Capítulo 7: El sombrero seleccionador
Capítulo 7: El sombrero seleccionador
Esa misma noche de la llegada de los del pasado, los merodeadores y Lily no pudieron pegar un ojo se la pasaron hablando de lo que sabían del futuro hasta ahora. Remus y Sirius querían saber dónde estaban y por qué no eran ellos los que criaban a Emily y Harry.
-No lo sé ¿Tú crees que estemos muertos?- preguntó Remus en voz baja para que ni Lily ni James los escuchen después de tantos problemas no sería bueno que se preocupen por algo más.- es que yo sé porque no puedo cuidar a los pequeños pero…
-No digas tonterías lunático, tú los cuidarías mejor que yo- respondió Canuto- tal vez estamos por ahí luchando contra los idiotas de los mortifagos.
-Si debe ser eso- dijo Remus aunque no estaba muy convencido.
Y James y Lily hablaban de sus hijos, desde que se enteraron que se casarían Lily estaba mucho más cariñosa con James y este no podría estar más agusto.
Mientras tanto los del futuro dormían en la enfermería(los cinco Gryffindor de un lado y los dos Slytherin del otro), todos se durmieron enseguida salvo los mellizos que hablaron un rato de lo emocionante que era poder conocer a sus padres y que sus padrinos estén vivos, además del el hecho de que si todo salía como ellos esperaban, serían criados por sus padres y no más los Dursley o Chesla.
Lo único en lo que ninguno de los del pasado y futuro estuvieron de acuerdo fue en el hecho de que no pudieran dormir juntos ya que Dumbledore lo prefería así.
La mañana siguiente todo el mundo llegó temprano a desayunar y viéndolo desde el punto de vista de James, Ron, Jennifer, Emily y Sirius era el acontecimiento del siglo. El desayuno fue bastante silencioso y veloz.
-Bueno, veo que la historia los ha atrapado- dijo Albus mirando a sus alumnos tranquilamente- y también a mí, así que leeré el capítulo 7. Se llama “El sombrero seleccionador”
La puerta se abrió de inmediato. Una bruja alta, de cabello negro y túnica verde esmeralda, esperaba allí. Tenía un rostro muy severo,
-Minnie por lo visto los años no pasan para usted- dijo James.
- Osea, sigue igual de cascarrabias-dijo por lo bajo Sirius de modo que solo James lo escucho.
-gracias por el cumplido señor Potter- dijo McGonagall con mala cara- pero vuelve a llamarme Minnie y por los siguientes tres meses deberá limpiar todos los trofeos del colegio.
-pero ya tengo que hacer eso- dijo James y percibió la mirada de un par de ojos verdes acusadores en la espalda.
-entonces lo hará por el resto del año.-sentenció.
-está bien, perdón profesora- dijo James.
y el primer pensamiento de Harry fue que se trataba de alguien con quien era mejor no tener problemas
-Así es joven Potter- dijo mirando a Harry aunque con una pequeña sonrisa en el rostro.
y Emily pensó que conocería su oficina muy pronto,
De más está aclarar que la sonrisa de Minerva desapareció por completo.
-La oficina de McGonagall que recuerdo.- dijo Jennifer.
- Después de la sala común de Gryffindor, es el segundo lugar del castillo en el que más tiempo hemos estado- dijo Emily a Jennifer.
-¿Sigue aplicando el castigo de las mazmorras?- preguntó Sirius.
- Por supuesto- respondió Jenny.
-¿Y poniendo esa cara de gato enojado cada vez que te castiga?- pregunto James
-sí, claro- dijo Emily.
- aaaaaa que momentos- dijeron los cuatro.
La mayoría del gran comedor los miro con cara rara, incluyendo algunos profesores.
Ya que era evidente que la mujer era de carácter duro.
-McGonagall no es dura es justa- dijo Lily, la mencionada le sonrió.
- es fácil decirlo tú eres una de sus favoritos- dijo Sirius.
Lily solo rodó los ojos.
—Los de primer año, profesora McGonagall —dijo Hagrid.
—Muchas gracias, Hagrid. Yo los llevaré desde aquí.
Abrió bien la puerta. El vestíbulo de entrada era tan grande que hubieran podido meter toda la casa de los Dursley
-puaj- dijeron James y Sirius ante la mención de esas “cosas” ya que según su pensamiento no podían ser considerados seres humanos.
en él. Las paredes de piedra estaban iluminadas con resplandecientes antorchas como las de Gringotts, el techo era tan alto que no se veía y una magnífica escalera de mármol, frente a ellos, conducía a los pisos superiores.
-Quién no recuerda con encanto la primera vez que entro a ese magnífico castillo-dijo Alice soltando un suspiro que luego siguió por todo el comedor ya que si había algo aparte de la magia que compartían las cuatro casas era el amor por este colegio por que en verdad era como un segundo hogar y para algunos el único hogar que habían conocido.
Siguieron a la profesora McGonagall a través de un camino señalado en el suelo de piedra. Harry podía oír el ruido de cientos de voces, que salían de un portal situado a la derecha (el resto del colegio debía de estar allí), Emily no prestaba atención era como si se hubiera quedado sorda, se sentía como si estuviera mareada
Automáticamente Lily miró a su hija con preocupación, esta solo le hizo un gesto que le decía que estaba todo bien, Lily volvió a respirar tranquila era extraño si bien Lily se preocupaba por todos los que la rodeaban nunca tanto como lo hacía por sus hijos, era un sentimiento nuevo y raro pero le gustaba.
por la emoción, miraba cada rincón del lugar todo parecía emanar un “no sé qué” que era hipnótico.
-Es la magia que los muros obtienen de todos sus alumnos nuevos y viejos—dijo Albus mirando a Emily, está solo asnito.
La profesora McGonagall llevó a los de primer año a una pequeña habitación vacía, fuera del vestíbulo. Se reunieron allí, más cerca unos de otros de lo que estaban acostumbrados, mirando con nerviosismo a su alrededor.
—Bienvenidos a Hogwarts —dijo la profesora McGonagall—. El banquete de comienzo de año se celebrará dentro de poco, pero antes de que ocupéis vuestros lugares en el Gran Comedor deberéis ser seleccionados para vuestras casas. La Selección es una ceremonia muy importante porque, mientras estéis aquí, vuestras casas serán como vuestra familia en Hogwarts.
-Eso es cierto- dijo Remus mirando a sus amigos.
-Oh, yo también te quiero, amigo-dijo Sirius abalanzándose hacia Remus el cual trataba inútilmente de zafarse.
-¿Cómo no hay amor para mí?-dijo James fingiendo llorar.
-Que celoso eres- dijo Sirius soltando un brazo de Remus para pasárselo por el cuello a su mejor amigo y medio ahorcarlo en broma.
En otros tiempos Lily hubiera pensado que eso era inmaduro pero ahora veía la escena enternecida, luego de un minuto que a Remus se le hizo eterno Sirius los soltó.
-Cambie de opinión, los odio profundamente- dijo Remus acomodándose el uniforme como pudo, James y Sirius solo rieron.
-La amistad es uno de los mayores tesoros del mundo-dijo Dumbledore y continuó leyendo.
Tendréis clases con el resto de la casa que os toque, dormiréis en los dormitorios de vuestras casas y pasaréis el tiempo libre en la sala común de la casa. »Las cuatro casas se llaman Gryffindor, (los de la mesa aplaudieron, Jenny, Emily, James y Sirius vitorearon) Hufflepuff, (los de la mesa aplaudieron) Ravenclaw(los de la mesa aplaudieron) y Slytherin(los de la mesa aplaudieron, los restantes salvo Lily pusieron mala cara “lo mejor para el final” dijo Lucius). Cada casa tiene su propia noble historia y cada una ha producido notables brujas y magos.
-Si como no- dijo Sirius con sarcasmo mirando a las serpientes.
Mientras estéis en Hogwarts, vuestros triunfos conseguirán que las casas ganen puntos, mientras que cualquier infracción de las reglas hará que los pierdan.
-Siempre y cuando te descubra- dijo Jennifer en complicidad con Emily.
Al finalizar el año, la casa que obtenga más puntos será premiada con la copa de la casa, un gran honor. Espero que todos vosotros seáis un orgullo para la casa que os toque. »La Ceremonia de Selección tendrá lugar dentro de pocos minutos, frente al resto del colegio. Os sugiero que, mientras esperáis, os arregléis lo mejor posible.
Los ojos de la profesora se detuvieron un momento en la capa de Neville, que estaba atada bajo su oreja izquierda,
Algunos rieron ante esto.
-Pobre chico- dijo Molly
en la nariz manchada de Ron
-¿todavía no pudiente sacármela?-preguntó Arthur a su hijo medio riendo
- en el futuro me fijaré que eso no pase- dijo Molly
Ron estaba ya más rojo que su pelo.
y en la corbata no muy bien atada de Jenny aunque a esta última pareció darle igual.
