijo que se vaya enseguida, señor! —dijo—. ¡Esto es allanamiento de morada!

La mayoría río la imagen de Vernon asustado era genial.

—Bah, cierra la boca, Dursley, grandísimo majadero —dijo el gigante.

Se estiró, arrebató el rifle a tío Vernon, lo retorció como si fuera de goma y lo arrojó a un rincón de la habitación. Tío Vernon hizo otro ruido extraño, como si hubieran aplastado a un ratón.

—De todos modos, Harry —dijo el gigante, dando la espalda a los Dursley—, te deseo un muy feliz cumpleaños. Tengo algo aquí. Tal vez lo he aplastado un poco, pero tiene buen sabor.

Del bolsillo interior de su abrigo negro sacó una caja algo aplastada. Harry la abrió con dedos temblorosos. En el interior había un gran pastel de chocolate pegajoso, con «Feliz Cumpleaños, Harry» escrito en verde.

-Muchas gracias Hagrid- dijo Lily emocionada- lamento no estar ahí- dijo tomando la mano de Harry.

-No hay porque –dijo Hagrid- cualquiera lo hubiera hecho.

-Eso no es verdad, solo un amigo de verdad lo haría – dijo James pereciendo ¿maduro?- gracias.

Sirius y Remus se miraron ¿Dónde estaban ellos?


Harry miró al gigante. Iba a darle las gracias, pero las palabras se perdieron en su garganta y, en lugar de eso, dijo:

— ¿Quién es usted? –

-Harry los modales- lo regaño Lily. James hizo una mueca divertida con el rostro lo cual ocasionó que Emily y Harry rieran, Lily lo miro y esta se hizo el desentendido mirando para el costado.

El gigante río entre dientes.

—Es cierto, no me he presentado. Rubeus Hagrid, Guardián de las Llaves y Terrenos de Hogwarts.- Extendió una mano gigantesca y sacudió todo el brazo de Harry —

-Lo siento a veces no controlo mi fuerza- dijo Hagrid avergonzado.

-Eso no importa Hagrid eres un muy gran amigo- dijo Harry, recordando las veces que habían charlado juntos.


¿Qué tal ese té, entonces? —Dijo, frotándose las manos—. Pero no diría que no si tienen algo más fuerte.

Sus ojos se clavaron en el hogar apagado, con las bolsas de patatas fritas arrugadas, y dejó escapar una risa despectiva. Se inclinó ante la chimenea. Los demás no podían ver qué estaba haciendo, pero cuando un momento después se dio la vuelta, había un fuego encendido, que inundó de luz toda la húmeda cabaña. –

-Hagrid no debes hacer magia- dijo McGonagall.

-Hagrid los hubieran incendiado a ellos- dijo Sirius.

Harry sintió que el calor lo cubría como si estuviera metido en un baño caliente. El gigante volvió a sentarse en el sofá, que se hundió bajo su peso, y comenzó a sacar toda clase de cosas de los bolsillos de su abrigo: una cazuela de cobre, un paquete de salchichas, un atizador, una tetera, varias tazas agrietadas y una botella de un líquido color ámbar,

-¿Qué cosa no habrá en esos bolsillos?- preguntó Ron.

de la que tomó un trago antes de empezar a preparar el té. Muy pronto, la cabaña estaba llena del aroma de las salchichas calientes. Nadie dijo una palabra mientras el gigante trabajaba, pero cuando sacó las primeras seis salchichas jugosas y calientes, Dudley comenzó a impacientarse. Tío Vernon dijo en tono cortante:

—No toques nada que él te dé, Dudley.

-¿En serio piensa que Hagrid le ofrecería algo?- dijo Remus- hay gente ingenua.

El gigante lanzó una risa sombría.

—Ese gordo pastel que es su hijo no necesita engordar más, Dursley, no se preocupe.

Le sirvió las salchichas a Harry, el cual estaba tan hambriento (Lily frunció el ceño) que pensó que nunca había probado algo tan maravilloso, pero todavía no podía quitarle los ojos de encima al gigante. Por último, como nadie parecía dispuesto a explicar nada, dijo.

—Lo siento, pero todavía sigo sin saber quién es usted.

El gigante tomó un sorbo de té y se secó la boca con el dorso de la mano.

—Llámame Hagrid —contesto—. Todos lo hacen. Y como te dije, soy el guardián de las llaves de Hogwarts. Ya lo sabrás todo sobre Hogwarts, por supuesto.

—Pues... yo no... —dijo Harry Hagrid parecía impresionado.

-¿Cómo va a saberlo con esos imbéciles que tiene a su cargo?- dijo James.

—Lo lamento —dijo rápidamente Harry.

-¿Por qué te disculpa?- preguntaron Sirius y Emily confundidos.

- Es que no sabía de qué me hablaba- respondió.


— ¿Lo lamento? —preguntó Hagrid, volviéndose a mirar a los Dursley, que retrocedieron hasta quedar ocultos por las sombras—. ¡Ellos son los que tienen que disculparse! Sabía que no estabas recibiendo las cartas, pero nunca pensé que no supieras nada de Hogwarts. ¿Nunca te preguntaste dónde lo habían aprendido todos tus padres?

— ¿El qué? —Preguntó Harry

— ¿EL QUÉ? —Bramó Hagrid—. ¡Espera un segundo!

Se puso de pie de un salto. En su furia parecía llenar toda la habitación. Los Dursley estaban agazapados contra la pared.

-Eso es Hagrid romperle la nariz-dijeron James y Sirius, Hagrid se sonrojo un poco.


— ¿Me van a decir —rugió a los Dursley— que este muchacho, ¡este muchacho!, no sabe nada... sobre NADA?

Harry pensó que aquello iba demasiado lejos. Después de todo, había ido al colegio y sus notas no eran tan malas.

—Yo sé algunas cosas —dijo—. Puedo hacer cuentas y todo eso.

-Siempre tan dulce- dijo Hermione.

-Si a veces pienso que no somos hermanos- dijo Emily.


Pero Hagrid simplemente agitó la mano.

—Me refiero a nuestro mundo Tu mundo. Mi mundo. El mundo de tus padres y de tu...- pero se detuvo antes de decirlo

-¿Decir qué?- preguntó el pequeño Charlie.

-De su hermana- contestó Percy.

-Muy bien hijo- lo felicito Molly, Harry y Emily no pudieron evitar fruncir el ceño un poco.


— ¿Qué mundo? -

Hagrid lo miró como si fuera a estallar.

— ¡DURSLEY! —bramó.

-¡Eso es Hagrid!- gritaron James y Lily.

Tío Vernon, que estaba muy pálido, susurró algo por lo bajo. Hagrid, enfurecido, contempló a Harry.

—Pero tú tienes que saber algo sobre tu madre y tu padre —dijo—. Quiero decir, ellos son famosos. Tú eres famoso.

— ¿Cómo? ¿Mi madre y mi padre... eran famosos? ¿En serio?

-Tal vez fue mucha información muy de golpe- dijo Ron.

—No sabías... no sabías... —Hagrid se pasó los dedos por el pelo, clavándole una mirada de asombro—. ¿De verdad no sabes lo que ellos eran? —dijo por último.

De pronto, tío Vernon recuperó la voz —

-Qué pena se hubiera quedado mudo y nos ahorraba la desgracia de oír su voz-dijo James

¡Deténgase!—ordenó—. ¡Deténgase ahora mismo, señor! ¡Le prohíbo que le diga nada al muchacho! Un hombre más valiente que Vernon Dursley se habría acobardado ante la mirada furiosa que le dirigió Hagrid. Cuando éste habló, temblaba de rabia.

— ¿No se lo ha dicho? ¿No le ha hablado sobre el contenido de la carta que Dumbledore le dejó? ¡Yo estaba allí! ¡Vi que Dumbledore la dejaba, Dursley! ¿Y se la ha ocultado durante todos estos años?

— ¿Qué es lo que me han ocultado? —dijo Harry en tono anhelante.

— ¡DETÉNGASE! ¡SE LO PROHÍBO! —rugió tío Vernon aterrado.

-¿¿Cómo se atreve a negarle el derecho a saber quién es?? – Dijo Lily- cuando vea a Vernon más le valga prepararse.

. —Voy a romperles la cabeza —dijo Hagrid—.

-¿Por qué no lo hiciste? – preguntaron Emily y Jenny.

-Si te preocupaba podíamos hacerlo parecer un accidente- término Emily.


Harry debes saber que eres un mago.

-Bueno eso fue ir demasiado al punto- dijo Remus.

Se produjo un silencio en la cabaña. Sólo podía oírse el mar y el silbido del viento.

— ¿Que soy qué? —dijo Harry con voz entrecortada.

—Un mago —respondió Hagrid, sentándose otra vez en el sofá, que crujió y se hundió—. Y muy bueno, debo añadir, en cuanto te hayas entrenado un poco. Con unos padres como los tuyos ¿qué otra cosa podías ser?

-Gracias- dijo James.

-Hagrid no le agrandes mas el ego, que no le necesita- dijo Lily.

-Yo se que aun así me quieres- dijo James y beso a Lily.


Y creo que ya es hora de que leas la carta. (Al fin, pensó el gran comedor todos querían que dejara esa casa cuanto antes, incluso Narcissa sentía pena por el chico, hasta que recordó que era hijo de Potter y Evans) Harry extendió la mano para coger, finalmente, el sobre amarillento, dirigido, con tinta verde esmeralda

«Señor H. Potter,

El Suelo de la Cabaña en la Roca,

El Mar».

Sacó la carta y leyó:

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA

Director: Albus Dumbledore

(Orden de Merlín, Primera Clase,

Gran Hechicero, Jefe de Magos,

Jefe Supremo, Confederación

De Magos).

Querido señor Potter:

Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.

Las clases comienzan el 1 de septiembre.

Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.

Muy cordialmente,

Minerva McGonagall

Directora adjunta

-Al fin te vas a Hogwarts- dijo Sirius.- ahora solo faltas tú mini pelirroja- dijo a Emily, ella sonrió con nostalgia extrañaba a su padrino.

Las preguntas estallan en la cabeza de Harry como fuegos artificiales, y no sabía cuál era la primera. Después de unos minutos, tartamudeó:

— ¿Qué quiere decir eso de que esperan mi lechuza?-

—Gorgonas galopantes, ahora me acuerdo —dijo Hagrid, golpeándose la frente con tanta fuerza como para derribar un caballo. De otro bolsillo sacó una lechuza (una lechuza de verdad, viva y con las plumas algo erizadas), una gran pluma y un rollo de pergamino. Con la lengua entre los dientes, escribió una nota que Harry pudo leer al revés.

Querido señor Dumbledore: Entregué a Harry su carta. Todavía falta ella pero en un par de horas la buscaré. Los llevaré mañana a comprar sus cosas. El tiempo es horrible. Espero que usted esté bien. Hagrid

Harry frunció el ceño ¿a quién se estaría refiriendo?, pero tenía dudas más importantes en su mente por ahora

-Gracias- dijo Emily fingiendo estar ofendida.

-¿Yo cómo iba a saber que se estaba refiriendo a ti?- exclamó Harry.

-Me sorprende que me conozcas hace 9 años y aun no sepas cuando te estoy tomando el pelo.- dijo.

Harry la miró con cara de pocos amigos.


Hagrid enrolla la nota y se la dio a la lechuza, que la cogió con el pico. Después fue hasta la puerta y lanzó a la lechuza en la tormenta. Entonces volvió y se sentó, como si aquello fuera tan normal como hablar por teléfono. (La mayoría se quedó pensando que era un teléfono) Harry se dio cuenta de que tenía la boca abierta y la cerró rápidamente.

— ¿Por dónde iba? —dijo Hagrid. 

Pero en aquel momento tío Vernon, todavía con el rostro color ceniza, pero muy enfadado, se acercó a la chimenea.

—Él no irá —dijo. Hagrid gruñó.

-QUE SE ATREVA A IMPEDIRLO-saltaron Lily y Sirius.

-Es un maldito desgraciado- dijo Remus.

-¿Cómo se atreve a decir eso?- gruño James sacado, mirando el libro que estaba leyendo.

-Potter no adelantes lectura- dijo Lily.

-Perdón- dijo.


—Me gustaría ver a un gran muggles como usted deteniéndolo a él —dijo.

— ¿Un qué? —Preguntó interesado Harry

-Personas sin magia- dijo Lily sin poder contenerse.


—Un muggles—respondió Hagrid—. Es como llamamos a la gente «no-mágica» como ellos. Y tuviste la mala suerte de crecer en una familia de los más grandes muggles que haya visto.

-Eso es Hagrid – gritó casi todo el gran comedor y algunos exagerados aplaudieron, Hagrid sonrió anchamente.

—Cuando lo adoptamos, juramos que íbamos a detener toda esa porquería —dijo tío Vernon—. ¡Juramos que la íbamos a sacar de él! ¡Un mago, ni más ni menos!

— ¿Vosotros lo sabíais? —preguntó Harry—. ¿Vosotros sabíais que yo era... un mago?

-Por supuesto que lo sabían- dijo Lily entrecerrando los ojos.

— ¡Saber! —Chilló de pronto tía Petunia—. ¡Saber! ¡Por supuesto que lo sabíamos! ¿Cómo no ibas a serlo, siendo lo que era mi condenada hermana? Oh, ella recibió una carta como ésta de ese... ese colegio, y desapareció, y volvía a casa para las vacaciones con los bolsillos llenos de ranas, y convertía las tazas de té en ratas.

-No puedo creer lo que la envidia y el rencor han transformado a mi hermana- dijo Lily con decepción.

Yo era la única que la veía tal como era: ¡una monstruosidad!

-¿cómo se atreve a decir eso?- dijo gran parte de la escuela, Severus no dijo nada pero estaba empezando a considerar ayudar a los merodeadores con la broma a Petunia.

Lily sonrió porque no sabía que había tanta gente que la quería en el colegio.

Pero para mi madre y mi padre, oh no, para ellos era «Lily hizo esto» y «Lily hizo esto otro». ¡Estaban orgullosos de tener una bruja en la familia!

-Por supuesto es una bruja excelente- dijo McGonagall. Lily se sonrojo un poco.

-Gracias-dijo.


Se detuvo para respirar profundamente y luego continuó. Parecía que hacía años que deseaba decir todo aquello.

—Luego conoció a ese Potter en el colegio y se fueron y se casaron

-Lo dice como si hubiera sido fácil- dijo James, Lily le dedicó una dulce sonrisa.


y te tuvieron a ti, y por supuesto que yo sabía que ibas a ser igual, igual de raro, un... un anormal.(se escuchó un gruñido generalizado) ¡Y luego, como si no fuera poco, hubo esa explosión y nosotros tuvimos que quedarnos contigo! Harry se había puesto muy pálido. Tan pronto como recuperó la voz, preguntó:

— ¿Explosión? ¡Me dijisteis que habían muerto en un accidente de coche!

— ¿ACCIDENTE DE COCHE? —Rugió Hagrid dando un salto, tan enfadado que los Dursley volvieron al rincón—. ¿Cómo iban a poder morir Lily y James Potter

-Yo ni siquiera sé conducir- dijo James.

en un accidente de coche? ¡Eso es un ultraje! ¡Un escándalo! ¡Qué Harry Potter no conozca su propia historia, cuando cada chico de nuestro mundo conoce su nombre!

—Pero ¿por qué? ¿Qué sucedió? —preguntó Harry con tono de apremio. La furia se desvaneció del rostro de Hagrid. De pronto parecía nervioso.

—Nunca habría esperado algo así —dijo en voz baja y con aire preocupado—. No tenía ni idea. Cuando Dumbledore me dijo que podía tener problemas para llegar a ti, no sabía que sería hasta este punto. Ah, Harry, no sé si soy la persona apropiada para decírtelo, pero alguien debe hacerlo. No puedes ir a Hogwarts sin saberlo, pero te lo contaré luego sí, fue algo muy triste.

-¿Por qué todo siempre es luego?- dijo Sirius los suspensos lo ponían nervioso.

Hagrid lo miraba con tristeza.

—Tonterías —dijo tío Vernon. Harry dio un respingo. Casi había olvidado que los Dursley estaban allí. Tío Vernon parecía haber recuperado su valor. Miraba con rabia a Hagrid y tenía los puños cerrados. —Ahora escucha esto, chico —gruñó—: acepto que haya algo extraño acerca de ti, probablemente nada que unos buenos golpes no curen. Y todo eso sobre tus padres... Bien, eran raros, no lo niego y, en mi opinión, el mundo está mejor sin ellos...

-Ahora si se pasaron de la raya- gritó Sirius y varios más.

-Son seres despreciables- dijo Remus los del futuro nunca lo habían visto tan furioso, parecía que estaba a punto de atacar.

James, solo pensaba en todo tipo de bromas ¿Un mundo sin Lily? Qué clase de loco podía decir eso.

Recibieron lo que buscaban, al mezclarse con esos brujos... Es lo que yo esperaba: siempre supe que iban a terminar mal... Pero en aquel momento Hagrid se levantó del sofá y sacó de su abrigo un paraguas rosado. Apuntando a tío Vernon, como con una espada, dijo: —Le prevengo, Dursley, le estoy avisando, una palabra más y...

Todos querían que Vernon hablara así Hagrid les daba su merecido.

Ante el peligro de ser alcanzado por la punta de un paraguas empuñado por un gigante barbudo, el valor de tío Vernon desapareció otra vez. Se aplastó contra la pared y permaneció en silencio.

—Así está mejor —dijo Hagrid, respirando con dificultad y sentándose otra vez en el sofá, que aquella vez se aplastó hasta el suelo. Harry, entre tanto, tenía preguntas que hacer, cientos de ellas.

-Me imagino, yo todavía recuerdo el día que me enteré- dijo Lily, con algo de melancolía.

Hagrid miró a Harry con afecto y respeto, pero Harry, en lugar de sentirse complacido y orgulloso, estaba casi seguro de que había una terrible equivocación. ¿Un mago? ¿Él? ¿Cómo era posible?

-Porque siempre tan baja autoestima- dijo Ron

-Sí, deberías tener más autoconfianza- dijo Jenny, Harry se sintió un poco incomodo Emily lo noto.

-Si quieres te puedo darte clases- dijo Emily- primero y principal tienes que romperle la cara a Vernon.

- ¿Y eso de que serviría?- preguntó Sirius.