-Fue una de las pocas veces que use corbata.-dijo Jennifer, Minerva solo rodo los ojos, que remedio.
Con nerviosismo, Harry trató de aplastar su cabello.
-Eso es imposible- dijo James a su hijo.
-Lo sé- respondió este.
—Volveré cuando lo tengamos todo listo para la ceremonia —dijo la profesora McGonagall—. Por favor, esperad tranquilos.
Salió de la habitación. Harry tragó con dificultad.
— ¿Cómo se las arreglan exactamente para seleccionarnos? —preguntó Harry a Ron.
—Creo que es una especie de prueba. Fred dice que duele mucho, pero creo que era una broma.
-Cuando ese pequeño nazca va a tener un castigo- dijo Molly frunciendo el ceño de modo que los Weasley restantes se alejaron un poco por su propio bien.
El corazón de Harry dio un terrible salto. ¿Una prueba? ¿Delante de todo el colegio? Pero él no sabía nada de magia todavía... ¿Qué haría? No esperaba algo así, justo en el momento en que acababan de llegar.
-Pobre mi bebe- dijo Lily tomando la mano de Harry, este se sonrojo un poco pero sonrió feliz a su madre.
Miró temblando a su alrededor y vio que los demás también parecían aterrorizados. Nadie hablaba mucho, salvo Hermione Granger,
-Porque no me sorprende- dijo Ron sonriendo.
que susurraba muy deprisa todos los hechizos que había aprendido y se preguntaba cuál necesitaría Harry intentó no escucharla. Nunca había estado tan nervioso, nunca, ni siquiera cuando tuvo que llevar a los Dursley
-puaj- volvieron a decir James y Sirius.
-¿van a hacer eso cada vez que los nombren?-pregunto Remus algo exasperado.
-si- exclamaron ambos.
Tanto Remus como Lily rodaron los ojos.
un informe del colegio que decía que él, de alguna manera, había vuelto azul la peluca de su maestro
-Ese es mi hijo- lo felicito James y sin darse cuenta le revolvió el pelo, si hubiera sido cualquier otra personas Harry se hubiera enfadado, pero al ser su padre él no pudo sentirse más feliz.
observó a Jenny que parecía estar metida en sus pensamientos tal vez viendo que hechizo utilizarías. Emily abrió los ojos con algo de pánico al escuchar las palabra de Ron por primera vez desde que llegó se sintió preocupada, no sabía muchos hechizos apenas algunos para hacerles bromas sus “lo que sea que sean esas cosas”, y estaba segura de que no le seria para nada útiles ya que no creía que le pidieran hacer una broma a algún profesor o estudiante,
-Esa sería una manera mucho mejor para seleccionar-Opino Sirius.
de fondo la voz de Granger diciendo algo como “acónito y luparia son lo mismo…” no pudo evitar poner los ojos en blanco ¿es que acaso se había tragado todos los libros antes de venir? No la soportaba definitivamente después de que los Malfoy, seguía ella.
-Sabes que te quiero ¿verdad?- dijo Emily inmediatamente, Hermione sonrió pero ella sabía que era algo falsa, sabía que lo que le había dicho, así sea hace más de 9 años, la había herido.- lo lamento no debí juzgarte sin antes conocerte bien.
-está bien ya pasó- dijo Hermion sonriendo de vuelta pero esta vez genuinamente, Emily se sintió aliviada.
-Vaya, no sabía que sabías pedir perdón, Potter- dijo Abby con vos burlona
Emily la miró fijamente y sonrió, con una sonrisa que a todos les hacía recordar demasiado a James.
-y yo no sabía que en Hogwarts permiten la entrada a hurones, pero mírate aquí estas-dijo Emily, la mayoría menos algunos de Slytherin rieron, incluso Lily trató de disimularlo.
-eres una…- pero Abby no llegó a terminar la frase.
-¡¡¡ya es suficiente!!!-exclamó el director haciendo callar a todos- la señorita Malfoy vuelve a interrumpir con ese tipo de comentarios y será castigada.
Abby iba a protestar pero ante la mirada del director se cayó.
-Hey ¿por qué esa cara?-dijo Jenny viendo a Harry el cual se sobresaltó al escuchar su voz-parece que te acaban de condenar a muerte.
-Es que no hay ningún hechizo para rendir la prueba-dijo Harry algo avergonzado.
-¿hechizo? ¿Y para qué necesitarías saber un hechizo?- preguntó Jennifer sin entender.
-Por la prueba que hay que rendir para entrar- aclaró Emily metiéndose en la conversación.
-No hay ninguna prueba, lo único que hay que hacer es ponerse un feo sombrero el cual ve tus cualidades y te coloca en la casa correspondiente.- dijo Jennifer aguantándose la risa- ¿Quién les dijo eso?
-Mi hermano Fred- dijo Ron frunciendo el ceño- cuando lo vea lo voy a matar.
Jennifer no aguanto más y soltó una carcajada.
-Tú te ríes por qué no te lo dijo a ti- dijo Ron
-Oh vamos tienes que admitir que como broma estuvo buena-dijo Jenny
-Esa es muy buena- dijo- me agrada tu hermano.
Ron no dijo nada solo frunció un poco más el ceño, Emily luego de escuchar eso volvió a relajarse y tuvo que reconocer que como broma era buena, tal vez algún día se la devuelva.
-Y lo hice, me tomó su tiempo pero lo hice- dijo Emily sonriendo.
Harry la información si bien el relajo no lo hizo del todo, miró fijamente a la puerta esperando que McGonagall entrará. Entonces sucedió algo que le hizo dar un salto en el aire... Muchos de los que estaban atrás gritaron, Emily que estaba a su lado como acto reflejo le agarró el brazo.
-¿Qué pasó?-preguntaron James y Lily preocupados.
-Nada grave- dijeron ambos hermanos.
— ¿Qué es...? -Resopló. Lo mismo hicieron los que estaban alrededor. Unos veinte fantasmas acababan de pasar a través de la pared de atrás.
Lily soltó un suspiro si seguía así no iba a llegar al final del libro.
De un color blanco perla y ligeramente transparentes, se deslizaban por la habitación, hablando unos con otros, casi sin mirar a los de primer año. Por lo visto, estaban discutiendo. El que parecía un monje gordo y pequeño, decía:
—Perdonar y olvidar. Yo digo que deberíamos darle una segunda oportunidad...
—Mi querido Fraile, ¿no le hemos dado a Peeves todas las oportunidades que merece? Nos ha dado mala fama a todos y, usted lo sabe, ni siquiera es un fantasma de verdad... ¿Y qué estáis haciendo todos vosotros aquí? -El fantasma, con gorguera y medias, se había dado cuenta de pronto de la presencia de los de primer año, todos retrocedieron un poco salvo Emily que se animó a hablar.
-¿Por qué no me sorprende?- dijo Hermione.
-Somos los alumnos nuevos- dijo Emily sin mucha confianza.
— ¡Alumnos nuevos! —dijo el Fraile Gordo, sonriendo a todos—. Estáis esperando la selección, ¿no?
-Si- respondió Emily y captó la mano de Harry en su hombro izquierdo a modo de protección.
-Así me gusta, debes cuidarla-dijo James asintiendo Emily rodó los ojos.
— ¡Espero veros en Hufflepuff!—continuó el Fraile—. Mi antigua casa, ya sabéis.
—En marcha —dijo una voz aguda—. La Ceremonia de Selección va a comenzar.
-ya era hora- dijo Sirius-¿siempre se tardan tanto?
-que impaciente eres canuto- dijo James aunque también estaba emocionada, aunque ya sabía que ambos estarían en Gryffindor seguía siendo un momento especial.
La profesora McGonagall había vuelto. Uno a uno, los fantasmas flotaron a través de la pared opuesta.
—Ahora formad una hilera —dijo la profesora a los de primer año— y seguidme.
Con la extraña sensación de que sus piernas eran de plomo, Harry
-Todo irá bien- dijo Lily, a su hijo olvidándose de que ello ya había pasado.
se puso detrás de un chico de pelo claro, Emily tras suyo, siguiéndole Jennifer y por último Ron. Salieron de la habitación, volvieron a cruzar el vestíbulo, pasaron por unas puertas dobles y entraron en el Gran Comedor. Harry y Emily nunca habrían imaginado un lugar tan extraño y espléndido. Estaba iluminado por miles y miles de velas, que flotaban en el aire sobre cuatro grandes mesas, donde los demás estudiantes ya estaban sentados. En las mesas había platos, cubiertos y copas de oro. En una tarima, en la cabecera del comedor, había otra gran mesa, donde se sentaban los profesores.
-por lo visto las cosas siguen igual- dijo Frank.
La profesora McGonagall condujo allí a los alumnos de primer año y los hizo detener y formar una fila delante de los otros alumnos, con los profesores a sus espaldas. Los cientos de rostros que los miraban parecían pálidas linternas bajo la luz brillante de las velas. Situados entre los estudiantes, los fantasmas tenían un neblinoso brillo plateado. Para evitar todas las miradas,
-Es bastante incomodo tener la vista de todos los alumnos fija en uno mismo.- dijo Lily.
Harry levantó la vista y vio un techo de terciopelo negro, salpicado de estrellas. Oyó susurrar a Hermione: «Es un hechizo para que parezca como el cielo de fuera, lo leí en la historia de Hogwarts». Era difícil creer que allí hubiera techo y que el Gran Comedor no se abriera directamente a los cielos. Harry le hizo señas a Emily para que mirara el techo,
Inconscientemente la mayoría también miró al techo.
-Guau es hermoso- dijo Emily sonriendo.
Bajaron la vista rápidamente, mientras la profesora McGonagall ponía en silencio un taburete de cuatro patas frente a los de primer año. Encima del taburete puso un sombrero puntiagudo de mago. El sombrero estaba remendado, raído y muy sucio. Tía Petunia no lo habría admitido en su casa.
-Con qué suciedad- dijo James anotando algo más en la hoja.
Emily lo miraba con incredulidad como esa cosa haría para seleccionarlos.
Durante unos pocos segundos, se hizo un silencio completo. Entonces el sombrero se movió. Una rasgadura cerca del borde se abrió, ancha como una boca, y el sombrero comenzó a cantar:
Oh, podrás pensar que no soy bonito,
pero no juzgues por lo que ves.
Me comeré a mí mismo si puedes encontrar
un sombrero más inteligente que yo.
Puedes tener bombines negros,
sombreros altos y elegantes.
Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts
y puedo superar a todos.
No hay nada escondido en tu cabeza
que el Sombrero Seleccionador no pueda ver.
Así que pruébame y te diré
dónde debes estar.
Puedes pertenecer a Gryffindor,
donde habitan los valientes.
Su osadía, temple y caballerosidad
ponen aparte a los de Gryffindor.
Puedes pertenecer a Hufflepuff
donde son justos y leales.
Esos perseverantes Hufflepuff
de verdad no temen el trabajo pesado.
O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw,
Si tienes una mente dispuesta,
porque los de inteligencia y erudición
siempre encontrarán allí a sus semejantes.
O tal vez en Slytherin
harás tus verdaderos amigos.
Esa gente astuta utiliza cualquier medio
para lograr sus fines.
¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo!
¡Y no recibirás una bofetada!
Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga).
Porque soy el Sombrero Pensante
-¿Cómo es que siempre inventa una nueva?- dijo Sirius.
-Bueno es lo único que piensa en 363 días al año.- respondió Jennifer.
-No creo, apuesto a que también en lo sensual que es el nuevo sombrero de McGonagall- dijo Emily
-POTTER- dijo Minerva.
-Buenos días a usted y también profesora- saludo Emily con total normalidad, la mayoría río.
Todo el comedor estalló en aplausos cuando el sombrero terminó su canción. Éste se inclinó hacia las cuatro mesas y luego se quedó rígido otra vez.
El sombrero parecía exigir mucho, y Harry no se sentía ni valiente ni ingenioso ni nada de eso, por el momento. Si el sombrero hubiera mencionado una casa para la gente que se sentía un poco indispuesta, ésa habría sido la suya.
-definitivamente no saco tu arrogancia James- dijo Sirius, el nombrado solo le puso mala cara, y miró a su hijo con algo de aprensión estaba bien que no sea tan arrogante como él, de hecho agradeció ese punto, pero no le gustaba que su hijo tenga tan poca confianza en sí mismo, eso sería un punto que tendría que cuidar en un futuro.
Emily sonrió apenas el sombrero término de cantar este lugar no dejaba de sorprenderla y ahora estaba completamente segura de que quería ir a Gryffindor.
-Esa es mi niña/campeona/ahijada- dijo James, Sirius y Remus este ultimo para sorpresa de Lily.
La profesora McGonagall se adelantaba con un gran rollo de pergamino.
—Cuando yo os llame, deberéis poneros el sombrero y sentaros en el taburete para que os seleccionen—dijo—. ¡Abbott, Hannah!
Una niña de rostro rosado y trenzas rubias salió de la fila, se puso el sombrero que la tapó hasta los ojos, y se sentó. Un momento de pausa.
— ¡HUFFLEPUFF!
Los de la mesa aplaudieron.
—gritó el sombrero La mesa de la derecha aplaudió mientras Hannah iba a sentarse con los de Hufflepuff. Harry vio al fantasma del Fraile Gordo saludando con alegría a la niña.
— ¡Bones, Susan! — ¡HUFFLEPUFF!
Los de la mesa aplaudieron.
—gritó otra vez el sombrero, y Susan se apresuró a sentarse al lado de Hannah.
— ¡Boot, Terry! — ¡RAVENCLAW!
Ahora las águilas aplaudieron.
La segunda mesa a la izquierda aplaudió esta vez. Varios Ravenclaws se levantaron para estrechar la mano de Terry, mientras se reunía con ellos.
Desagradable y siguieron pasando.
- ¿Cuántas personas tiene apellidos con B en este colegio?- dijo Jennifer con impaciencia.
- ha heredado tu impaciencia amigo- dijo James.
- Bla...
- al fin- dijo Jennifer.
-...ha, Mitchell- dijo la profesora.
-o vamos- dijo Jennifer soltando un suspiro.
La mayoría río incluyendo a la propia Jennifer.
Emily no pudo evitar reír y Harry a pesar de la tensión contenida sonrió.
-Black, Jennifer-dijo McGonagall.
Ella miró a Emily la cual le sonrió ampliamente en señal tranquilizadora, subió a los escalones se sentó y a diferencia de los demás el sombrero tardó un poco más en decidirse.
-¡GRYFFINDOR!- gritó.
Ahora los leones aplaudieron sobre todo Sirius y Regulus sonrió disimuladamente y Kelsey tenía una mirada de profundo odio definitivamente esa no era su hija.
Ella sonrió ampliamente y se dirigí a la masa de los leones, los cuales tardado un par de segundos en empezar a aplaudir, Emily miró a la mesa de Slytherin en la cual algunos miraban a Jennifer con decepción, (la Jennifer actual rodó los ojos) Emily los miro con mala cara de los dos que habían sido seleccionados para esa casa era cada cual más desagradable.
Brocklehurst, Mandy también fue a Ravenclaw pero Brown, Lavender resultó ser Gryffindor en la mesa más alejada de la izquierda, que estalló en aplausos.
-Escuchaste mi little love tendremos una hija- dijo la futura madre de Lavender
-Espero que sea tan linda como tu- dijo Martin, futuro padre.
- no otra vez- dijo Sirius.
Harry pudo ver a los hermanos gemelos de Ron, silbando.
Tanto Molly como Minerva rodaron los ojos.
Bulstrode, Millicent fue a Slytherin. Tal vez era la imaginación de Harry; después de todo lo que había oído sobre Slytherin, pero le pareció que era un grupo desagradable.
-Y no te equivocas- dijo James.
Comenzaba a sentirse decididamente mal. Recordó lo que pasaba en las clases de gimnasia de su antiguo colegio, cuando se escogen a los jugadores para los equipos. Siempre había sido el último en ser elegido, no porque fuera malo, sino porque nadie deseaba que Dudley pensara que lo querían.
Se escuchó un “mmmm” generalizado.
-No puedo creer que ese sea mi sobrino- dijo Lily.
— ¡Finch-Fletchley, Justin! — ¡HUFFLEPUFF!
Harry notó que, algunas veces, el sombrero gritaba el nombre de la casa de inmediato, pero otras tardaba un poco en decidirse como en el caso de su amiga.
—Finnigan, Seamus. —El muchacho de cabello arenoso, que estaba al lado de Harry en la fila, estaba sentado un minuto entero, antes de que el sombrero lo declarara un Gryffindor.
—Granger, Hermione.
Hermione casi corrió hasta el taburete y se puso el sombrero, muy nerviosa.
La nombrada se sonrojo bastante.
— ¡GRYFFINDOR!—gritó el sombrero.
Ron gruñó. Un horrible pensamiento atacó a Harry, uno de aquellos horribles pensamientos que aparecen cuando uno está muy intranquilo. ¿Y si a él no lo elegían para ninguna casa? ¿Y si se quedaba sentado con el sombrero sobre los ojos, durante horas, hasta que la profesora McGonagall se lo quitara de la cabeza para decirle que era evidente que se habían equivocado y que era mejor que volviera en el tren?