-Para nada, solo quiero que alguien le rompa la cara- dijo.

-Yo me ofrezco como voluntario- dijo Ron.

Había estado toda la vida bajo los golpes de Dudley y el miedo que le inspiraban tía Petunia y tío Vernon. Si realmente era un mago, ¿Por qué no los había convertido en sapos llenos de verrugas cada vez que lo encerraban en la alacena?, ¿Por qué Dudley siempre podía pegarle patadas como si fuera una pelota?

-Si escucho algo más ese niño no va a nacer- dijo James.

-La magia no funciona así –dijo Lily- todo necesita práctica y apuesto que serás muy bueno.


—Hagrid —dijo con calma—, creo que está equivocado. No creo que yo pueda ser un mago.

Para su sorpresa, Hagrid se rió entre dientes.

—No eres un mago, ¿eh? ¿Nunca haces que sucedan cosas cuando estás asustado o enfadado?

Harry contempló el fuego. Si pensaba en ello... todas las cosas raras que habían hecho que sus tíos se enfadaran con él, habían sucedido cuando él, Harry, estaba molesto o enfadado: perseguido por la banda de Dudley, de golpe se había encontrado fuera de su alcance; temeroso de ir al colegio con aquel ridículo corte de pelo, éste le había crecido de nuevo y, la última vez que Dudley le pegó, ¿no se vengó de él, aunque sin darse cuenta de que lo estaba haciendo? ¿No le había soltado encima la boa constrictora? Harry miró de nuevo a Hagrid, sonriendo, y vio que el gigante lo miraba radiante.

-¡Ese es mi hijo!- dijo James.

— ¿Te das cuenta? —Dijo Hagrid—. Conque Harry Potter no es un mago... Ya verás, serás muy famoso en Hogwarts.

Pero tío Vernon no iba a rendirse sin luchar.

— ¿No le hemos dicho que no irá? —Dijo con desagrado—. Irá a la escuela secundaria Stonewall y nos dará las gracias por ello. Ya he leído esas cartas y necesitará toda clase de porquerías: libros de hechizos, varitas y...

-¿En serio piensan que lo van a poder evitar?-dijo Sirius con incredulidad.

-Que parte no entiende Black estos hombres no están bien de la cabeza- dijo Lily


—Si él quiere ir, un gran Muggle como usted no lo detendrá —gruñó Hagrid—. ¡Detener al hijo de Lily y James Potter para que no vaya a Hogwarts! Está loco. Su nombre está apuntado casi desde que nació. Irá al mejor colegio de magia del mundo. Siete años allí y no se conocerá a sí mismo. Estará con jóvenes de su misma clase, lo que será un cambio. Y estará con el más grande director que Hogwarts haya tenido: Albus Dumbled...

— ¡NO VOY A PAGAR PARA QUE ALGÚN CHIFLADO VIEJO TONTO LE ENSEÑE TRUCOS DE MAGIA! —gritó tío Vernon.

-¿Quién se cree que es para insultar al director de esa manera?- dijo McGonagall.


Pero aquella vez había ido demasiado lejos. Hagrid empuñó su paraguas y lo agitó sobre su cabeza.

— ¡NUNCA... —bramó— INSULTE-A-ALBUS-DUMBLEDORE-EN-MI-PRESENCIA!

-gracias Hagrid- dijo Albus, causando que el gigante se sonrojara.

-por favor profesor, usted ha hecho tanto por mí que nunca podré recompensar.-dijo Hagrid.

-Tú no me debes nada- dijo Albus.- es lo que uno hace por las personas que se lo merecen.

-Eso es Hagrid- dijo James.

-Potter no adelante la lectura- estalló Lily.


-Prendo pero la curiosidad es muy grande.- dijo James. Lily rodó los ojos pensó que en vez de 2 hijos tendría que cría 3, o mejor dicho 4 con Sirius.

Agitó el paraguas en el aire para apuntar a Dudley. Se produjo un relámpago de luz violeta, un sonido como de un petardo, un agudo chillido y, al momento siguiente, Dudley saltaba, con las manos sobre su gordo trasero, mientras gemía de dolor. Cuando les dio la espalda, Harry vio una rizada cola de cerdo que salía a través de un agujero en los pantalones.

-Eso Hagrid- esta vez casi todos se pararon a aplaudir.

-Tengo que usar eso alguna vez – dijo Sirius.


Tío Vernon rugió. Empujó a tía Petunia y a Dudley a la otra habitación, lanzó una última mirada aterrorizada a Hagrid y cerró con fuerza la puerta detrás de ellos. Hagrid miró su paraguas y se tiró de la barba.

—No debería enfadarme —dijo con pesar—, pero a lo mejor no ha funcionado. Quise convertirlo en un cerdo, pero supongo que ya se parece mucho a un cerdo y no había mucho por hacer.

Miró de reojo a Harry, bajo sus cejas pobladas

—Te agradecería que no le mencionaste esto a nadie de Hogwarts —dijo—. Yo... bien, no me está permitido hacer magia, hablando estrictamente. Conseguí permiso para hacer un poquito, para que te llegaran las cartas y todo eso... Era una de las razones por las que quería este trabajo...

— ¿Por qué no le está permitido hacer magia? —preguntó Harry.

—Bueno... yo fui también a Hogwarts y, si he de ser franco, me expulsaron. En el tercer año. Me rompieron la varita en dos. Pero Dumbledore dejó que me quedara como guardabosques. Es un gran hombre.

-Siempre me pregunto por qué lo expulsaron- dijo James.

— ¿Por qué lo expulsaron? – pregunto Harry

James sonrió.

-Harry hay que tener más tacto- dijo Lily


—Se está haciendo tarde y tenemos muchas cosas que hacer mañana —dijo Hagrid en voz alta—. Tenemos que ir a la ciudad y conseguir los libros y todo lo demás. Se quitó su grueso abrigo negro y se lo entregó a Harry

—Puedes taparte con esto —dijo—. No te preocupes si algo se agita. Creo que todavía tengo lirones en un bolsillo.


Emily se despertó el día de su cumpleaños, muy cansada era la última vez que se quedaba leyendo mas de las doces de la noche si al día siguiente tenia clases,

-Te entiendo a mí también me pasaba- dijo Lily- es la curiosidad de saber cómo termina y no puedes parar.

-Una sensación que nunca es experimentado- dijo Sirius.


bostezo más de 10 veces en menos de cinco minutos, antes de salir trastabillo con un desnivel del piso y con tanta mala suerte se clavó la manija de la puerta en la frente,

-Siempre has tenido mal equilibrio, por las mañanas- dijo Herms

se mordió la mano para no gritar y luego de murmurara insultos por lo bajo salió al él desayunador, linda forma de espesar en cumpleaños pensó, con un lindo chichón de regalo, aunque si lo pensaba tal vez sería lo más parecido a un regalo que había recibido en su vida.

Lily y James se deprimieron un poco.


Cuando llego al comedor se asombró bastante de ver a Emma, Marta y Jessica, porque casi siempre se iban antes de que incluso ella llegase a desayunar, por un segundo cruzó por su mente la idea de que iban a darle una sorpresa por su cumpleaños,

-Lo dudo- dijo Jenny.

pero inmediatamente descartó esa idea de su cabeza y pensó que el golpe que se dio le estaba afectando seriamente. Camino con paso lento y desganado y se sentó al lado de ellas.

-Hola- dijo Emily.

-Hola- dijo Marta en tono frío y sin levantar la vista de la revista,

-No me agrada esa chica- dijo James.

Emily siempre se había preguntado de dónde demonios sacan todas sus revistas, debía haber una mafia y ella ni enterada.

-Hola- dijo Emma en tono frío pero mínimo volteando para verla.

-que simpática- ironizó Lily.

-Hola- dijo Jessica más amable y mirándola, dentro de todo Jessica le caya bien- Hey, ¿quieres hacer un test sobre si eres buena con tu crush?

-¿Qué?- preguntaron casi todos.

¿Crushchi?, qué demonios era eso, porque estas chicas no hablarían en ingles.

-BF- Aclaró Emma- ya sabes novio- dijo en tono exasperado.

-Aaaaa- dijo todo el gran comedor.

Ah novio pensó, podría haber dicho eso primero, pensó Emily....aunque dudaba que fuera eso.

-¿En qué mundo vives?- le dijo Marta con actitud de burla. Emily le hubiera dicho algo de no ser porque justo en ese instante Chesla estaba cerca y no quería otro castigo, ya tenía todo cubierto hasta Febrero del año que viene,

-¿febrero? ¿Hasta febrero?-pregunto Harry

-Ni McGonagall nos ha castigado por tanto tiempo- dijo Sirius incrédulo.


pero siempre por esas extrañas casualidades de la vida a Marta se le podía caer su vaso leche la cual reposaba cerca de suyo,(James y Sirius intercambiaron una sonrisa traviesa) y con un disimulado movimiento de mano, Emily derramó la leche sobre el pantalón de Martita.

-Muy bien cachorra- dijo Sirius.

-¿Cachorra?- preguntó Emily.

-Te molesta- preguntó con cara de cachorro abandonado, Emily se rió, Lily rodó lo ojos sin poder creerlo.

- no para nada- dijo sonriendo.