- eso es ridículo apuesto que eres un mago espectacular es decir mira a tu madre, no puedes ser mala teniendo su sangre- dijo James ya un poco despertado de lo mal que andaba la autoestima de su hijo.
- gracias- dijo Lily y sin previo aviso, beso James este se sorprendió ya que Lily odiaba el cariño en público pero correspondió felizmente, Severus miró para otro lado y maldijo a todos los Potter, Harry se sonrojo por la escena y Emily sonrió anchamente.
- bueno parece todavía estamos en horario de protección al menor- dijo Sirius, al separarse Lily se sonrojo bastante y James tenía la sonrisa más dulce que jamás había visto nadie.
- oye – dijo Emily al lado suyo- tranquilo si, sé que tienes talento- eso sorprendió a Harry ¿acaso era tan obvio?- si no, no hubieras hecho todo lo que me contaste y no estarías aquí si fueses muggle o no tuvieras el talento necesario- paso su brazo por sus hombros- yo confió en ti ya verás que te irá bien.- y para terminar le dedicó una amplia sonrisa.
El Harry actual sonrió a su hermana, era la única persona que sabía subirle el ánimo.
“Yo confió en ti” esas palabra resonaron en la mente de Harry por un tiempo y por fin se sintió relajado, no tanto por la palabras si no por la forma, era tan genuina y se notaba que lo decía enserio.
-por supuesto que lo digo enserio eres una mago estupendo Harry- dijo Emily
- gracias, tú también- respondió Harry.
- gracias, aunque ya lo sabía- dijo Emily con fingida arrogancia, para luego reír ante el ceño fruncido de su hermano.
Cuando Neville Longbottom
-m-mi h-hijo- tartamudeo Frank y sonrió a Alice
-tendernos un niño que es tan distraído como yo- dijo Alice sonriendo.
-felicidades amiga- dijo Lily abrazando a Alice.
-felicidades- dijeron los merodeadores a Frank, James le palmeó la espalda.
el chico que perdía su sapo, fue llamado, se tropezó con el taburete. El sombrero tardó un largo rato en decidirse. Cuando finalmente gritó: ¡GRYFFINDOR!,
La mesa entera aplaudió sobre todo sus padres.
Neville salió corriendo, todavía con el sombrero puesto y tuvo que devolverlo
-Definitivamente es tan distraído como tu – dijo Lily a su amiga la cual se sonrojo.
,entre las risas de todos, a MacDougal, Morag. Draco Malfoy se adelantó al oír su nombre y de inmediato obtuvo su deseo: el sombrero apenas tocó su cabeza y gritó: ¡SLYTHERIN!
La mesa entera aplaudió sobre todo a sus padres, Draco sonrió a su madre que los abrazó y le dio la mano a su padre.
Y la acción se repitió con su hermana,
La mesa entera aplaudió y Abby sonrió con orgullo y recibió el abrazo de ambos padres.
la cual miro con superioridad a Emily esta le sonrió con burla y levantó su mano izquierda y movió los labios sin pronunciar sonido y dijo” ¿Cómo está tu mano manofoy?”
James le sonrió con orgullo a su hija, evidentemente ella se parecía mucho a él.
Abby la miró con odio y las mejillas algo sonrosadas y se fue a sentar, Harry quien observó la escena llegó la conclusión que ambos Malfoy eran igual de repelentes y que su hermanita tenía bastante carácter.
Emily no pudo evitar reírse.
Los Malfoys fueron a reunirse con sus amigos Crabbe, Goyle, con aire de satisfacción. Ya no quedaba mucha gente. Moon... Nott... Parkinson... Después unas gemelas, Patil y Patil... Emily no pudo evitar notar que claramente ya había pasado su turno alfabéticamente, se preguntó si se la habían salteado. Más tarde Perks, Sally-Anne...Emily ya estaba empezando impacientarse. Y, finalmente:
— ¡Potter; Harry!
Harry miró a Emily y se deshizo de su agarre ella le dio una palmadas en la espalda y Harry empezamos caminar y noto los murmullos se extendieron súbitamente como fuegos artificiales.
—¿Ha dicho Potter? —¿Ese Harry Potter?
-Debe ser molesto con lo nervioso que uno está en estas situaciones que encima todos te miren fijamente- dijo Lily.
Lo último que Harry vio, antes de que el sombrero le tapaba los ojos, fue unos enormes ojos avellana que lo observaban con una enorme sonrisa .Al momento siguiente, miraba el oscuro interior del sombrero. Esperó.
—Mm —dijo una vocecita en su oreja—. Difícil. Muy difícil. Lleno de valor, lo veo. Tampoco la mente es mala. Hay talento
James sonrió a su hijo.
, oh vaya, sí, y una buena disposición para probarse a sí mismo, esto es muy interesante... Entonces, ¿dónde te pondré? Harry se aferró a los bordes del taburete y pensó: «En Slytherin no, en Slytherin no».
—En Slytherin no, ¿eh? —Dijo la vocecita—. ¿Estás seguro? Podrías ser muy grande, sabes, lo tienes todo en tu cabeza y Slytherin te ayudaría en el camino hacia la grandeza.
Tanto Ron como Hermione miraron a Harry algo sorprendidos.
-Se ha vuelto loco- exclamó James y se ganó una mala mirada de Lily.- prendo no hubiera habido problema si quedaba en esa casa
Harry miró a su padre y supo que decía la verdad por la forma de su cara que era igual a la suya cuando no se metía.
-No hay problema papá- dijo Harry.
No hay dudas, ¿verdad? Bueno, si estás seguro, mejor que seas ¡GRYFFINDOR!
La mesa de los leones aplaudió sobre todo Lily y los merodeadores pero más James.
Emily apenas vio que Harry le ponían el sombrero, borró su sonrías estaba más nerviosa de que si fuera su propia selección, observó al director, la verdad lo observo casi todas la selecciones y si bien prestaba atención a todos, notó que a Harry lo miraba con especial interés.
El director miró levemente a la pequeña Potter, era una chica muy lista, él lo notaba y tenía gran talento como su hermano.
Y de fondo escucho un ¡GRYFFINDOR!, volteo rápidamente y vio a Harry sonriendo y yendo a su mesa ella sonrió y aplaudió también.
Harry oyó al sombrero gritar la última palabra a todo el comedor. Se quitó el sombrero y anduvo, algo mareado, hacia la mesa de Gryffindor. Estaba tan aliviado de que lo hubiera elegido y no lo hubiera puesto en Slytherin, que casi no se dio cuenta de que recibía los saludos más calurosos hasta el momento. Percy el prefecto se puso de pie y le estrechó la mano vigorosamente, mientras los gemelos Weasley gritaban: « ¡Tenemos a Potter! ¡Tenemos a Potter!» Harry no pudo evitar pensar que no a todos y rápidamente miró a su hermana la cual también aplaudía a pesar de las miradas extrañas de los demás... Harry se sentó en el lado opuesto al fantasma que había visto antes. Éste le dio una palmada en el brazo
Los fantasmas no deberían hacer eso- dijo un chico de Hufflepuff
, dándole la horrible sensación de haberlo metido en un cubo de agua helada y en frente de Jenny con la cual estrechó la mano con alegría. Podía ver bien la Mesa Alta. En la punta, cerca de él, estaba Hagrid, que lo miró y levantó los pulgares. Harry le sonrió. Y allí, en el centro de la Mesa Alta, en una gran silla de oro, estaba sentado Albus Dumbledore. Harry lo reconoció de inmediato, por el cromo de las ranas de chocolate.
-Sigue siendo lo mejor que he recibido en todos estos años- dijo el director, algunos rieron.
El cabello plateado de Dumbledore era lo único que brillaba tanto como los fantasmas. Harry también vio al profesor Quirrell, el nervioso joven del Caldero Chorreante. Estaba muy extravagante, con un gran turbante púrpura.
-Evans, Emily-dijo
-Me gusta cómo suena- Dijo Lily
-Aun no entiendo porque te llaman recién ahora- dijo James-
-Porque en la lista está con su verdadero apellido no se puede poner a una persona con un nombre falso ya que está encantada para eso- dijo Lily-y como McGonagall sabe que no puede decir su verdadero nombre utilizó el falso.
-Eres brillante amor- dijo James y beso su mejilla.
Al fin, pensó que la habían salteado, se acerco a la tarima se sentó en le banquito y miro por última vez, antes de que todo se volviera negro, miro a su hermano.
Y escucho una voz “mmm esto es muy interesante así que otra Potter”,” ¿Qué? No yo soy Evans”, “no trates de engañarme yo puedo leer tu mente”, “ooo”,” eres difícil, veo inteligencia, astucia, talento y sobretodo mucha valentía y rebeldía, mmm, sería una excelente Gryffindor pero
Otra vez Hermione y Ron miraron asombrados.
-¿Por qué hay un pero?- dijo James algo irritado.
, también podrías ir a Slytherin “,
-¿Cómo puede ser bueno para dos casas tan opuestas?-pregunto Sirius todos se encogieron de hombros.
“¿Slytherin?, ni se te ocurra, con eso Malfoys y su séquito, si me pones hay te meteré en una licuadora y van a tener que ver otra forma de seleccionar a los siguientes alumnos”,
Todos rieron ante esto
-Carácter Evans a la vista.- dijo Sirius.
Lily lo miró con mala cara.
” Está bien que carácter te podre en… ¡GRYFFINDOR!
La mesa roja y dorada aplaudió.
Emily sonrió apenas le sacaron el sombrero miro a el director por curiosidad y se sorprendió al toparse con unos ojos azules tras unos lentes de media luna, el director le sonrió ampliamente y levantó un compa dorada en su dirección,
Emily miró al director que repetía el mismo gesto que haría unos 20 años más adelante y ella sonrió al igual que cuando era una niña.
ella no supo muy bien como racional así que le devolvió la sonrías, todo esto paso en una milésima de segundos así que nadie lo noto y Emily rápidamente se fue a su mesa recibió una simpática bienvenida, estrecho algunas manos y se sentó al lado de su hermano el cual la abrazo lo cual era extraño
-¿extraño, porque?- preguntó Harry.
- tú no eres la persona más cariñosa del mundo- dijo Emily encogiéndose de hombros.
, pero Emily devolvió el gesto alegre, luego vio a Jennifer sentada justo frente a ella la cual hizo el mismo gesto que el director en señal de bienvenida.
-Quién diría que haríamos algo en común joven Black-dijo Albus
-Ya sabe que la gente genial hace lo mismo- dijo ella bromeando, Minerva iba a decir algo pero el director se rió alegremente y continuó leyendo.
Y ya quedaban solamente tres alumnos para seleccionar. A Turpin, Lisa le tocó Ravenclaw, y después le llegó el turno a Ron. Tenía una palidez verdosa y Harry, Emily y Jennifer chuzón los dedos debajo de la mesa. Un segundo más tarde, el sombrero gritó:
¡GRYFFINDOR!
Y más aplausos.
-Felicidades- dijo Molly abrazando a su hijo, y sus hermanos mayores que ahora eran menores también lo felicitaron, Arthur le dio una palmada en el hombro.
Harry, Emily y Jennifer aplaudieron con fuerza, junto con los demás, mientras que Ron se desplomaba en la silla más próxima.
—Bien hecho, Ron, excelente —dijo pomposamente Percy Weasley, por encima de Harry, mientras que Zabini, Blaise era seleccionado para Slytherin. La profesora McGonagall enroló el pergamino y se llevó el Sombrero Seleccionador. Harry miró su plato de oro vacío. Acababa de darse cuenta de lo hambriento que estaba.
-Me muero de hambre, espero que den la comida pronto- dijo Emily, por fin estaba completamente en paz y se dio cuenta que tenía hambre.
Albus Dumbledore se había puesto de pie. Miraba con expresión radiante a los alumnos, con los brazos muy abiertos, como si nada pudiera gustarle más que verlos allí.
— ¡Bienvenidos! —dijo—. ¡Bienvenidos a un año nuevo en Hogwarts! Antes de comenzar nuestro banquete, quiero deciros unas pocas palabras. Y aquí están, ¡Papanatas! ¡Llorones! ¡Baratijas! ¡Pellizco!... ¡Muchas gracias!
Todos aplaudieron, James y Sirius se pusieron de pie y gritaron cosas como “que inspirador oh ni Merlín lo hubiera dicho mejor” o” que palabras más sabias jamás pronunciadas”, el director hizo una pequeña reverencia y continuó leyendo.
Se volvió a sentar.
Todos aplaudieron y vitorearon. Harry no sabía si reír o no. Emily se rió y aplaudió con entusiasmo.
—Está... un poquito loco, ¿no? —preguntó Harry con aire inseguro a Jennifer.
— ¿Loco? —dijo Jennifer conteniendo la risa—. Si bastante pero es un genio ¡El mejor mago del mundo! Y toda mi familia lo odia así que eso te garantiza que es un buen hombre.
-Así que has quedado en Gryffindor ¿Cómo crees que se lo tomara tu madre?- preguntó Emily, recordando las caras de los Slytherin y eso que ni siquiera eran familia, bueno tal vez primos décimo octavo.
-Hey no lo había pensado- dijo Jennifer- seguro me expulsan del árbol familiar…
Harry abrió los ojos preocupado pero Jennifer parecía tranquila e inclusive divertida.
-Yo sabía que tenía que traer una lechuza, ahora tenía que esperar hasta mañana para saber su reacción, ¿Hey no tienen hambre?
-Definitivamente eres el mejor familiar que he tenido en toda mi vida-dijo Sirius y de la nada abrazo a Jenny que le devolvió el abrazo al fin y al cabo él también era por lejos su pariente favorito.
Harry y Emily se quedaron con la boca abierta. Los platos que había frente a ellos de pronto estuvieron llenos de comida. Nunca había visto tantas cosas que le gustaran comer sobre una mesa: carne asada, pollo asado, chuletas de cerdo y de ternera, salchichas, tocino y filetes, patatas cocidas, asadas y fritas, pudín, guisantes, zanahorias, salsa de carne, salsa de tomate y, por alguna extraña razón, bombones de menta, esto último solo a Harry ya que Emily odiaba la menta.
-A nadie le puede gustar la menta- dijeron Emily y Remus
-Sobre todo acompañado con chocolate- dijo Emily.
-Si arruina completamente el sabor- concordó Remus.
-Definitivamente heredó el gusto de Remus en la comida.- dijo James.
Los Dursley
-puaj- dijeron los de siempre, Lily solo rodo los ojos
nunca habían matado de hambre a Harry, pero tampoco le habían permitido comer todo lo que quería.
-Voy a matar a mi hermana – dijo Lily cómo la detestaba.
Dudley siempre se servía lo que Harry deseaba, aunque no le gustara.
-es maldito mocoso del infierno- dijo James y se sorprendió al no recibir un “POTTER” de parte de alguien.
Harry llenó su plato con un poco de todo, salvo los bombones de menta, y comenzó a comer. Emily por otra parte salvo la comida de Samantha lo demás que había comido en el orfanato era asqueroso, aún recordaba, el pollo con partes verdosas o esa sopa marrón y la lista continuaba, Emily se sorprendía de que nunca le haya dado algún ataque a el hígado o algo por el estilo.
-pobre mi bebe- dijo Lily tomando la mano de su niña- les prometo que cuando me haga cargo de ustedes comerán algo delicioso todo los días.
Todo estaba delicioso.
—Eso tiene muy buen aspecto —dijo con tristeza el fantasma de la gola, observando a Harry mientras éste cortaba su filete.
— ¿No puede...?
—No he comido desde hace unos cuatrocientos años —dijo el fantasma—.
-¿lo lamento?- dijo Emily.
- qué tacto Potter- dijo Hermione.
No lo necesito, por supuesto, pero uno lo echa de menos. Creo que no me he presentado, ¿verdad? Sir Nicholas de Mimsy-Porpington a su servicio. Fantasma Residente de la Torre de Gryffindor.
— ¡Yo sé quién es usted! —dijo súbitamente Ron—. Mi hermano me lo contó. ¡Usted es Nick Casi Decapitado!
-Cierto me han hablado de usted- dijo Jennifer.
—Yo preferiría que me llamaran Sir Nicholas de Mimsy... —comenzó a decir el fantasma con severidad, pero lo interrumpió Seamus Finnigan, el del pelo color arena.
-pobre Nick- dijo Lily.
- también tiene un nombre más complicado Nicholas de Mimsy-Porpington- dijo Ron- Nick Casi Decapitado es mucho más fácil
- tú tienes todavía más tacto- dijo Hermione.
— ¿Casi Decapitado? ¿Cómo se puede estar casi decapitado?-
Emily pensó que la respuesta era bastante obvia.
Sir Nicholas pareció muy molesto, como si su conversación no resultara como la había planeado.
—Así —dijo enfadado.
Se agarró la oreja izquierda y tiró. Teda su cabeza se separó de su cuello y cayó sobre su hombro, como si tuviera una bisagra. Era evidente que alguien había tratado de decapitarlo, pero que no lo había hecho bien. Pareció complacido ante las caras de asombro y volvió a ponerse la cabeza en su sitio, tosió y dijo:
-¡Así que nuevos Gryffindor! Espero que este año nos ayudéis a ganar el campeonato para la casa. Gryffindor nunca ha estado tanto tiempo sin ganar. ¡Slytherin ha ganado la copa seis veces seguidas!