-AHHAHAAAH - gritó, Emily al igual que la mayoría no pudo evitar reírse, y Marta salió de ahí no sin antes lanzarle una mirada de pocos a amigos a Emily el cual se la devolvió con expresión burlona en el rostro.

-Y bien empezamos con el test- dijo Emma. Emily estaba a punto de decir que ni de chiste haría algo tan ridículo como eso, pero...

-Vamos, Emily será divertido- dijo Jessica en toco infantil, de hecho Jessica era como una niña de 5 años atrapada en el de una niña de 12 años, por eso Emily no podía negarle varias cosas, era un poco su debilidad, así que soltó un suspiro.

-A parte de Harry debe ser la única persona que logra que hagas algo que tú ni tienes- dijo Ron.

-Está bien, empecemos- dijo Emily al fin y al cabo ¿qué tan malo podía ser?

-¿si tienes que salir con tu chico pero te perdiste tu brillo labial que haces?

a- usar una bufanda para que no lo note.

B-tratas de esconder tus labios.

C-No asistes.

-Es broma, ¿no?-preguntó Remus con cara de incredulidad.

-Desgraciadamente no- dijo Emily.

Tal vez si pudiera ser muy malo.

-¿Hay opción D?- preguntó Emily.

-No- dijo Emma.

-Eeeemm, B- dijo Emily, levantando una ceja.

- ¡¡¡yo también puse la!!!- dijo Jessica muy feliz, Emily hizo un intento de sonrisa, el cual pereció más querer decir "alejenme de estas locas". (La mayoría se rio)Y las preguntas continuaba siendo del mismo estilo ilógico (¿qué color unarias rosa chicle o chicle rosa en una fiesta?, tex),

-Pensar que hay gente que le pagan por hacer esto-dijo Lily

-Pues claro son asquerosos muggles- dijo Kelsey con expresión de burla. Algunos se rieron y otros la miraron con desagrado pero nadie más que su hija que se contenía para no ir y partirle la cara.

Emily se debatía entre quien era más imbécil, la gente que escribía esto o la gente que se entretenía con esto.

-Una pregunta difícil de responder- dijo Remus.

En la pregunta número 5 reapareció Marta con un nuevo pantalón.

-Bien esta es la última pregunta (gracias a Dios, pensó Emily) - dijo Ema.- ¿Cómo sueles besas?

-¿Qué?- estallaron Harry y James al mismo tiempo

-Si alguien se atrevió a besarte lo mato- dijo James.

-Igual -concordó Harry.

-Y yo que pensaba que nunca en encontraría alguien más sobreprotector que Harry- murmuro Emily mirando a su padre.


A –suave y lento.

B –con lengua.

C-Un simple roce.

Esto tenía que ser broma apenas tenía 11 años, el único beso que había dado en su vida fue a su ex novio

James precisa querer adentrarse en el libro y asesinar a quien sea que haya sido ese chico y Harry más o menos lo mismo, Emily se preguntó ¿Cómo haría para tener novio cuando sea criada por sus padres? ya que le costó bastante solo con Harry y ahora su padre, además Sirius y Remus tampoco tenían las mejores caras.

cuando tenía 8 años

-¿solo ocho años?- volvieron a estallar ambos Potter.

-O se aclaman o los calmo- estalló Lily.

-Perdón mamá/querida- dijeron ambos, mínimo tendrá a su madre, pensó Emily.


y ni siquiera le había gustado mucho y (James no pudo evitar sonreír) tampoco estaba muy segura de poder clasificar esto como un beso más bien fue un simple rose de labios.

-C- dijo Emily, para terminar con esta pavada lo antes posible.

-O que pena te toco la opción A- dijo Emma- no eres la mejor novia.

-Mejor- murmuró Sirius por lo bajo.

Oh Dios que tragedia llorare todas las noches por eso, pensó Emily, con sarcasmo.

-Bueno no se puede tener todo en esta vida, ya deberíamos salir para ir a la parada- dijo Emily.

Las cuatro se dirigieron hacia ella, Jessica, Marta y Emma hablando sobre moda y

-¿Que no tienen otro tema de conversación?- preguntó Hermione exasperada.

Emily iba un par de paso más atrás pensando en que tenía una sensación extraña desde hoy a la mañana y no sabía por qué relaciono esto con el correo hacía como que dos semanas que Chesla no la mandaba a buscarlo

-Qué desgraciada- dijo Frank.

-Debería conocer a los Dursley seguro que se llevarían de maravilla- dijo Arthur con sarcasmo.


y también hacía dos semanas que todas las mañanas veía varias lechuzas cerca del orfanato, eso era bastante raro teniendo en cuenta que llevaba 10 años viviendo ahí y jamás había visto una lechuza, ni una sola vez.

Se subieron al viejo y destartalado micro, Emily rezo para que todos salgan vivos y entró, se sentó en la cuarta fila del lado de la ventana, apoyó la cabeza y se dispuso a escuchar la moda del siguiente verano.

Luego llegaron al colegio, entraron al aula y Emily se sentó al lado de Jessica, hoy a primera hora del día tenían catequesis Emily no estaba segura de poder soportar mucho tiempo sin dormir ahí mismo.

Llegó la profesora que era la que mejor le caia, aunque eso no quería decir que fuese buena, saludo y empezó la clase.

-Hoy alumnos leeremos Juna 33- dijo con voz lenta y pausada, por cada palabra que decía a Emily se le iban cerrando los ojos cada vez más- y analizaremos...

Eso fue todo lo que escucho antes de caer en el mundo de los sueños. En el sueño se encontraba en una especie de cuna y de la nada uno enormes ojos rojos como la sangre aparecieron frente suyo,

La mayoría abrió los ojos con terror sabiendo a quién pertenecían.

Emily quería correr pero no podía el hombre dueño de los ojos sonrió macabramente, (maldito hijo de p... pensaron James y Lily al mismo tiempo) de pronto sintió unos brazos que la rodeaban, volteo y vio unos enormes ojos verde esmeralda, que parecía tan asustados como ella, (Harry y Emily intercambiaron miradas recordando ese momento) luego una enorme luz verde la segó seguida de un fuerte dolor en el hombro derecho.

Todos se quedaron mirando atónitos, no podía ser que hubiera sobrevivido a la maldición asesino, seguro era un error o algo había evitado que la maldición les diera pero ¿Cómo?

-Andryusha... Andryusha- dijo la profesora.

Emily se despertó sobresaltado (junto con la mayoría que se había quedado pensando) le costó unos 20 segundos procesar que estaba en clase de catequesis, Emily se esforzó por pensar en una excusa rápida para zafar, y con su mejor sonrisa de niña buena, levantó la cabeza del banco.

-... y que Dios vendía a la profesora, a mis compañeros y a la escuela, en el nombre del padre del hijo del espíritu santo Amén.- (eso animo un poco el ambiente y la mayoría río) dijo con los ojos cerrados y luego los abrió y actuó con fingida sorpresa al ver a la profesora, la cual tenía el ceño muy fruncido- hola profesora estaba rezando.

Esta le dedicó una mirada de pocos amigos y siguió dando clases. Luego de esto tendían Historia.

-¿y estúdiate para la prueba de Historia?-preguntó Jessica mientras guardaba su carpeta.

-¿prueba?, ¿qué prueba? – preguntó Emily despertándose por completo.

-No me digas que no estudiaste- exclamaron Lily y Remus con preocupación. Sirius le hizo señas de aprobación.

-La de hoy espero que me vaya bien no quiero llevármela previa- dijo preocupada.- porque si no repetiría.

Emily iba a decir algo pero justo entró la profesora y sin decir ni ¡buen día!, les ordeno a todos que sacaran una hoja. Luego anunció a quien le tocaba tema 1 y tema 2.

Cómo pudo olvidarse de la PRUEBA, que dios la ayude, pensó Emily. Mínimo era múltiple choice. Emily se encontraba muy nerviosa pues ya que lo único que le faltaba era tener que dar esta materia en vacaciones de invierno y tener que venir también en vacaciones de invierno era algo que no la atraía en lo más mínimo. Emily leyó a toda velocidad la prueba y se sorprendió gratamente al darse cuenta que se sabía todo

Remus y Lily respiraron aliviados, como si se tratara de algo muy grave

-Nunca entendí cómo lo haces- dijo Ron.

-¿Qué?- preguntó Emily.

-Aprobar sin estudiar-dijo Ron.

-Tendré suerte para las pruebas- respondió, Emily encogiéndose de hombros.- era facil ademas


en menos de 10 minutos termino y miró a Jessica que no respondía nada, estaba completamente parida y sudaba mucho,

-Pobre- dijo Molly.

Emily miró disimuladamente a la profesora que se encontraba corrigiendo otra cosa así que con disimulo miró la primer pregunta, la respuesta era D, miro de nuevo a la profesora y, patio a Jessica y le señaló con su pluma en la hoja punto uno y luego D , Jesica la miró sin entender ,Emily artículo, sin sonido "uno D", Jessica la seguía mirando como si estuviera hablando en chino, Emily estaba empezando a ponerse impaciente , volvió a utilizar el recurso de la pulpa, señalado 1 D, varias veces, cada vez con más fuerza.

- Andryusha!!!- dijo la profesora, hoy no es mi día, pensó Emily-¿se puede saber qué está haciendo?

- matando hormigas- dijo Emily y con la lapicera golpeó el banco con mucha fuerza, la profesora miró con una cara parecida a la de catequesis, pero también lo dejó pasar.

Emily al ver que sus intentos fueron en vano, decidió cambiar las hojas disimuladamente,

-no puedes hacer eso- dijo Hermione- es trampa

- era un examen sin importancia- respondió.


total solo debía hacer puntos, y empezó a hacer el tema dos y en otros diez minutos lo termino volvió a cambiar las hojas y entregó su hoja en, la profesora la miró con cara de pocos amigos, como siempre, y agarró la prueba, Emily se retiró a él "jardín", y se dedicó a pensar en el sueño de hacer media hora, eso ojos verdes los conocía de alguna parte, estaba segura, ¿pero de donde? Del orfanato seguro que no. Eso pensaba Emily y pasó toda la hora tratándose fosar la memoria, de pronto una imagen de ella misma con una par meses o tal vez un año, se le presentó, en la cual ella se encontraba riendo a carcajadas, (Lily sonrió con amargura) de pronto su vista pasó a ser la misma que la de la pequeña ella.

Y ahí lo vi un bebe de su mismas edad más o menos ,el cual tenía lo mismos ojo del otro sueño pero estos eran alegre, un pelo negro azabache y como ella, él también se reía a carcajadas, eso le dio una sensación de familiaridad como si eso se produjera seguido, luego escucho una voz, no sabía lo que decía pero sonaba dulce, la pequeña volteo y vio a una mujer de no más de 20 años que les sonreía con gran amor, tenia los mismos ojos que le bebe de al lado suyo una enorme melena pelirroja con rulos, le recordaba un poco a ella misma ,( la mayoría pensaba que era una escena muy tierna y triste al vez) después sintió unas manos grandes que la alzaban, cero los ojos sintió como la tiraban por los aíra y la volvían a atrapar cuando lo abrí se tomo con unos ojos iguale a los suyos solo que enmarcados por uno lentes...

-Emily...Emily... Andryusha- era la voz de Marta,

-¿la tenían que interrumpir justo en ese momento?- se quejó James.

Emily la miró con cara de "ojalá mueras lenta y dolorosamente".

-¿Qué?- preguntó Emily con tono rudo.

-Jessica está tratando de hablarte- dijo Marta.

-Gracias a ti me saqué un 10 en la prueba- dijo muy feliz – igual que vos.

-Te felicito- dijo Lily por la buena nota-pero para la próxima no más vale que no te olvides de estudiar.

Emily le dedicó una sonrisa falsa, se sentía feliz por ella pero le hubiera gustado seguir con ese recuerdo o sueño o lo que sea.

-Tierra llamando a Andryusha- dijo Emma, en todo de broma, si es que eso es una broma.

-Jajaja muy gracioso- ironizó Jenny.

-¿qué te pasa? Te hablan y no responden, ¿eres tonta o qué? - dijo Marta con sonrisa burlona. Eso saco a Emily.

Lily apretó fuerte la mandíbula para no decir un insulto

-No de hecho, estoy practicando para tratar de igual tu nivel de idiotez pero la verdad que es bastante complicado- dijo Emily con sonrisa de medio lado,

-Así se responde – dijo James felicitándola.

-Gracias papá- dijo Emily.


Emma y Jessica se rieron "disimuladamente". Marta iba a decir algo pero Emma la interrumpió.

-Estábamos pensando en hacerle una broma a la directora- dijo,

-Al fin algo usan las neuronas estas chicas- dijo Sirius.

-Si lastima que tu no las uses desde hace 17 años- dijo James y chico los cinco con Remus.

-Y ustedes son mis mejores amigos.


Emily se sorprendió era la primera vez en 5 años que escuchaba algo como eso, sus compañeras querían hacer una broma

- ya que por su culpa todos debemos venir a la escuela de verano.

- sigo pensando que eso de escuela de verano debería ser ilegal- dijo Jennifer

Emily sonrió y pensó que era la primera vez que en verdad ponía atención a lo que sus compañeras decían.

-¿Tiene alguna idea?- preguntó Emily bastante emocionada.

-Yo pensé que podríamos ponerle una chinche en el asiento- dijo Emma.

-Eso ya está demasiado usado- dijo Remus

-Yo digo que hay que inventar un rumor de que sale con el conserje- dijo Marta en tono frío.

-Eso es muy básico – dijo James.

-Y yo que podríamos hacer que la muerda un castor- dijo Jessica,

-Y eso es imposible- dijeron Sirius y Jenny al mismo tiempo, Emily los miraba sorprendida.

Emily frunció el ceño ante lo último.

-Bueno, Emma tu idea es buena pero ya está muy usada, (Remus sonrió) Marta tu idea es muy básica (James sonrió con autosuficiencia) y Jessica- dijo Emily como toda una experta - ¿de dónde palmeras sacar un castor?- a veces esta chica la sacaba.

-¿Y tú tienes alguna idea?-dijo Marta con tono desafiante.

-Seguro que sí-dijo Harry.

Emily lo pensó por un minuto o dos luego sonrió y sus ojos brillaron.

-Eso no puede ser bueno- dijo Lily cogiendo esa mirada.

-Si – dijo y se paró y empezó a caminar.

-¿Qué vas a hacer?- preguntó Emma.

-Espera y verás, espera y verás. – dijo, les hubiera dicho que la acompañen pero era algo arriesgado y no hubieran aceptado, además no creía poder soportar a Marta ni un minuto más.

-Ni quien quisiera- dijo Herms.

-Arrogante-

-¿eso le pareció arrogante?-dijo Sirius.

-Se nota que no nos conoce- dijo James.

escucho decir a Marta y Emily solo rodo los ojos y siguió caminando sin darle la más mínima importancia.

Dos horas después ya tenía todo listo, (los bromistas sonrieron emocionados querían saber en qué estaba pensando) se había salteado físico química (Hermione la miró con cara muy parecida a la de McGonagall cuando la sacaba de quicio), pero le daba igual, hacerle la vida miserable a la directora era mucho más interesante y productivo según ella.

-Por supuesto que sí – dijo James.


Empezó el almuerzo, Emily tomó su comida y se sentó luego llegaron sus compañeras que la miraban con curiosidad, Emily solo sonreía y esperaba con ansias que la directora venga a dar su discurso.

De pronto la puerta se abrió con un ruido sordo y entró ella, la directora con su típica cara de asco a estar frente a "esos engendros de Satanás",

-¿Que no hay una persona que quiera a los niños en todo el vecindario?- pregunto Minerva sorprendida, sobre todo porque ella amaba a los niños, era estricta, pero lo hacía por su bien, ella adoraba a sus alumno y no podía creer que algún así, que no tiene vocación de profesora, sea directora.

Tenía una nariz ganchuda y sus enormes tacos repiqueteaba con el suelo, todo lo chicos se quedaron en silencio, era muy gorda y sus uñas siempre largas y pintadas de rojo furioso. Se detuvo en el lugar de siempre y empezó a hablar.

-Como sabe los niños son el futuro, ósea que ustedes son nuestro futuro- dijo la mayoría frunció el ceño ya que todos sus discursos se basan en puras ofensas. – eso demuestra claramente que el país está perdido, esperemos que los otros jóvenes sean mejores que ustedes porque...

-Que desagradable- dijo Molly.

-Más bien yo me preocuparía por el presente, si existe gente tan desagradable como usted- dijo Anna una chica de Ravenclaw.


Y jamás llegaría a terminar la frase ya que en ese momento un balde repleto de pegamento le cayó en la cabeza, y la bañó por completo de pegamento, rápidamente se frotó los ojos e intento caminar a gran velocidad para no quedar pegada a el suelo, se sujeto de lo primero que estuvo a su alcance, ósea una soga la cual hizo que otro balde cayera encima solo que este tenía plumas.

El gran comedor estalló en carcajadas.

-Esa fue una broma excelente- dijo James entre risas.

-Ajaajaj muy original.- dijo Sirius. Lily y McGonagall estaban algo preocupadas sobre todo esta última.


No había alumno que no se estuviera descostillando de la risa, incluso Justin aunque lo hacía más disimuladamente.

-Esta vez te luciste- dijo Jessica roja de tanto reír- ¿de dónde sacaste todo eso?

-De la sal de arte- respondió la aludida.

-Pero el salón está cerrado con llave- dijo Emma con cara de incredulidad.

-Si por eso tengo la llave- dijo Emily sonriendo de lado mostrando una llave la cual en el llavero decía "Salón de arte".

-¿Cómo obtuviste eso?- preguntó Marta con expresión severa.

-La pedí "prestada"- respondió.

-Emily Lily Potter- dijo Lily- eso no está bien, no puede robar.

-Técnicamente la devolví así que...-pero se detuvo al ver la cara de su madre- prendo mama.

-De tal palo da a la astilla- murmuró Lily.


Ahora la maestra de biología y matemática estaban tratando de ayudar a la gallina/directora, y ahora llegó el momento del toque final pensó Emily y rápida hizo que el guante rojo que tenía entre manos pasase a la cabeza de la directora. Listo, una gran broma terminada a la profesión pensó Emily. Luego de unos 5 minutos de forcejeo intenso en el que se unió la profesora de gimnasia y de historia; lograron por fin sacar a la directora del charco de pegamento, aunque con un zapato menos.