-Hay que impedir que eso ocurra- dijo Sirius preocupado.
Los de Slytherin sonrieron con orgullo.
El Barón Sanguinario se ha vuelto insoportable... Él es el fantasma de Slytherin.
-no se preocupe intentaremos que este año no se repita-dijo Jennifer mirando con desprecio a la mesa de enfrente.
Harry y Emily miró hacia la mesa de Slytherin y vieron un fantasma horrible sentado allí, con ojos fijos y sin expresión, un rostro demacrado y las ropas manchadas de sangre plateada.
-Es un fantasma bastante desagradable- dijo Molly.
Estaba justo en medio de ambos Malfoys que, como Harry y Emily vieron con mucho gusto, no parecía muy contento con su presencia.
— ¿Cómo es que está todo lleno de sangre? —preguntó Seamus con gran interés.
—Nunca se lo he preguntado —dijo con delicadeza Nick Casi Decapitado.
-Hay cosas que es mejor no saber- dijo Remus imaginándome más de una forma de la que eso puede pasar.
Cuando hubieron comido todo lo que quisieron, los restos de comida desaparecieron de los platos, dejándolos tan limpios como antes. Un momento más tarde aparecieron los postres. Trozos de helados de todos los gustos que uno se pudiera imaginar; pasteles de manzana, tartas de melaza, relámpagos de chocolate (Emily fue lo primero que agarro), rosquillas de mermelada, bizcochos borrachos, fresas, jalea, arroz con leche...
-Oye ¿quieres?- dijo Remus partiendo su tableta de chocolate a la mitad
-Si gracias- dijo Emily y la escena le trajo varios recuerdos de su tercer año y no pudo evitar amargarse un poco.
-¿Y yo?- preguntó Sirius.
-Ni de chiste- dijo Remus mientras mordía enfrente de él su tableta.
Mientras Harry se servía una tarta, la conversación se centró en las familias.
—Yo soy mitad y mitad —dijo Seamus—. Mi padre es muggle. Mamá no le dijo que era una bruja hasta que se casaron. Fue una sorpresa algo desagradable para él.
Los demás rieron.
— ¿Y tú, Neville? —dijo Ron.
—Bueno, mi abuela me crió y ella es una bruja—dijo Neville—
-¿Qué cómo que mi/su madre lo crió?- preguntaron Alice y Frank eso significaba que ambos habían muerto, la conmoción duró un largo rato pero finalmente luego de unos minutos de lamentos la lectura continuó.
, pero la familia creyó que yo era todo un muggle, durante años. Mi tío abuelo Algie trataba de sorprenderme descuidado y forzarme a que saliera algo de magia de mí. Una vez casi me ahoga,
-Siempre dije que estaba loco- dijo Frank molesto.
Cuando quise tirarme al agua en el puerto de Blackpool, pero no pasó nada hasta que cumplí ocho años. El tío abuelo Algie había ido a tomar el té y me tenía cogido de los tobillos y colgando de una ventana del piso de arriba, cuando mi tía abuela Enid le ofreció un merengue y él, accidentalmente, me soltó.
-VOY A MATAR A TU TÍO ALGIE- estalló Alice.
Pero yo retiré todo el camino, en el jardín y la calle. Todos se pusieron muy contentos. Mi abuela estaba tan feliz que lloraba. Y tendríais que haber visto sus caras cuando vine aquí. Creían que no sería tan mágico como para venir. El tío abuelo Algie estaba tan contento que me compró mi sapo.
Al otro lado de Harry, Emily, Jennifer, Percy Weasley y Hermione estaban hablando de las clases. («Espero que empiecen en seguida, hay mucho que aprender; yo estoy particularmente interesada en Transformaciones, ya sabes, convertir algo en otra cosa, por supuesto parece ser que es muy difícil. Hay que empezar con cosas pequeñas, como cerillas en y todo eso...» mientras decía esto Jenny ponía mala cara) Harry, que comenzaba a sentirse reconfortado y somnoliento, miró otra vez hacia la Mesa Alta, Emily también ya que quería una excusa para no tener que oír más a Granger.
-Admito que en esa época era un poco pesada- dijo Hermione.
-¿eras?- preguntaron Emily y Jennifer.
-¿un poco?-preguntó Ron.
Hermione les dio una mirada de advertencia a cada uno.
Hagrid bebía copiosamente de su copa. La profesora McGonagall hablaba con el profesor Dumbledore. El profesor Quirrell, con su absurdo turbante, conversaba con un profesor de grasiento pelo negro, nariz ganchuda y piel cetrina,
-¿a quién me suena esa descripción?- se auto pregunto James.
Tanto Emily como Harry rieron el último un poco a su pesar.
Emily frunció el ceño con desagrado. Todo sucedió muy rápidamente. El profesor de nariz ganchuda miró por encima del turbante de Quirrell, directamente a los ojos de Harry y Emily... y un dolor agudo golpeó a Harry en la cicatriz de la frente y a su hermana en el hombro derecho.
Todos se quedaron en silencio y muy preocupados sobre todo Lily y los merodeadores.
-¿Qué fue eso?- pregunto Lily
-No podemos decirte- respondió Hermione antes de que alguno metiera la pata.
— ¡Ay! —Harry y Emily se llevaron una mano el primero a la cabeza y la segunda al hombro
— ¿Qué ha pasado? —Preguntó Percy
—N-nada.- tartamudeó Harry.
-Nada. -Dijo Emily velozmente.
El dolor desapareció tan súbitamente como había aparecido. Era difícil olvidar la sensación que tuvieron los mellizos cuando el profesor los miró, una sensación que no les gustó en absoluto. Ambos se miraron y supieron que estaban pensando en lo mismo, pero no podían hablar en el medio del gran comedor. Harry fue el que tomó la iniciativa de hablar.
— ¿Quién es el que está hablando con el profesor Quirrell? —preguntó a Percy una de los que los saludo y hermano de Ron.
—Oh, ¿ya conocías a Quirrell, entonces? No es raro que parezca tan nervioso, ése es el profesor Snape.
-¿Qué?-El grito de James y Sirius se extendió por todo el comedor y gran parte del mundo, el mismo Severus se asombró muchísimo.
-¿A quien se le ocurre contratar a es como profesor?- preguntó James
-Señor Potter silencio, tratamos de leer- dijo Minerva.
Su materia es Pociones, pero no le gusta... (Lily frunció el ceño penoso que a Severus le encantaba pociones tanto como a ella ¿también él le habría mentido?) Todo el mundo sabe que quiere el puesto de Quirrell. Snape sabe muchísimo sobre las Artes Oscuras.
-Dígame algo que no sepa- dijo Sirius.
A Emily esto último no le sorprendió para nada el tal Snape tenía cara de “no me agrade ningún ser que respire”
Algunos rieron.
y había algo más que hacía que no le caiga para nada bien como Quirrell, pero tampoco sabía bien. Harry vigiló a Snape durante un rato, pero el profesor no volvió a mirarlo. Por último, también desaparecieron los postres, y el profesor Dumbledore se puso nuevamente de pie. Todo el salón permaneció en silencio.
—Ejem... sólo unas pocas palabras más, ahora que todos hemos comido y bebido. Tengo unos pocos anuncios que hacer para el comienzo del año. »Los de primer año debéis tener en cuenta que los bosques del área del castillo están prohibidos para todos los alumnos. Y unos pocos de nuestros antiguos alumnos también deberán recordarlo. -Los ojos relucientes de Dumbledore apuntaron en dirección a los gemelos Weasley.
-Porque tenía que salir igual que mis hermanos- dijo Molly.
—El señor Filch,
-¿Ese sigue en el colegio?-preguntó Sirius.
el celador, me ha pedido que os recuerde que no debéis hacer magia en los recreos ni en los pasillos. Las pruebas de Quidditch tendrán lugar en la segunda semana del curso. Los que estén interesados en jugar para los equipos de sus casas, deben ponerse en contacto con la señora Hooch. Y por último, quiero deciros que este año el pasillo del tercer piso, del lado derecho, está fuera de los límites permitidos para todos los que no deseen una muerte muy dolorosa.
-Como se les ocurre poner algo tan peligroso en el colegio- dijo Lily enojada y preocupada.
Harry, Emily y Jennifer rieron, pero fueron de los pocos.
— ¿Lo decía en serio? —preguntó Harry a Percy.
—Eso creo —dijo Percy, mirando ceñudo a Dumbledore—. Es raro, porque habitualmente nos dice el motivo por el que no podemos ir a algún lugar. Por ejemplo, el bosque está lleno de animales peligrosos, todos lo saben. Creo que, al menos, debió avisarnos a nosotros, los prefectos.