-SILENCIO-grito y todo el mundo se quedó en completo silencio incluso las profesoras que se alejaron un poco, los ojos marrones de la directora brillaron con odio parecía una gallina apunto de atacar.- cuando descubra quién ha sido el que hizo esto será expulsado de esta institución- esto lo dijo mirando expresamente a Emily

-Dime que no te descubrieron- pidió James

-No – respondió- tranquilo, sospecharon acertadamente pero no tenían pruebas.


-¡¡ AHORA LARGO DE AQUÍ LAS CLASES DE HOY SE SUSPENDEN!!

No fue necesario que lo diga dos veces, todos los alumnos salieron velozmente y felices tenían tres horas menos de clase.

-Los dejaron ir antes eso sí que es genial- dijo Jenny- es una pena que en Hogwarts no hicieran eso cada vez que hacíamos una broma.

-Jajja no hubiésemos tenido un día de clases completo- dijo Emily. Minerva solo pensaba en que había hecho para merecer esto.


-Tienes suerte de que no te pescaran- dijo Marta para variar.

-Esta chica ya está empezando a sacarme- dijo Remus.

-Estuvo genial -dijo Jessica. Las cuatro se encaminaron hacia el orfanato.

Emily sonrió como si estuviera escuchando la conversación, pero su mente estaba muy lejos de ahí, hoy y ayer habían sido días extremadamente raros, primero lo de el tejado, ¿Cómo demonios había hecho para no caerse?, luego esos ojos verdes, que seguía tratando de recordar de dónde eran, esos sueños o alucinaciones, que por alguna extraña sensación pensaba que si lo había vivido, ¿serían su familia? (Lily se entretención un poco) , se preguntó una parte de su mente, ridículo se contestó, lo único que quería hacer era llegar e irse a dormir.

Pero su deseo no se cumpliría ya que cuando estaban a uno 5 pasos de llegar se escuchaban unos gritos que provenían desde dentro

-De ve ser Hagrid- dijo Sirius con tanta felicidad, como si le acabaran de decir que Quejicus fue expulsado del colegio.


uno de los chicos llamado David se decidió a abrir la puerta. Si esto de por si era raro, la imagen del interior lo fue aun mas, estaba Chesla la cual parecía echar humo y un hombre de unos 4 metro de alto, corpulento, el cual se la confundía la barba con el pelo negro e enmarañado que tampoco parecía de buen humor.

-Me imagino que tener que lidiar con los Dursley y Chesla en una misma mañana debe ser un trabajo insalubre- dijo James.

¿QUÉ HACEN AQUÍ?- estalló Chesla y sin esperar respuesta- FUERA, LARGO-y cerró la puerta rápidamente.

-Siempre es humor tan encantador- dijo Ron rodando los ojos, le costaba ver lo mucho que habían sufrido dos de sus mejores amigos.

Todos los chicos intercambiaron miradas de "qué está pasando aquí", todo se fueron al patio ya que lo más probable es que fuera un cobrador o inspector de salubridad,

-Ahora que lo pienso ¿cómo es posible que ningún inspector haya clausurado el lugar?- dijo Lily.

-Siempre los sobornaba- respondió Emily.


la única que no se movió fue Emily, pues para ella es hombre no tenía aspecto de inspector, así que se encaminó a la parte de atrás del orfanato y abrió la puerta que conducía a el sótano,

-¿Que siempre encuentras un pasadizo para todo?-preguntó Hermione.

-Es un don- respondió Emily.

la cual hacía tiempo que se había roto el candado, entro y camino por él, es lugar estaba lleno de juguetes algo viejos pero, había muñecas, autos de juguete y muchas otras cosas para niños en perfecto estado como si una especie de magia impidiese su desgaste.

-El hechizo "auctorem"- dijeron Hermione y Lily- mantiene las cosas como están, a pesar de los años.

Ambas se miraron con una sonrisa.

-Hay algo que no sepas- dijo Ron a Herms con cariño.

-Eres fantástica- dijo James a Lily.


Esas cosas eran de cuando los padres de Chesla eran los dueños del orfanato, los cuales según escuchó alguna vez amaban a los niños, eso demuestra lo diferentes que pueden ser las personas aun en una misma familia. Emily subió las escaleras y abrió la puerta con el mayor cuidado posible, pero con los gritos que se escuchaban dudaba mucho que la escucharan, se colocó detrás de una columna en donde podía ver que ocurría pero ellos no podían verla a ella y se dispuso a escuchar.

-le he dicho que no la verá, que no irá a esa escuela y mucho menos a aprender cosas de chiflados,(todos volvieron a hacer un mmmm generalizado) ya bastante con que acepte a uno de ustedes en este recinto- dijo Chesla Emily nunca la había visto, completamente sacada y rojo de furia, en su mirada parecía, estallar llamas.

Emily no entendía nada salvo que ese hombre, sea quien sea, buscaba a alguien, ¿para llevarlo a una escuela de chiflados? Un manicomio de peso, y lo que menos le quedó claro fue ¿uno de ustedes?, demasiadas preguntas para un día y ninguna respuesta.

- Se lo advierto una vez, más le vale que me diga dónde está la niña o le juro que se arrepentirá, loca desgraciado- dijo en tono amenazador,

- eso es Hagrid – dijo el gran comedor.

apuntándole con un paraguas rosa lo cual le quitaba el efecto terrorífico a la situación.

- no se atreva a hacer eso aquí, o llamaré a la policía- dijo Chesla con voz quebrada,

- ¿En serio cree que la policía podrá hacer algo?- preguntó Narcisa.

bien ahora sí Emily no entiendo nada, Chesa asustada eso sí era nuevo.

- jajajjaajja a la policía y que le va a decir ¿que un hombre me amenazó con un paraguas? – dijo irónico, de no ser por lo concentrada que estaba en la conversación, Emily se hubiese reído. – ahora por última vez dígame dónde está Emily –

Eso la hizo reaccionar, Emily, ella era la única con ese nombre en todo el lugar, ¿es estearina refiriéndose a ella? ¿Por fin saldrá este horrible lugar?, sin pensarlo salió de su escondite

-por última vez no se lo pienso...- Chesla no llegó a terminar la oración ya que Emily la interrumpió.

- ¿se puede saber qué está pasando conmigo?- pregunto frunciendo el ceño. Ambos la miraron fijamente aunque con distintas expresiones, Chesla con una mezcla de odio y pánico a la vez y el hombre con una gran sonrisa en el rostro,

- al fin ambos saldrán de esos horribles lagares- dijo Lily aliviada.

- ¿en donde se supone que está el cachorro?- dijo Sirius en referencia a Harry.

- esperando afuera- respondió este.

- eso significa que falta poco para que se encuentren- dijo Remus.


ahora que lo veía de cerca no era aterrador, sus ojos y sonrisa, hacen que parezca un buen hombre.

- si Hagrid es un gran amigo fiel- dijo Emily.

- siempre nos has ayudado- dijo Harry.

- es un placer – respondió este feliz.


- Emily mírate estás enorme, eres el vivo retrato de tu madre, menos los ojos son avellana, son como los de tu padre.- dijo ampliando más su sonrisa.

Por un momento no supo qué decir, solo abrió los ojos con asombro que se parecía a su mama, ella no sabía nada de ellos ni siquiera sus nombres,

Lily se puso algo triste, James por su parte quería estrangular a Chesla.


¿acaso él los conocía?, sabía algo de ellos, ¿cómo eran? o aun que sea ¿por qué la abandonaron?

- disculpa, pero ¿quién eres tú?, ¿y conoces a mis padres? ¿Sabes mínimo como se llamaban? – dijo apresuradamente, necesitaba respuestas y rápido.

- me llamo Rubeus Hagrid, es un placer y espera...¿Cómo que no sabes nada de tus padre ni sus nombre?- dijo de golpe, su sonrisa desapareció apenas formula la pregunta, y miró con cara de asesino a Chesla la cual estaba cada vez estaba más pálida- ¿déjame adivinar tampoco sabes lo que es Hogwarts?- dijo ella negó con la cabeza, esto cada vez estaba más loco.- te voy a dar un consejo asquerosa Squib, mejor vete antes de que me arrepienta y te convierta en un zapato-

Más gritos a favor de Hagrid se escucharon en el gran comedor

Esa fue la amenaza más aterradora que había escuchado en toda su vida, sabía que Chesla no se dejaría intimidar por algo tan ridículo como eso, pero para su sorpresa les dirigió una mirada de puro odio a ambos y se marchó.

-Al fin se fue- dijo Jenny.

-Ojala no vuelva nunca- acotó Remus


- al fin es fue la loca, ven siéntate-dijo mientras se estaba en las escaleras, Emily dudo si seguirlo o salir corriendo y llamar a un loquero. Se decanto por la primera opción, total cualquier persona que le diga a Chesla chiflada y la logre sacar de quicio de esa manera, ya hacía que le caía bien, asique se sentó en frente suyo.

- bien por dónde empezar... ¿sabes cómo te llamas?-le pregunto, Emily frunció el ceño, por supuesto que sabía eso, no había que ser la persona más lista del mundo para eso.

- Me llamo Emily Andryusha- dijo en todo firme.

- maldita Squib- murmuró.

¿Squib? tampoco sabía qué era eso, tal vez enserio Hagrid desvariaba.

- bien para empezar tu verdadero nombre es Emily Lily Potter.- dijo, Emily se lo quede mirando ¿Potter?, le resultaba vagamente familiar, si lo que le decía era cierto, su nombre le resultaba mucho más bello, es más el encantaba,

- Emily Potter suena hermosa –dijo James.


pero cómo podía confiar en alguien que acababa de conocer.- créeme, te estoy diciendo la verdad – dijo mirándola fijamente a los ojos y él creyó, mínimo por ahora, se notaba que era sincero.

- te creo-dijo.

- bien después, tus padres, tu mama se llamaban Lily Evans

-o pelirroja o prefecta prefecta- dijo Sirius.

de Potter, una mujer verdaderamente encantadora, y tu padre era James Potter el siempre andaba metido en problemas- dijo Hagrid, eso último explicaba un par de cosas, pensó Emily.

- ¿Y por qué me abandonaron?- y ahí esta la respuesta que siempre quiso saber, no pesaba o no quería pensar más bien en que era por lo que Chesla le había dicho.

- Tampoco, te ha dicho eso, maldita mujer con cara de rana reventada- dijo y esta vez Emily si se rio.

- yo más bien pienso que tiene cara de rinoceronte – dijo Emily sonriendo.

- si creo que tienes razón, bueno tus padres no te abandonaron, ellos te adoraban, ellos fueron asesinados- dijo triste, Emily abrió los ojos de par en par ¿asesinados? ¿Cómo?, ¿por qué?, pero mínimo sabía que la querían, eso era muy importante para ella, no pudo evitar ponerse triste por saber eso último.

- ¿pero por qué?-pregunto sin entender,

- eso es algo que te diré luego- dijo en tono misterioso.

- y seguimos con el maldito suspenso-gruñó Sirius.


Muy bien la situación era rara, Emily decidió aclarar otra duda.

- está bien- dijo algo a regañadientes- pero entonces ¿qué es Hogwarts?

-era precisamente lo que te iba a contar ahora, Emily tú no eres una chica normal, tu eres una bruja- dijo serio, Emily frunció el ceño, está bien que no era un ángel pero tampoco es para tanto,

- si como no- dijo Hermione.

bueno tal vez sí, más o menos, al ver la cara de la niña Hagrid aclarar- me refiero a que tu puedes hacer magia eso es Hogwarts un colegió para que tanto, magos y brujas aprendan a utilizar sus poderse, tus padres fueron a ese colegio ambos eran excelente y estoy seguro que tu también lo serás- dijo emocionado, la cara de sorpresa se transformó en una de absoluta estupefacción este hombre estaba completamente chiflado.

- toma- dijo sacando un sobre de su gran abrigo y entregándolo era bastante gorda, decía.

«Señorita E. Potter,

El ático de le orfanato nuestra buena señora

Miró el sobre estupefacta, ¿cómo sabía que dormía un ático? y quién era ella, si ni ella sabía hasta hace instante su supuesto verdadero nombre, la dio vuelta tenía un extraño escudo en forma de H con animales alrededor un león, una serpiente, un tejón y un águila. La abría rápido y leyó para sí misma.

COLEGIO HOGWARTS DE MAGIA

Director: Albus Dumbledore

(Orden de Merlín, Primera Clase,

Gran Hechicero, Jefe de Magos,

Jefe Supremo, Confederación

De Magos).

Querida señorita Potter:

Tenemos el placer de informarle de que dispone de una plaza en el Colegio Hogwarts de Magia. Por favor, observe la lista del equipo y los libros necesarios.

Las clases comienzan el 1 de septiembre.

Esperamos su lechuza antes del 31 de julio.

Muy cordialmente,

Minerva McGonagall

Directora adjunta

Luego había un trozo de papel considerablemente más grande, que decía a unos más disparates cada cual más grandes que el anterior, algo sobre varitas, libros de hechizos, etc. De la nada Emily se empezó a reír,

-¿Por qué te ríes?- preguntó Sirius.

-Ya lo verás- dijo Emily.

pues era obvio que esto era una broma de Chesla, actuaba muy bien, por cierto no tenía ni idea que tuviera sentido del humor, pero uno nunca termina de conocer a la gente.

-Es un muy buen chiste, la verdad es que actúas muy bien "Hagrid", casi me lo creo,- dijo el tal Hagrid, la miró sin comprender- bueno Chesla, Brittany ya salgan del escondite casi me la creo, veo que han aprendido algo de mí en estos últimos 11 años, pero para la próxima les aconsejo que sea algo más creíble. ¿Bruja yo?, ¿escuela de magia? sí cómo no. ¿Qué siguen? ponis voladores.

- ponis no pero, si unicornios- dijo Jenny.

- murmuró lo último, pero nadie salió a decirle nada.

-mira sé que puedo sonar loco pero, te estoy diciendo la pura verdad – dijo mirándola directamente a los ojos - piensa, ¿acaso no has notado que puedes hacer cosas que "la gente común" no logra?, sobre todo en momentos de necesidad, miedo o ira.

Lo que le dijo la hizo pensar, pues en parte era verdad, podía hacer que las cosas vuelen, una vez cuando se enojo por que Brittany la había dicho "te vas a morir como naciste sin nadie que te quiera"

-Cuando la encuentre me las va a pagar- dijo Lily.

, de la nada apareció una gran ráfaga de viento que había hecho que se callera encima de un charco de lodo y eso de la noche anterior,

-bien merecido se lo tenía- dijo Hermione para sorpresa de todos mas los del futuro.


eran demasiadas coincidencias, tal vez Hagrid no esté tan loco pero aun así, no le creía del todo.

- sí ¿pero una escuela de magos? no te ofendas pero suena demasiado tirado de los pelos.- dijo Emily.

-mira te voy a mostrar algo – dije sonriendo un poco- ves esa mesita- dijo sacando su paraguas y apuntándola la mesita del pasillo, Emily asentía sin saber a qué quería llegar- bien, mírala con atención- dijo, Emily encarno una ceja pero igual hico lo que le pidió, Hagrid miraba fijamente a el objeto, pronuncio unas palabras que no pudo comprender y del paraguas rosa salió una especie de luz de color azulado y de pronto la mesa no estaba en su lugar había un zapallo marrón

-¿marrón Hagrid?- dijo McGonagall con reproche ella misma le había enseñado a hacer eso.

- aprendo profesora, la falta de práctica- dijo Hagrid.

- me falta práctica, se supone que debería ser naranja. Y bien ¿ahora si me crees?- dijo esperanzado.

Bueno definitivamente todo eso no podía ser un truco de Chesla y aparte están las cosas raras que podía hacer, y de pronto la idea no le pareció descabellada al contrario, le empezó a emocionar, el hecho de que hubiese un mundo mágico, lleno de las cosas que tanto leía en sus libros favoritos, de pronto sonrió ampliamente .

-Si te creo- dijo esta vez completamente segura.

-Genial, fuiste más difícil de convencer de lo que pensaba- dijo – mira la hora estamos retrasados, ven debemos ir a el callejón Diagon para que compres los útiles escolares, y debo presentarte a Harry – dijo rápido.

-Por fin- dijeron Lily y James al mismo tiempo.

-Harry ¿quién es él?- pregunto ¿acaso sería algún otro mago?, no importaba mucho, iría a conocer un callejón mágico, definitivamente este era el mejor cumpleaños de su vida.

-Te lo presentaré ahora mismo, ven- dijo muy alegre como si hubiese esperado este momento por años. – al menos que prefieras quedarte- dijo medio en broma al ver la cara de emoción de Emily.

-¿Que? quedarme con esta mujer demente y completamente amargada, ni de chiste- dijo- ya no soporto, estar con rinocerontes amorfos.

- ajajajaja bien entonces ¿que esperamos? vámonos ya de este horrible lugar- dijo parándose.

2 horas antes:

Hagrid y Harry se dirigieron luego de salir del bote a una parada de bus Harry tuvo que explicare a Hagrid que el autobús no podía atravesar los autos. Luego de atravesar media Inglaterra habían llegado a su destino era un lugar bastante simpático caminaron unas 5 cuadras y llegaron a un especie de prisión abandonada o eso pensó Harry está qué leyó un cartel que decía "orfanato de nuestra buena señora", Harry se preguntó ¿qué hacían allí?, acaso lo iban a dejar ahí, ya que los Dursley, no quería verlo más, tal vez eso sea mejor que convivir con ellos aunque la verdad lo dudaba, ya que el lugar parecía completamente desolado y triste.

-Harry será mejor que tú me esperes aquí, volveré pronto, con la persona de la que te hable- dijo Hagrid y se fue al orfanato.

Habían pasado exactamente 1:30hs. Supuestamente Hagrid volvería pronto, pero Harry empezaba a preocuparse, ¿y si le había pasado algo? , ¿O todo había sido una broma de muy mal gusto? No eso no podía ser, aunque hacía poco que conocía a Hagrid confiaba en cada una de sus palabras. (Hagrid del pasado le sonrió)

Lo único interesante es que paso en todo ese tiempo fue que en un momento llegaron un montón de niños, uno tocó la puerta y salió una mujer muy fea y con una cara aterradora, les dijo algo y todos se fueron a el patio menos una, tenía un largo cabello pelirrojo y rápidamente se fue pero no al jardín se fue detrás del orfanato. En eso pensaba Harry en esa pequeña niña por alguna razón que no entendía, en ese momento salía Hagrid con una niña a su lado la cual tenía una enorme sonrisa en el rostro, la pequeña era bonita tenía un cabello pelirrojo largo hasta la cintura y con unas ondas de la mitad del cabello hacia abajo, lo tenía algo despeinado lo cual le daba un toque rebelde y sus ojos eran muy grandes y de un avellana brillante el cual le resultó familiar a Harry , de hecho hubiera jurado que ya lo había visto antes.