Emily pensó que el chico era como Granger pero en versión masculina.
El mini Percy frunció el ceño con desagrado.
— ¡Y ahora, antes de que vayamos a acostarnos, cantemos la canción del colegio! —exclamó Dumbledore. Harry y Emily notaron que las sonrisas de los otros profesores se habían vuelto algo forzadas. Dumbledore agitó su varita, como si tratara de atrapar una mosca, y una larga tira dorada apareció, se elevó sobre las mesas, se agitó como una serpiente y se transformó en palabras. — ¡Que cada uno elija su melodía favorita! —dijo Dumbledore—. ¡Y allá vamos!
Y todo el colegio vociferó:
Hogwarts, Hogwarts, Hogwarts,
Enséñanos algo, por favor.
Aunque seamos viejos y calvos
O jóvenes con rodillas sucias,
Nuestras mentes pueden ser llenadas
Con algunas materias interesantes.
Porque ahora están vacías y llenas de aire,
Pulgas muertas y un poco de pelusa.
Así que enséñanos cosas que valga la pena saber,
Haz que recordemos lo que olvidamos,
Hazlo lo mejor que puedas, nosotros haremos el resto,
Y aprenderemos hasta que nuestros cerebros se consuman.
Algunos del pasado también habían cantado.
Cada uno terminó la canción en tiempos diferentes. Al final, sólo los gemelos Weasley seguían cantando, con la melodía de una lenta marcha fúnebre.
-Esos chicos son lo máximo- dijo James.
Emily y Jenny rieron definitivamente de estos chicos les caían bien.
Dumbledore los dirigió hasta las últimas palabras, con su varita y, cuando terminaron, fue uno de los que aplaudió con más entusiasmo.
— ¡Ah, la música! —Dijo, enjugándose los ojos—. ¡Una magia más allá de todo lo que hacemos aquí! Y ahora, es hora de ir a la cama. ¡Salid al trote!
-Quien no ama la música – dijo Jennifer.
Emily concordó con la parte de la música aunque la canción no le pareció nada espectacular, más bien le parecía escrita por un mago que había tomado mucho alcohol.
Para sorpresa de todos Albus se rio.
Los de primer año de Gryffindor siguieron a Percy a través de grupos bulliciosos, salieron del Gran Comedor y subieron por la escalera de mármol. Las piernas de Harry otra vez parecían de plomo, pero sólo por el exceso de cansancio y comida. Estaba tan dormido que ni se sorprendió al ver que la gente de los retratos, a lo largo de los pasillos, susurraba y los señalaba al pasar; o cuando Percy en dos oportunidades los hizo pasar por puertas ocultas detrás de paneles corredizos y tapices que colgaban de las paredes.
Emily al principio tenía sueño pero a medida que subían e iban apareciendo, cuadros parlantes, extraños y pequeños pasillos angostos, que tal vez nadie más había notado pero ella sí, siempre había sido muy curiosa por eso sabía perfectamente cómo salir de su habitación por la ventana o que había un sótano en el orfanato, lo que más le gustaba también era pasear de noche.
-Será una gran merodeadora- dijo Sirius a James el cual asintió con felicidad.
Subieron las escaleras, bostezando y arrastrando los pies y, cuando Harry comenzaba a preguntarse cuánto tiempo más deberían seguir, se detuvieron súbitamente. Unos bastones flotaban en el aire, por encima de ellos, y cuando Percy se acercó comenzaron a caer contra él.
—Peeves —susurró Percy a los de primer año—. Es un duende, lo que en las películas llama poltergeist. —Levantó la voz—: Peeves, aparece.
-Es insoportable- dijeron Lily y Harry.
-A mí me agrada- dijeron Emily y James.
La respuesta fue un ruido fuerte y grosero, como si se desinflara un globo.
— ¿Quieres que vaya a buscar al Barón Sanguinario? -Se produjo un chasquido y un hombrecito, con ojos oscuros y perversos y una boca ancha, apareció, flotando en el aire con las piernas cruzadas y empuñando los bastones.
— ¡Oooooh! —Dijo, con un maligno cacareo—. ¡Los horribles novatos! ¡Qué divertido!
De pronto se abalanzó sobre ellos. Todos se agacharon. —Vete, Peeves, o el Barón se enterará de esto.
-¡Lo digo en serio! —gritó enfadado Percy, Peeves hizo sonar su lengua y desapareció, dejando caer los bastones sobre la cabeza de Neville
Ambos padres fruncieron el ceño.
Lo oyeron alejarse con un zumbido, haciendo resonar las armaduras al pasar.
—Tenéis que tener cuidado con Peeves —dijo Percy, mientras seguían avanzando—. El Barón Sanguinario es el único que puede controlarlo, ni siquiera escucha a los prefectos. Ya llegamos.
-Este chico sí que fastidia con lo de ser prefecto- dijo Sirius en susurro
-¿Qué dijiste Black?- preguntó Molly.
- Nada- respondió rápidamente
-Que valiente- dijo James con burla.
Al final del pasillo colgaba un retrato de una mujer muy gorda, con un vestido de seda rosa.
— ¿Santo y seña? —preguntó.
—Caput draconis —dijo Percy, y el retrato se balancea hacia delante y deja ver un agujero redondo en la pared. Todos se amontonaron para pasar (Neville necesitó ayuda) y se encontraron en la sala común de Gryffindor; una habitación redonda y acogedora, llena de cómodos sillones.
-Es tan acogedora- exclamaron los leones.
A pesar del sueño Harry quería hablar con Emily a solas así que antes de que se dividieran le dijo
– en 20 minutos aquí abajo.
-bien- respondió ella.
Percy condujo a las niñas a través de una puerta, hacia sus dormitorios, y a los niños por otra puerta. Al final de una escalera de caracol (era evidente que estaban en una de las torres) encontraron, por fin, sus camas, cinco camas con cuatro postes cada una y cortinas de terciopelo rojo oscuro, los otros alumnos de primero habían tenido que ir a otra habitación.
-Este año por lo visto ahí hay varios Gryffindor- dijo Minerva con orgullo.
Sus baúles ya estaban allí. Demasiado cansados para conversar, se pusieron sus pijamas y se metieron en la cama, menos Harry el cual prefirió no acostarse porque sabía que se dormiría
—Una comida increíble, ¿no? —Murmuró Ron a Harry, a través de las cortinas—. ¡Fuera, Scabbers! Te estás comiendo mis sábanas.
Harry prefirió no responder para que pensara que se había dormido tras un par de minutos decidió bajar Emily todavía no estaba, así que se sentó en el sofá de enfrente a la chimenea, la cual se prendió de inmediato.
Emily subió a su habitación la cual era cuadrada a diferencia de la sala común y tenía tres camas dentro y una enorme ventana a diferencia de los chicos esta no tenían cortinas, pero en su reemplazo tenían un escritorio, muy bonito, sus compañeras eran Jennifer y Granger, la última no le dio mucha alegría por no decir todo lo contrario, se puso su pijama el de invierno porque si bien hacía un poco de calor con eso se le podría ver la cicatriz así que mejor no arriesgarse.
-Ha sido un banquete interesante- dijo Jennifer.
-Si nunca había comido algo tan rico-dijo Emily- salvo por el chocolate claro.
-¿y conociste a Severus Snape?- dijo Jennifer.
-Si- dijo Emily haciendo una mueca al recordar el extraño dolor en el hombro.- ¿lo conoces?
-Si lo vi una o dos veces creo que era amigo de mi padre- dijo Jennifer frunciendo el ceño.
-Mi más sentido pésame- dijo Sirius.
-¿Y qué tal?- preguntó sentándose en la cama en la que su amiga estaba recostada.
-Amargado, cayado, feo cabello -dijo Jennifer, Emily la miró sin entender.- exactamente igual que ahora, aunque tal vez ahora está más feo.
La mayoría río, Severus miró con repulsión a la pequeña Black evidentemente la mocosa salió igual a su tío.
Emily se rió con ganas.
-Ya es hora de ir a dormir- escucharon una voz de fondo que reconocieron de inmediato.
-¿Por qué?- preguntó Jennifer de mala forma.
- Porque es hora de dormir mañana hay clase necesito 8 horas de sueño para poder concentrarme-dijo la chica, Emily que estaba de espalda a Granger modulada
-¿En verdad dije eso?- pregunto algo avergonzada.
exageradamente cada palabra que la chica pronunciaba y hacía ademanes con las manos, Jenny se reía sin disimular.
Emily iba a decir algo pero Hermione le hizo un movimiento de no importa.
-Está bien cerebro ya nos acostamos para que usted pueda aprender no queremos ser un estorbo- dijo Jennifer con evidente sarcasmo
-Lo lamento- dijo Jennifer.
-Ya no importa- dijo Hermione- olvidemos todo lo que digamos hasta que nos volvamos amigas ¿trato?
-Trato.- dijeron ambas.
y Granger no dijo nada, solo bufo y se tapó con las mantas hasta la cabeza, Emily se fue a acostar.
-Buenas noches Jennifer- dijo resaltando la última palabra.
-Que duermas bien Emily- respondió de igual modo.
Cinco minutos después Emily se cerciore de que sus compañeras estén durmiendo y bajó para encontrarse a un dormido Harry, ella pensó que se veía bastante tierno con el pijama a rayas y las gafas algo torcidas,
Harry se sonrojo y Lily soltó un “aaaa” de ternura al imaginar la escena.
se acercó con cuidado y puso una mano en el hombro y lo sacudió con suavidad.
-Harry, despierta- dijo en un susurro, el chico abrió los ojos rápidamente.
-¿Ya hay que ir a clase?- pregunto desorientado y se reacomodo la gafas Emily no pudo evitar reír un poco.
El comedor también río.
-Tranquilo, todavía falta- dijo y se sentó al lado de su hermano.
-¿no tienes sueño?- preguntó ahogando un bostezó.
-La verdad no- respondió- ¿y qué tal todo?
-Bien, creo que por primera vez tengo amigos y la escuela es fascinante- dijo Harry.
-Sí también creo que es genial, es decir tiene todo un director medio loco, un fantasma duende malvado, un lugar prohibido en el en puedes morir, es decir ¿Quien quería algo más?
Harry rió un poco y luego se puso serio.
-¿tú también sentiste el dolor en la cicatriz?- preguntó Harry.
-si justo cuando vía al tal Snape- dijo Emily también preocupada y estuvieron hablando un rato del tema y acordaron que lo mejor sería alejarse los más posible de él
- buen punto- dijo James, si ese inútil le hacía algo a sus hijos no iba a vivir.
, luego hablaron del director, de la comida y demás cosas no tan importantes.
- ¿Y qué tal la selección? A mí el sombrero me reconoció- dijo Emily de golpe cambiando de tema- es decir supo quién era.
Harry estuvo a punto de decir le que casi lo envía a Slytherin pero prefiero no hacerlo.
-Bien, algo raro- dijo- pero bien
-A mí me dijo que era una excelente Gryffindor pero que encajaría en Slytherin- dijo Emily tranquilamente Harry se sorprendió un poco- raro ¿no?
-La base de una relación es la confianza-dijo Emily.
-Bueno es la verdad- dijo desviando la mirada- es que a mí también casi me ponen es Slytherin.
-Ooo y yo que pensaba que no teníamos nada en común- dijo Emily y ahogó un bostezo- creo que es hora de ir a dormir.
-Si nos vemos mañana- dijo Harry.
-Buenas noches- dijo Emily y lo abrazo
Harry pensó que debía acostumbrarse a las muertas de cariño aunque le resultaba extraño
-Qué seco eres- dijo Emily.
-Sabes que te quiero- dijo Harry aunque le costó bastante.
-También yo- dijo Emily.
James y Lily sonrieron en la escena.
, subió a su cuarto, se acostó y se quedó dormido de inmediato. Tal vez Harry había comido demasiado, porque tuvo un sueño muy extraño. Tenía puesto el turbante del profesor Quirrell, que le hablaba y le decía que debía pasarse a Slytherin de inmediato, porque ése era su destino. Harry contestó al turbante que no quería estar en Slytherin y el turbante se volvió cada vez más pesado. Harry intentó quitárselo, pero le apretaba dolorosamente, y entonces apareció Malfoy, que se burló de él mientras luchaba para quitarse el turbante. Luego Malfoy se convirtió en el profesor de nariz ganchuda, Snape, cuya risa se volvía cada vez más fuerte y fría... Se produjo un estallido de luz verde y Harry se despertó, temblando y empapado en sudor. Se dio la vuelta y se volvió a dormir. Al día siguiente, cuando se despertó, no recordaba nada de aquel sueño.
-Qué sueño más espantoso- dijo Remus.
Emily también se acostó, miró el reloj del cuarto se sorprendió al ver que eran las 12 de la noche había hablado con Harry por dos horas y ese fue el último pensamiento coherente antes de caer en los brazos del sueño; de la nada estaba tranquilamente charlando con Harry en un lindo porque, pero de golpe se hizo de noche todo se volvió oscuro y de golpe salieron muro del piso era como estar en un enorme laberinto, quiso mirar hacia Harry pero ya no estaba, desesperada empezó a recorrer por los largos pasillos , solo escucho una risa excesivamente aguda que le helo la sangre
A todos se les heló la sangre al escuchar aquello.
, volteo y vio unos ojos rojo sangre, que pertenecían a una persona pero no podía ver su cara ya que estaba encapuchado
Lily agarró la mano de su niña instintivamente.
, su primera reacción habría sido correr, pero noto que la figura tenía a Harry atado de las muñecas, así que fue en su dirección la figura empezó a correr con Harry detrás, Emily trató de seguirles el paso pero era imposible.
-Harry-gritó pero no obtuvo respuesta.
Siguió caminando con rapidez por el inmenso laberinto dando vueltas y seguía sin encontrar a Harry.
En eso en la cuarta vuelta se topó con algo que no era Harry, sino ambos Malfoy pero con la particularidad de que ambos tenían dos cabezas, más que asustarla la imagen le provocó nauseas
La mayoría frunció el ceño con desagrado.
, siguió corriendo y en la siguiente vuelta se encontró a Snape y a Quirrell solo que Snape tenía le turbante y Quirrell el pelo negro y grasos, y definitivamente el cambio no les favorecía, salió de ahí y dio tres vuelta más sin excito.
-Pobre Quirrell tener es pelo- dijo Canuto para aligerar el ambiente.
-HARRY- grito esta vez con toda su fuerza, pero nada, ya estaba empezando a hiperventilar y en la última curva vio algo que le hizo olvidar a Harry por un momento, era una… ¿cierva? Pero plateada de los pies a la cabeza y tenía una aspecto similar a los fantasmas de Hogwarts, se acercó lentamente y la cierva la miró con atención
- eee-s es mi patronus- dijo Lily entre feliz y sorprendida.
y en eso de fondo volvió a escuchar a la risa aguda, volteo y vio a la figurar con Harry, antes de que pudiera hacer algo la cierva plateada invistió la figura de ojos rojos, la cual desapareció, apenas está la atravesó,
-Esa es mi chica- dijo James a Lily.
Harry y la cierva se miraron y también se fueron pero cuando Emily trató de seguirlos el paisaje volvió a cambiar pero esta vez por un bosque, Emily suspiró con pesadez y siguió avanzando tenía que llegar a Hogwarts de alguna forma, sabía que Harry estaría a salvo con esa cierva a su lado, así que no se preocupó más por eso, camino por lo que le parecieron hora y solo veía árboles y más árboles.
De repente distinguió una figura, era otro ciervo pero a diferencia del anterior este era de carne, hueso y macho, Emily lo observó con atención, caminaba con paso firme y elegante, ella pensó que lo mejor sería alejarse, por que con esas astas le podría tranquilamente sacar más de un ojo, pero curiosamente sus piernas hacían lo contrario a lo que ella quería y se acercaban a el animal hasta llegar a unos tres pasos de distancia, y recién ahí él se animales percató de su presencia y la examinó con atención, Emily notó algo particular en el animal, tenía exactamente su mismo color de ojos.
El animal redujo la poca distancia que quedaba, Emily dudó pero extendió la mano y lo acaricio. De no ser porque era imposible hubiera jurado que el animal estaba feliz de verla, luego escucho un ruido como el de un crujido, dio la vuelta y de nuevo estaba esa extraña figura de ojos fríos y rojo sangré, el encapuchado sonrió sacó su varita y una luz verde salió de ella, Emily despertó de golpe con la sensación de estar ahogándose,
-Qué sueño más espantoso por Merlín- dijo Lily.
se tranquilizo al notar que estaba en la habitación, observo el reloj eran las tres de la mañana, suspiro aliviada y al poco rato volvió a dormirse, a diferencia de Harry, Emily si recordaría algo de ese sueño o más bien una imagen de un ciervo el cual tenía la particularidad de tener sus mismos ojos y por algún motivo que ella no entendía le sería difícil de olvidar.
Lily iba a decir algo pero se detuvo al ver a James tenía los ojos brillante como si estuviera a punto de llorar, Lily se preocupó nunca había visto algo como eso y no entendía por qué en eso vio la mano de Emily sosteniendo la de su padre, Lily prefirió no preguntar y dejarlos evidentemente era su momento.
-Fin del capítulo-dijo Albus.

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