De vuelta con Emily.

Estaba Emily sonriendo alegremente a Hagrid mientras le hacía preguntas, que él contestaba amablemente, le estaba empezando a caer bien, era simpático y parecía buena persona, tan concentrada estaba que no se fijó en los niños que estaba enfrente suyo.

-Bien chicos como decirles esto...lo tenía anotado en un papel pero ahora un lo encuentro- decía esto mientras revisaba y sacaba cosas que ella nunca pensó que pudieran caber en un bolsillo.

-Uno puede encontrar cualquier cosa en esos bolsillos- dijo Ron.

Luego se eso Emily se percato del chico que tenía en frente la miraba fijamente y se quedo hela era el del sueño, solo que con más años, tenía el mismo pelo despeinado negro azabache, y usaba lentes pero a diferencia de lo normal a él le quedaba extrañamente bien,

-gracias- dijo Harry-

pero lo que más me ayudó a que se diera cuenta fueron sus ojos verdes esmeraldas, eran verdaderamente hermosos, ambos se miraban sin decir nada, fijamente a los ojos. Emily notó que ambos tenían la misma cara "de qué demonios está pasando aquí", y además poseían la misma cicatriz en forma de rayo, solo que la suya estaba en la frente, se preguntó si tal vez era algo que todos los magos tenían.

-Bueno evidentemente ha desaparecido, así que amm tratare de decirlo de un modo delicado- dijo Hagrid y cuando hablo la miradas se separaron rápidamente y se clavaron en el- emm bueno Harry te presento a Emily Potter- el tal Harry abrió los ojos de par en par – y Emily te presento Harry Potter- ahora fue el turno de Emily de abrir los ojos ¿cómo Potter? ¿Si ambos se apellidaban igual eso quiere decir que eran parientes? – y ambos son hermanos mellizos- dijo

-Eso no fue muy delicado que digamos- dijo Hermione.

-¿QUE?- gritaron a la vez.

-Vale, tal vez eso no fue muy delicado- dijo Hagrid.

Harry parpadeo ¿Qué tenía una hermana? eso es imposible, es decir toda su familia había muerto (mínimo la que lo quería), aparte los Dursley le hubieran dicho mínimo si tenía una hermana ¿no?,

-¿En serio piensas que te lo hubieran dicho?- preguntó Jenny.

aunque sinceramente luego de lo que le habían ocultado no le sorprendería tanto. De hecho si lo pensaba incluso era una muy buena noticia, una hermana entre más lo decía más le gusta la idea.

Emily le sonrió y Harry a ella, Emily apoyó la cabeza sobre su hombro y Harry le pasó el brazo por los hombros, James y Lily observaron la escena feliz de que sus hijos se llevaran bien.

Emily también estaba en shock hermano esto era simplemente fantástico, era la mejor noticia, incluso mejor de la de que era una bruja, es decir ella siempre quise un hermano, definitivamente era el mejor cumpleaños/días de toda su vida primero se había enterado de que era bruja, depuse de que sus padres la querían, de su verdadero nombre y lo mejor de qué de todo teína un hermano, Emily pensó que debería estar sorprendía o en estado de negación o eso es lo que haría una persona normal,

-Y no lo eres- dijo Ron.

pero ella no se consideraba una persona normal y ahora menos, lo único que se perdía era caerle bien, pero luego otra duda saltó a su cabeza.

-Hagrid hay algo que no entiendo ¿porque nunca me dijeron que tengo una hermana? o ¿por qué no fuimos criados juntos?- preguntó Harry.

-Bueno la razón de ¿Por qué fueron separados? no se las puedo decir, no yo-

-Aaaaa –exclamó Sirius- odio estos suspensos.

dijo, vaya esto cada vez se parecía más a una película de suspenso pensó Emily

-Bueno pero ¿por qué mataron a nuestros padres y quién fue? ¿y porque tenemos esta cicatriz? –dijo Emily bajándose la manga de su remera, Harry miró la cicatriz con sorpresa.

—Bueno, es mejor que sepas todo lo que yo puedo decirte... porque no puedo decírtelo todo. Es un gran misterio, al menos una parte...- Luego de una breve pausa continuó—Comienza, supongo, con... con una persona llamada... pero es increíble que no sepan su nombre, todos en nuestro mundo lo saben...

-Nunca supe porque no se debe que decirle su nombre- dijo un Hufflepuff.

— ¿Quién? —preguntaron ambos con curiosidad.

-Bueno... no me gusta decir el nombre si puedo evitarlo. Nadie lo dice.

— ¿Por qué no? –volvieron a preguntar a él mismo tiempo, esto empezaba a hacerse costumbre.

—Gárgolas galopantes, chicos, la gente todavía tiene miedo. Vaya, esto es difícil. Miren, estaba ese mago que se volvió... malo. Tan malo como se puedan imaginar. Peor. Peor que peor. Su nombre era... -Hagrid tragó, pero no le salía la voz.

— ¿Quiere escribirlo? —sugirió Harry.

—No... No sé cómo se escribe. Está bien... Voldemort. —Hagrid se estremeció—. No me lo hagan repetir. De todos modos, este... este mago, hace unos veinte años, comenzó a buscar seguidores. Y los consiguió. Algunos porque le tenían miedo, otros sólo querían un poco de su poder, porque él iba consiguiendo poder. Eran días negros, chicos. No se sabía en quién confiar, uno no se animaba a hacerse amigo de magos o brujas desconocidos...Sucedían cosas terribles. Él se estaba apoderando de todo. Por supuesto, algunos se le opusieron y él los mató. Horrible. Uno de los pocos lugares seguros era Hogwarts. Hay que considerar que Dumbledore era el único al que Quien-tú-sabes temía. No se atrevía a apoderarse del colegio, no entonces, al menos. »Ahora bien, su madre y su padre eran la mejor bruja y el mejor mago que yo he conocido nunca.

- te dije que no le suba más el ego- dijo Lily.

¡En su época de Hogwarts eran los primeros! Supongo que el misterio es por qué Quien-tú-sabes nunca había tratado de ponerlos de su parte... Probablemente sabía que estaban demasiado cerca de Dumbledore para querer tener algo que ver con el Lado Oscuro.

-Primero muerto antes que seguidor de Voldemort,...bueno morí de hecho- comentó James

»Tal vez pensó que podía persuadirlos... O quizá simplemente quería quitarlos de en medio. Lo que todos saben es que él apareció en el pueblo donde vosotros vivíais, el día de Halloween, hace diez años. Ustedes tenían un año. Él fue a vuestra casa y... y... De pronto- Hagrid sacó un pañuelo muy sucio y se sonó la nariz con un sonido como el de una corneta.

—Lo siento —dijo—. Pero es tan triste... pensar que su madre y su padre, la mejor gente del mundo que podrías encontrar...

Ambos miraron a Hagrid con cariño.

»Quien-tú-sabes los mató. Y entonces... y ése es el verdadero misterio del asunto... también trató de matarlos a ustedes.

-No – gritó Lily.-

-A mis hijos no malditos chiflados- dijo James.


Supongo que quería hacer un trabajo limpio, o tal vez, para entonces, disfrutaba matando. Pero no pudo hacerlo. ¿Nunca se preguntaron cómo se hizo esa marca? No es un corte común. Sucedió cuando una poderosa maldición diabólica los tocó. Fue la que terminó con su madre, su padre y la casa, pero no funcionó ustedes, y por eso eres famoso, Harry.

-¿Cómo es posible?- pregunto Lucios- que unos bebé pudieran contra el mejor mago de todos los tiempos.

James iba a decir algo pero fue interrumpido.

-es un mago oscuro, un asesino psicópata-dijo Anna.

- suficiente- dijo Albus.- Señor Potter continúe.

-¿Y yo/ella?- dijeron los mellizos Potter.

- ¿siempre hablan al mismo tiempo?- preguntó Sirius para aflojar la tensión.

-no- dijo Ron.

-lo hacen de vez en cuando-dijo Jennifer- tienen personalidades muy opuestas y parecidas al mismo tiempo.


-Nadie sabe de tu existencia y no deben hacerlo y antes de que pregunte no puedo decirles- dijo Hagrid.

Emily se frunció el ceño.

-Son tan parecidos a sus padres aunque menos los ojo están al revés- dijo volviendo a sonreír y los abrazo sorpresivamente a ambos, cosa que no le molesto a Emily, en lo más mínimo, aunque casi le saca un pulmón.- Miren la hora por las barbas de Merlín debemos irnos ya, al callejón Diagon.

Emily miró a Harry y le hizo lo mismo, le sonrío y él también, y ambos se dispusieron a seguir a Hagrid.


-Fin del capítulo- dijo James.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Capítulo 17: El hombre de dos caras y ¿dos Potters?

Prólogo

Indice